Karendón traslator

Karendón que tiene acoplado un equipo de transmisión de datos por radio de alta velocidad, de forma que permite enviar los datos del objeto desintegrado a otra máquina idéntica situada a cualquier distancia, dentro del alcance del sistema de transmisión. Esta segunda máquina, confecciona el vetatom adecuado basándose en los datos recibidos.

El efecto inmediato de esta operación es que el objeto desintegrado puede transportarse sin necesidad de viajar físicamente. Se utiliza sobre todo en las unidades de la Armada para efectuar relevos, envío de tripulaciones y evacuación de las naves en caso de peligro.

Debido a las características de la transmisión por radio, los datos están codificados con distintos protocolos de seguridad y varios niveles de redundancia, además de los controles proporcionados por la propia codificación de la máquina.

Dado que cada karendón traslator dispone de un número de identificación único e irrepetible, es posible enviar datos a una máquina específica siempre que se conozca dicho número, de modo que sólo esa máquina sea capaz de decodificar el mensaje. Esto añade el nivel de seguridad necesario sobre todo en situaciones de combate, donde los datos pueden ser interceptados por el enemigo. También es posible realizar una transmisión genérica que será aceptada por cualquier máquina que la reciba. Este modo de empleo es el más habitual en transmisiones de evacuación.

Existe además un nivel más básico de seguridad debido a las diferencias tecnológicas. No todos los sistemas Karendón existentes en la actualidad operan exactamente igual. Esto impide, por ejemplo, que los datos de una cámara de restitución barpturana sean utilizados por una cámara thorbod, aunque el mensaje sea decodificado, o sea enviado en modo genérico.

Como último nivel de seguridad, en todos los casos, la restitución del objeto siempre se realiza bajo el control del operador de la karendón receptora, que puede abortar en cualquier momento la operación si es necesario.

© Carlos Alberto Gómez Villafuerte, (311 palabras) , 2001 Créditos