Federico Hernández

Contraalmirante de la Armada Sideral valerana. Ayudante del Almirante Mayor don Jaime Aznar cuando el Rayo Azul nahumita dejó el autoplaneta inerme a merced de sus enemigos, se encontraba al mando de la sala de control cuando Miguel Ángel Aznar y sus compañeros se apoderaron de ella en un audaz golpe de mano que, no obstante, no sirvió para rescatar Valera ya que los nahumitas, tras forzar las puertas de acceso, volvieron a recuperarla poco después. Por fortuna, el contraalmirante Hernández era la única persona que compartía con el fallecido Almirante Mayor el conocimiento de un túnel secreto que, partiendo de la sala de control, conducía hasta un crucero sideral listo para ser lanzado, una medida de emergencia que jamás hasta entonces había sido utilizada pero que les sirvió para huir del ocupado Valera apoderándose incluso de una flota de ocho mil buques que, cargados de prisioneros, eran conducidos por control remoto a los planetas nahumitas.

Una vez libre, la flota buscó refugio en un planeta cubierto por las aguas que se cruzó en su camino, acogiéndose al abrigo de sus inmensos océanos. Cuando intentaba hacer lo propio, el crucero pilotado por Miguel Ángel Aznar, en el que también viajaba el contraalmirante Hernández, fue atacado por un Rayo Azul disparado por los ibajay, lo que provocó su naufragio estrellándose contra la superficie marina. A consecuencia del fuerte impacto, y al no estar protegido con una armadura de combate tal como lo estaban sus compañeros, el contraalmirante falleció víctima de un golpe mortal que le fracturó la base del cráneo (MARES TENEBROSOS)

© José Carlos Canalda,
(261 palabras) Créditos