La Luna

Normalmente Pascual Enguídanos describe a nuestro satélite como es en realidad, tal y como cabía esperar de un escritor mínimamente informado. Sin embargo, no puede resistir la tentación de mostrarnos en dos ocasiones una Luna habitada, bien en el presente bien en el pasado.

En las primeras novelas de La Saga de los Aznar el autor nos dice que los saissais, u hombres azules de Venus, son originarios de La Luna, habiendo emigrado a Venus y a Ragol a consecuencia del cataclismo que provocó la pérdida de la atmósfera lunar tras una guerra con los extintos hombres de Marte. Sin duda Enguídanos se hizo eco de una teoría con muy poca o ninguna base científica pero que parece ser gozó de cierta popularidad, según la cual La Luna habría sido habitable en un pasado. Pese a ello Enguídanos debió de cambiar de opinión, puesto que esta referencia fue suprimida por completo en la segunda edición de La Saga de los Aznar.

Sí conservó, no obstante, nuestro escritor la habitabilidad de La Luna, esta vez merced a la creación de una atmósfera artificial, en la novela POLICÍA SIDERAL, también perteneciente a La Saga de los Aznar; claro está que la destrucción de esta atmósfera por parte de los Hombres Grises (o thorbods) supone el inicio de la guerra entre éstos y la humanidad, lo que hacía muy difícil que tal episodio pudiera ser modificado.

A pesar de que en ocasiones posteriores Enguídanos podría haber hecho reconstruir la atmósfera de nuestro satélite (a este autor le gustaba mucho volver sobre sus propios pasos), lo cierto es que La Luna quedó ya para siempre tan yerma y desnuda como lo es en realidad.

© José Carlos Canalda,
(281 palabras) , 1998 Créditos