Argos

En un intento por igualar la potencia ofensiva y defensiva de Valera, los thorbod construyeron el autoplaneta Argos, el segundo objeto más grande de origen artificial que se conoce y nave insignia de las Fuerzas Armadas Expedicionarias Imperiales.

El autoplaneta, con un diámetro de 5.500 kilómetros, dispone de una superficie exterior de 95 millones de kilómetros cuadrados, y un volumen de algo más de 87 mil millones de kilómetros cúbicos, es decir, tres veces mayor que Valera en superficie y al menos cinco veces mas grande en volumen. Su superficie interior es de casi 82 millones de kilómetros cuadrados, y tiene una distribución similar a la de Valera, con grandes superficies libres salpicadas de ciudades y zonas acuáticas.

Este planetillo artificial fue construido mediante el empleo de avanzadas técnicas de ondas gravitacionales, generando un punto central de atracción y condensando el gas interestelar a su alrededor, hasta formar la corteza. Dicha corteza, con un espesor de 200 kilómetros, es de simple roca y no de dedona, aunque esto no supone una gran desventaja, en términos tácticos. Sin embargo, de cara a los sistemas de generación de energía, sí es un inconveniente, ya que la roca tiene un contenido energético mucho menor que la dedona, de forma que los thorbod deben consumir la materia que forma su mundo más deprisa de lo que lo hacen los valeranos

Argos está propulsado por motores de luz sólida y ondas gravitacionales, y está capacitado para realizar viajes subespaciales o hiperespaciales.

La superficie exterior de este autoplaneta, como la de Valera, está completamente cubierta por tubos lanzatorpedos, y baterías de luz sólida y rayos Z, así como de antenas emisoras de ondas gravitacionales. Además, los thorbod copiaron la estructura de las esclusas de salida de Valera, así como la forma y tamaño de sus discos volantes posados en el exterior.

La dotación de la Armada de Argos es de un millón y medio de cruceros clase Durjahn y 300 discos volantes. La potencia de sus defensas exteriores es incluso superior a la de sus homólogas de Valera.

Argos fue utilizado por los thorbod para conquistar el Circumplaneta y posteriormente la Tierra. Durante su permanencia en el Sistema Solar, fue a su vez atacado por la flota con sede en Valera, que consiguió abrir un hueco en sus defensas mediante la llamada Operación Canguro, haciendo posible su derrota.

Tras la caída de Argos en manos valeranas, sus tripulantes fueron evacuados a la Tierra, mientras que el autoplaneta se llevó hasta la órbita de Saturno, donde fue destruido mediante explosivos nucleares.

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© Carlos Alberto Gómez Villafuerte,
(431 palabras) , 2000 Créditos