Ambar II

Emperatriz nahumita, hija de la princesa Ambar y de Miguel Ángel Aznar Aznar. Era una niña de corta edad cuando este último derrotó a su madre, siendo ocultada a su padre, que desconocía su existencia. Cuando éste abandonó el sistema de Nahum los nahumitas supervivientes lograron restaurar una vez más el imperio, entronizándola como emperatriz. Ambar no sólo consiguió consolidar su trono, sino que además logró que su poderío llegara a ser mayor que nunca, renombrándolo como EL IMPERIO MILENARIO. Asimismo extendió a sus súbditos la práctica habitual en la casa real nahumita de trasplantar sus cerebros a cuerpos jóvenes con objeto de obtener una virtual inmortalidad, para lo cual se valían de prisioneros capturados en el vecino sistema estelar thorbod. Todavía regía el imperio cuando, tras dos mil años de despótico gobierno, llegó a él el autoplaneta Valera, al que derrotó en dos ocasiones; sin embargo, fue derrotada a su vez, y su imperio abolido, cuando los Aznar, procedentes de Los planetas Thorbod, a los que a su vez habían llegado tras la transmutación del Sol provocada por los sadritas, aportaron a las Fuerzas Armadas valeranas la revolucionaria arma de la luz sólida, frente a la cual la poderosa Armada Imperial nada pudo hacer.

No obstante, antes de ser destronada todavía tuvo ocasión de ejercer un último acto de extrema crueldad, trasplantando el cerebro de su padre, que había viajado a Nahum en un baldío intento de convencerla para que cesara en sus crímenes, al interior del cráneo de un gorila, al que luego envió de vuelta a Valera. Miguel Ángel Aznar Aznar fallecería poco después en brazos de su hijo que, investido como Almirante Mayor del autoplaneta, dirigió la campaña final contra su hermanastra.

Tras ser capturada por las tropas valeranas, Ambar fue fusilada en castigo a sus crímenes (EL IMPERIO MILENARIO).

© José Carlos Canalda,
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