Trompo

El trompo es una de las naves más insólitas diseñadas por los valeranos, y su construcción fue fruto de la necesidad acuciante de disponer de un arma capaz de destruir a un crucero Stelar con algunas garantías.

Fueron puestos en servicio durante la guerra con Ankor, con el fin de enfrentarse a los cruceros Stelar robados por los ankoranos en Valera

Esta nave es, básicamente, un cañón de luz sólida de alto calibre, y una bomba nuclear de gran potencia. Su forma es la de un grueso platillo volante de 36 metros de diámetro por 14 de altura. Es completamente macizo, exceptuando un hueco interior de 12 metros de diámetro por 4 de altura, que contiene un reactor nuclear y el sistema de impulsión mediante ondas gravitacionales. Este impulsor le permite alcanzar una aceleración máxima de 500 metros por segundo, algo mas de 50 Ges.

Su armamento se compone de un proyector de luz sólida en cada cara del platillo. Este proyector tiene la forma de una cruz, cada uno de cuyos brazos mide 2 metros de largo por medio metro de ancho. Como el trompo gira sin cesar, el rayo forma un taladro en forma de cruz, que en algunos casos es capaz de atravesar los 3 metros de espesor de dedona del casco de un Stelar. Además la función del trompo es acercarse a la nave enemiga y chocar contra su casco, ya debilitado por el taladro de luz sólida. En ese momento, el reactor nuclear estalla actuando como una cabeza atómica de carga hueca.

El espesor del casco de dedona del trompo es el mayor fabricado nunca por la industria Valerana. En los bordes, llega a medir 12 metros y 5 en las caras superior e inferior.

Cuando entra en combate, el trompo se acerca volando de canto, para poner el mayor espesor posible de dedona frente al enemigo. Como además gira rápidamente sobre sí mismo, los impactos del enemigo se reparten por todo el disco, que a causa de ello adquiere un perfil mas redondeado. Una vez cerca del enemigo, voltea y se coloca de plano disparando su rayo y abalanzándose después contra su objetivo.

El mayor inconveniente del trompo es que se destruye al chocar contra la nave enemiga, y en términos de dedona, resulta demasiado caro de construir. A modo de ejemplo, con el material de 1 trompo, pueden construirse casi 900 Deltas. Además buena parte de su éxito se debió a la inexperiencia en combate de los Ankoranos, que se mantuvieron en sus posiciones sin intentar esquivarlos, así como a la no utilización de torpedos autómatas ni Deltas.

Paradójicamente, esta insólita nave demostró su valía en una función para la cual no había sido diseñada. Eliminando los proyectores de luz sólida, e incluyendo una pequeña cabina de control y una karendón traslator, se reveló como una excelente unidad de infiltración y desembarco en entornos hostiles. El grosor de su casco le permite alcanzar cotas de supervivencia superiores a cualquier otra nave conocida.

Este modelo de trompo se emplea bajo control manual, al contrario que el trompo de ataque estándar, que dispone de sistemas de control automático similares a los de los torpedos autómatas.

Los trompos nunca llegaron a fabricarse en grandes cantidades. Durante la última batalla de Ulhan, cuando el uso de estas naves llegó a su punto culminante, el número de trompos que intervinieron en el combate fue de 30.000 unidades, apoyados por 40.000 Torpederos y 60.000 cruceros Stelar.

Tras las reformas en la metodología de combate adoptadas por la Armada Valerana, que pasó a basar su fuerza de ataque en los Deltas, la táctica de empleo de los trompos consiste en colocarlos como punta de lanza de un ataque, cubiertos por oleadas de cazas que los protegen de los torpedos y cazas enemigos, frente a los que son vulnerables, sobre todo por sus partes superior e inferior. Las naves de línea enemigas tienen pocas opciones para detener a los trompos en el caso de que éstos consigan atravesar las barreras de cazas y torpedos. Si se mantienen en posición, serán atacadas ferozmente y si se apartan de su trayectoria para evitarlos, abrirán un hueco en sus líneas, permitiendo al resto de las unidades que van detrás, normalmente cazas y cruceros, atravesar las líneas defensivas.

El trompo permanece en servicio activo, aunque nunca en grandes cantidades, tanto en su versión de ataque como de infiltración.

© Carlos Alberto Gómez Villafuerte,
(736 palabras) , 2000 Créditos