Ametralladora atómica

Junto con armadura metálica y la pistola eléctrica, la ametralladora atómica constituía el equipo habitual de combate en el siglo XXV.

La ametralladora atómica, apenas se distingue exteriormente de las armas automáticas utilizadas a finales del siglo XX, pero su munición era inmensamente mas mortífera.

Cada una de las balas disparadas por estas armas, esta rellena de una carga explosiva de plutonio, equivalente a la carga de un proyectil de grueso calibre disparado por un cañón de los siglos precedentes. Una ráfaga de proyectiles puede echar abajo un edificio, y a distancias inferiores a 6 metros, es tan mortal para el que dispara como para el que recibe el proyectil.

Ningún tipo de armadura conocido es eficaz contra el impacto directo de una bala atómica, aunque protege contra la emisión radioactiva y la lluvia de metralla que produce la explosión de uno de estos proyectiles.

Construidas de metal, como las armaduras, son igualmente vulnerables a los rayos Z y al ácido. La aparición de los nuevos materiales dio un gran impulso a este tipo de armas, que siguen siendo reglamentarias en las unidades del Ejercito y la Armada.

© Carlos Alberto Gómez Villafuerte,
(188 palabras) , 1999 Créditos