Hugo Gernsback
(1884, 1967)

Biografía

Hugo Gernsback

Hugo Gernsbacher nació el 16 de agosto de 1884 en Luxemburgo. En 1905 emigró a los Estados Unidos nacionalizándose al poco y cambiándose el apellido por el más anglosajón Gernsback. Su interés por la novedosa tecnología de la electricidad, le llevó a fundar la revista Modern Electrics en 1908, además de profundizar en su uso y aplicación, llegando a patentar al menos 80 invenciones propias.

Su actividad al respecto siguió con la creación de la Wireless Association of America, que creció rápidamente. También creó una emisora de radio, desde la que incluso llegó a efectuar las primeras emisiones experimentales de televisión en Estados Unidos. Su segunda revista, también dedicada a la electrónica fue The Electric Experimenter, donde además de artículos de técnicos y de divulgación comenzó a publicar relatos de ciencia-ficción. Si bien por entonces el género seguía sin bautizar, tenía una buena cantidad de prestigiosos escritores cultivando, o al menos rondando el género (Julio Verne, H. G. Wells, Jack London, Edward Bellamy, Edgar Rice Burroughs, J. H. Rosny Aîné, Karel Čapek).

Visto la buena aceptación de este tipo de relatos dedicó exclusivamente a ellos uno de los números de otra de sus revistas, Science and Invention, que tuvo notable éxito no solo entre los lectores habituales, también gracias a boca a boca. Eso le llevó en 1926 a lanzar una nueva revista, ésta vez especializada, para albergarlos, fue el nacimiento de Amazing Stories, que creció rápidamente en popularidad. Además la época era la ideal, las revistas pulp, (llamadas así a causa del papel barato que usaban) abarcaban relatos de los más variados temas, desde el deportivo hasta el romántico, y por supuesto el policiaco. Solo faltaba rellenar el hueco de este nuevo género al que Gernsback gustaba llamar scientifiction.

Su labor editorial no quedó ahí, editó o participó en la publicación de al menos una cincuentena de revistas de los más variados temas, principalmente en el apartado de la divulgación científica, incluyendo la sexología, la fotografía o la aviación, pero sobre todo la electrónica. En el plano literario, más allá de la ciencia-ficción (suyas fueron también Science Wonder Stories, Air Wonder Stories, refundidas tiempo después en Wonder Stories y Science-Fiction Plus), también publicó revistas pulp de humor, policiacos, y hasta de piratas.

Tampoco se resistió a adentrarse en la literatura, aunque su estilo, marcado por los artículos técnicos, no daba la altura en el aspecto literario. Su obra más conocida es RALPH 124C 41+.

En al línea de Hetzel, el editor de Julio Verne, consideraba que este tipo de literatura debía cumplir dos funciones principales, la de proporcionar unos momentos de lectura apasionante, que por lo demás en ello le iba el negocio, y por otro lado, y aspecto no menos importante, la de divulgar la ciencia y la tecnología entre la población, que en la época no tenía demasiadas oportunidades de acercarse de forma amena a los últimos avances científicos. A la larga eso le reportó ciertas críticas porque se aducía que tanto la ligereza como la tecnificación de los relatos que promovió como marca del género, retrasaron de forma significativa la aceptación del mismo como alta literatura.

Su figura también es controvertida porque como empresario su comportamiento fue poco modélico. Pagaba a los autores tarde y mal (si es que pagaba), las sucesivas quiebras de sus empresas estaban envueltas en sospechas (de hecho perdió el control sobre Amazing Stories de forma bastante turbulenta), y en general no parecía un socio muy recomendable para iniciar una empresa.

Con todo, los premios más prestigiosos de la ciencia-ficción, los Hugo, se llaman así en honor a su labor editorial y fundacional del género.

© Armando Parva (608 palabras) Créditos

Bibliografía

Esta relación no es exahustiva, sólo se incluyen libros (novelas, antologías, ensayos) y no relatos, artículos o las conferencias publicadas en distintos medios