Torpedo autómata

Aunque basado en armas anteriores a los rayos Z, el desarrollo completo del Torpedo Autómata es posterior, y surgió de la necesidad de destruir objetivos protegidos con gruesos blindajes de dedona

Pueden considerarse proyectiles de gran tamaño o pequeñas naves automáticas.

Las primeras series eran muy grandes, de 20 metros de longitud y 2 de diámetro, pero con el paso del tiempo su tamaño ha ido variando entre los 15, 12, 10 y 6 metros, según su tipo.

Los Torpedos de mayor tamaño jamas construidos miden 30 metros de largo y 4 de diámetro, y se emplearon contra los hombres de silicio durante la reconquista de Redención. En la actualidad, el modelo mas habitual es el de 10 metros.

Este tipo de armas está construido de dedona y su carga ofensiva se compone de una cabeza nuclear de carga hueca, diseñada para atravesar corazas de dedona de mas de 1 metro de espesor.

Los sistemas impulsores no han variado apenas a lo largo de los años. Durante siglos, se han usado motores cohete de combustible líquido, y aun se siguen utilizando debido a su gran capacidad de aceleración. Sin embargo, en algunos modelos de Torpedos, se comienza a sustituir los motores cohete por impulsores de luz sólida, e igualmente se estudia la posibilidad de equiparlos con impulsores de Ondas Gravitacionales.

Su sistema de guía es altamente sofisticado, y funciona de forma similar a los artilleros robot. Utilizan sistemas ópticos, de radar, y principalmente lectores de identificación electrónica. Al ser liberados del buque lanzador se activan, dirigiéndose hacia los torpedos y las naves enemigas con rapidez. Una vez fijado el objetivo, los programas de blanco buscan sobre todo los motores y zonas de reactores del enemigo. También detectan las brechas en el casco abiertas por otros torpedos para introducirse por ellas y estallar en el interior.

El alcance de estas armas varia desde cientos de miles a millones de kilómetros, dependiendo de su tipo.

Los torpedos autómatas, aumentaron enormemente su efectividad cuando fueron sometidos al método de miniaturización Valdivia, que permite embutir en un solo torpedo varios millares de unidades reducidas, aumentando hasta limites increíbles la cantidad de torpedos que pueden llevarse a bordo de una nave. De igual modo, la miniaturización de los Torpedos, permitió dispararlos mediante cañones, ametralladoras y armas portátiles.

En una batalla a gran escala, los torpedos utilizados llegan a sumar miles de millones de unidades y su prioridad es interceptar los torpedos enviados por el enemigo, protegiendo al buque lanzador. Cuando todos los proyectiles enemigos han sido interceptados, los torpedos tienen vía libre para atacar a las naves lanzadoras.

La aparición de la luz sólida disminuyo la importancia de este tipo de armas, aunque siguen siendo parte importante del equipo habitual de combate, tanto en su versión espacial como para bombardeo de superficie.

© Carlos Alberto Gómez Villafuerte,
(467 palabras) , 1999 Créditos