Tinne-Anoya

Princesa del reino de Saar, en el planeta Redención. Recibió hospitalariamente a Fidel Aznar y a los exiliados terrestres, a quienes en un principio tomó por enviados del dios Tomok, pero se enemistó con ellos cuando destruyeron el ídolo ante el temor a una venganza de los hombres de silicio. Se negó asimismo a impedir la periódica entrega de súbditos suyos a los hombres de silicio, quienes los utilizaban como alimento, pero tras la intervención de Fidel Aznar salvando a la mayor parte de ellos a la par que derrotaba a los presuntamente invencibles espíritus de Tomok, accedió a colaborar con los refugiados terrestres erradicando el culto al sanguinario dios (EL REINO DE LAS TINIEBLAS).

Al estallar un año más tarde la guerra entre la humanidad y los hombres de silicio, se vio obligada a huir de su país poco antes de que Umbita fuera bombardeada y destruida por sus enemigos. Refugiada con los terrestres, en un principio reprochó a éstos haber incitado las iras del dios Tomok, provocando la ira del mismo y la destrucción de su pueblo, pero tanto ella como sus súbditos fueron leales a sus aliados apoyándolos en los momentos más duros de la contienda, concluida la cual contrajo matrimonio con Ricardo Balmer, siendo el origen de una de las estirpes más importantes de Valera –los Balmer– que, andando el tiempo, rivalizarían con los Aznar por el dominio del autoplaneta (DOS MUNDOS FRENTE A FRENTE).

En la segunda edición de la Saga desaparecen todas las referencias a su biografía correspondientes a la desaparecida novela DOS MUNDOS FRENTE A FRENTE, incluyendo su matrimonio con Ricardo Balmer.

© José Carlos Canalda,
(271 palabras) Créditos