Delta

El Delta fue diseñado al mismo tiempo que el crucero Stelar, como parte del programa de modernización de la Armada Valerana, para formar la espina dorsal de la fuerza de cazas del autoplaneta.

Aunque basado en el Delta redentor, los valeranos aplicaron las técnicas aprendidas durante las guerra de la Tierra y Redención y fabricaron lo que ha llegado a ser la nave de caza por excelencia.

El caza Delta, es aparentemente una regresión a los tiempos de la aviación supersónica de la antigua Tierra. Más aerodinámico que el Delta Redentor, aunque utilizado principalmente en combates siderales, tiene 10 metros de largo, 7 de ancho y 1 y medio de altura máxima y un buen rendimiento en operaciones atmosféricas y submarinas.

Su forma es la de un avión de alas en Delta, con un fuselaje cilíndrico de un metro de diámetro, dos cortas alas y una aleta vertical en la cola, como los antiguos aviones de reacción. El casco tiene un espesor de 10 centímetros de dedona, construido integralmente, como en el caso de los Stelar. Aunque este grosor es claramente ineficaz contra la luz sólida, le proporciona una buena protección frente a explosiones atómicas cercanas, y sobre todo rayos Z.

Como su antecesor, dispone de un reactor nuclear como fuente de energía, pero a diferencia de él, únicamente dispone de un solo motor de luz sólida en la popa. Tras el descubrimiento de las ondas gravitacionales, se dotó a los Deltas con este tipo de equipamiento, sobre todo para efectuar maniobras de alta aceleración. Esto permitió además que pudieran ser tripulados sin peligro de que el piloto quedara destrozado por las violentas aceleraciones.

Dispone de una estrecha cabina cubierta con diamantina, y capaz para un piloto, aunque no se utiliza bajo mando manual en situaciones de combate. También existe un espacio tras el asiento del piloto con capacidad para otro tripulante. La cubierta de diamantina dispone de una coraza retráctil de dedona, que la cubre por completo, en caso de ser necesario.

Como todos los cazas Valeranos, dispone de tripulación electrónica, y la Armada lo utiliza en grandes cantidades controlados a distancia.

A diferencia de todos los cazas anteriormente diseñados, el Delta es una auténtica plataforma de artillería de luz sólida. Además de en los bordes de las alas y la aleta de cola, dispone de armamento en la parte superior e inferior de las alas y el fuselaje. Un total de 500 proyectores de luz sólida de medio calibre repartidos por todas las superficies libres, dan a esta pequeña nave una potencia de fuego inaudita para su tamaño.

El Delta es utilizado también en menores cantidades por el Ejercito, que los emplea en misiones de ataque a la superficie o puestos de observación de artillería. Las unidades asignadas a estas Fuerzas Aéreas incluyen en su armamento un par de cañones capaces de disparar proyectiles atómicos de pequeño calibre, o bombas volantes miniaturizadas. A diferencia de sus homónimos de la Armada, estos vehículos no operan bajo mando a distancia, sino controlados manualmente por un piloto.

La supervivencia de un Delta en un combate sideral, se basa principalmente en la velocidad y maniobrabilidad del vehículo, además de su pequeño tamaño, ya que son demasiado frágiles para soportar un disparo de luz sólida. La incorporación de ondas gravitacionales le permite realizar maniobras que de otra manera podrían destrozar la estructura de la nave, aumentando sus posibilidades de supervivencia.

Las últimas tácticas de combate con cazas de la Armada Valerana, incluyen la maniobra Túnel, que forma un escudo de Deltas frente y alrededor de los torpedos antimateria con el fin de protegerlos, y la utilización de los Deltas con doble cometido, como plataforma de artillería y torpedo. En esta modalidad de ataque, inspirada en la táctica desarrollada para los trompos, el Delta se aproxima a su objetivo disparando sus armas de luz sólida sin cesar, hasta chocar contra él. Esto provoca la explosión del reactor nuclear del caza, comportándose entonces como un torpedos autómata.

Desde la época de su diseño, el Delta no ha sufrido modificaciones, exceptuando la ya citada incorporación de ondas gravitacionales, y permanece como un ejemplo de la sencillez y eficacia de una forma adaptada a la función, siendo el principal vector de ataque de la Armada Valerana.