Lanza

El Lanza P-50, construido en 1972 por la Tierney Research Aircraft Corporation y propiedad de Harry Tierney, fue la primera nave terrestre capaz de realizar vuelos tanto atmosféricos como espaciales.

Su tamaño y forma era la de un gran avión de pasajeros, mas estilizado y con alas en forma de delta. Estaba construido enteramente de cerámica, a fin de soportar las altas temperaturas desarrolladas por la fricción de la atmósfera.

El grupo propulsor lo formaban cuatro motores especialmente diseñados, que consumían un combustible de alto poder y capaz de funcionar sin necesidad de oxigeno, cualidad muy apreciada para operar en el vacío del espacio.

Los motores se distribuían de la siguiente forma: uno bajo cada ala, otro en la proa, y uno mas bajo la cola, entre los estabilizadores atmosféricos. Los cuatro motores giraban sobre su eje, a fin de poder dirigirse en cualquier dirección, y facilitar la maniobrabilidad en el espacio, o el aterrizaje vertical. Además de esto, varios motores auxiliares estaban integrados en distintas localizaciones del casco de nave.

Internamente se asemejaba a un submarino, estando dividida en compartimentos estancos para limitar los daños en el caso de una perforación del casco. Todas las instalaciones interiores estaban adaptadas para un entorno sin gravedad, con gran numero de agarraderas y soportes para los pies y las manos.

Este aparato se controlaba desde una cámara de derrota de cuatro metros de anchura y ocho de longitud, donde se encontraba la computadora principal, y todos los mandos de vuelo, tanto atmosféricos como espaciales.

Los pilotos disponían de una pantalla de televisión para observar el exterior. Puesto que no existían ventanas en ninguna parte de la nave, un doble grupo de cámaras equipadas con teleobjetivo, permitían la observación tanto frontal como trasera.

En la cabina de carga había espacio para un helicóptero, un jeep, una batería lanzacohetes y gran cantidad de equipo. Dos plataformas móviles con ascensores, una sobre el lomo y otra en la panza, permitían la salida de los vehículos y la tripulación.

Además de todo esto, disponía de un observatorio astronómico con una cúpula de cristal de 2 metros de diámetro en la parte superior del casco, detrás de la cámara de derrota. Este observatorio era retráctil, y se ocultaba en el interior del casco en caso de ser necesario.

Solo se construyó un prototipo del Lanza P-50, y demostró sobradamente sus capacidades y autonomía interplanetarias durante su primer y único viaje a Venus, pilotado por Miguel Ángel Aznar de Soto y 10 tripulantes mas. En este vuelo, el Lanza invirtió 20 días en recorrer los 40.000.000 de kilómetros que separaban ambos planetas.

Durante el viaje de vuelta a la Tierra, y debido al sabotaje de un prisionero thorbod, la nave tuvo que efectuar un aterrizaje forzoso en el planeta errante Ragol, donde sufrió daños irreparables, quedando prácticamente destruida.

A pesar de mantenerse en secreto su desarrollo y construcción, con el correr de los años, los datos relativos a esta nave llegaron a hacerse públicos, iniciándose de esta forma la construcción de aparatos basados en su tecnología y facilitando así la exploración y conquista del Sistema Solar.

© Carlos Alberto Gómez Villafuerte,
(522 palabras) , 1999 Créditos