Miniaturización Valdivia

Procedimiento inventado por el Profesor Eliseo Valdivia para reducir el tamaño de los objetos, aunque todas las razas tecnológicamente avanzadas han desarrollado una técnica similar.

Este proceso de miniaturización consiste en eliminar los espacios vacíos que existen entre los átomos que forman la materia. Acercando de esta forma los átomos unos a otros, se produce una reducción efectiva de tamaño de entre 50 y 200 veces, dependiendo del objeto a reducir.

Se utiliza principalmente para reducir torpedos autómatas, deltas y unidades del Ejército Autómata, aunque también se emplea para almacenar en espacios reducidos maquinaria y componentes de todo tipo.

El proceso de miniaturización tiene un efecto secundario que afecta en cierto modo al peso de los objetos miniaturizados, de forma que su peso efectivo es una fracción del peso real del objeto, permitiendo su fácil manipulación. Si el objeto miniaturizado es de dedona, se produce además una autoinducción de la misma que elimina prácticamente todo el peso del objeto.

Los objetos miniaturizados son completamente inoperantes en este estado. Para recuperar su funcionalidad es imprescindible que recuperen su tamaño real. Mantener la miniaturización es relativamente sencillo. Se logra mediante una emisión de ondas ultrasónicas, cuya frecuencia es una función compleja que se deriva de la distancia inter-atómica. Para eliminar la miniaturización, basta con desconectar las sirenas ultrasónicas. Una vez iniciado el proceso de crecimiento no existe ningún método para detenerlo, el objeto crecerá hasta su tamaño habitual, ejerciendo una enorme presión sobre cualquier cosa que se lo impida e incluso llegando a destruir su contenedor si no es expulsado a tiempo.

A pesar de sus maravillosas capacidades para el almacenamiento de grandes cantidades de material en espacios reducidos, el sistema de miniaturización valdivia tiene algunos inconvenientes. No puede utilizarse sobre materia viva. Cualquier ser vivo sometido al proceso, muere indefectiblemente. Hay una excepción a esto. Los sadritas, posiblemente por la composición y química de sus células y quizá por su poder mental, pueden someterse a este proceso y sobrevivir, pero es el único caso que se conoce.

Tampoco es posible miniaturizar maquinas karendón, ya que al recuperar su tamaño, tienen un gran porcentaje de fallos de restitución. De igual forma, los objetos miniaturizados no pueden desintegrarse ni restituirse en este tipo de máquinas, siendo imposible obtener vetatom de objetos miniaturizados.

Sin embargo, el mayor problema de la miniaturización Valdivia, lo padecen sus mayores usuarios, es decir la Armada y el Ejército, puesto que ambos utilizan ampliamente esta técnica para almacenar y transportar grandes cantidades de armamento. Este problema sólo ha surgido a raíz del descubrimiento de los viajes subespaciales e hiperespaciales a mayor velocidad que la luz y consiste en que no es posible almacenar material miniaturizado durante este tipo de viajes.

Puesto que el método de viaje subespacial-hiperespacial produce una dilatación del orden de millones de veces el volumen del objeto viajero, las ondas ultrasónicas se disipan en este gran volumen, ocasionando la recuperación del tamaño original de los objetos miniaturizados, y por consiguiente, la destrucción de la nave que los almacena.

A pesar de estas desventajas, este procedimiento de miniaturización es frecuentemente utilizado, sobre todo en sistemas planetarios y por fuerzas de combate que no tengan necesidad de viajar a mayor velocidad que la luz.

© Carlos Alberto Gómez Villafuerte,
(538 palabras) , 2000 Créditos