Pascual Enguídanos Usach (George H. White)
(1923-2006)

Biografía

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Una impresión personal
por Javier Redal

Mi primer encuentro con George H. White fue con Van S. Smith.

Se trataba de una novelita titulada, si no recuerdo mal LUNA ENSANGRENTADA. La conseguí de segunda mano, en algún momento entre 1967 y 1969: eran años de crisis editorial, y yo me agarraba a lo que podía. Era una historia de guerra atómica entre rusos y americanos, con varios detalles originales: ni unos ni otros eran los buenos. Los personajes principales eran alemanes, que han establecido una base en Marte, y narra la salvación de un pequeño grupo de personas, que se refugian en el planeta rojo. Los detalles de ambientación y tecnología me parecieron muy realistas y verosímiles. Dentro de la basura en que solían consistir las novelas de a duro, salvo excepciones tan honrosas como escasas, aquella obrita resplandecía con luz propia

A esa siguieron otras, también conseguidas en librerías de lance. Cito de memoria: EL DÍA EN QUE DESCUBRIMOS LA TIERRA, CITA EN LA LUNA, HOMBRES EN MARTE, YO, UN MARCIANO, Y EL MUNDO TEMBLÓ... También tropecé con La Saga De Los Aznar; VENIMOS A DESTRUIR EL MUNDO, de George H. White. Mi reacción fue la misma.

La felicidad llegó cuando un amigo me regaló un cajón de bolsilibros, que llevaban varios años abandonadas en un lóbrego almacén. La mitad, aproximadamente, de Luchadores del Espacio, el resto eran de la colección Espacio de Toray, y algunos ejemplares de Futuro de Mallorquí.

Estos incunables, ay, ya no están en mis manos, pero comprendían La Saga De Los Aznar entera, o casi entera ¡tardé años en enterarme de como se cargaron al Segundo Imperio Nahumita!

Llegué a sospechar, por ciertos detalles de estilo, tecnología (los robots monorrueda, la luz sólida), que Van S. Smith copiaba a George H. White. Pero lo hacía bien, el condenado... Pronto salí de mi error, cuando descubrí que eran la misma persona, a través de la HISTORIA DE LA CIENCIA FICCIÓN EN ESPAÑA de Carlos Saiz Cidoncha. Por aquel entonces se reeditó La Saga De Los Aznar, gracias a lo cual pude al fin enterarme de lo quepas con los dichosos nahumitas; y el autor prolongó la series más allá de los treinta y tantos volúmenes originales, sin desmerecer lo más mínimo de ellos; todo lo contrario.

Pasaron unos años más y conocí a Pascual Enguídanos en persona. Fue en la HispaCon de 1978, de la que fue invitado de honor. Yo era un desconocido; mi primer cuento publicado, NAUFRAGIO EN TITÁN apareció un par de meses ms tarde en Nueva Dimensión debo abrir un paréntesis para hablar de Agustín Jaureguízar: a tal señor, tal honor.

Varios meses antes pasó por Valencia para informarme de que el cuento iba a ser publicado en breve plazo, conocernos y charlar. La noticia y sus elogios me transportaron al séptimo cielo. Hablamos de muchas cosas: recuerdo que la mayor parte del diálogo consista en que Agustín preguntaba: ¿Has leído la novela o el relato Tal de Fulano de Cual? y yo contestaba No con voz alicaída.

Nos volvimos a ver en la HispaCon y, sin su ayuda, me habría sentido como el proverbial pulpo en un garaje.

Gracias a Agustín, en cambio, fue una gozada. Fuimos a comer con Pascual Enguídanos y Carlos Saiz Cidoncha, y también nos llevó a los tres a su casa, donde pudimos admirar su fabulosa y completísima biblioteca de ciencia ficción. Sólo le faltaba algunas novelas para completar su colección Lo peor no es que no sepa a quién comprárselas, se lamentó, es que ni siquiera sabría a quien robárselas. Nos vimos de nuevo en la siguiente HispaCon, y otra vez en que vino a mi casa, con intención de conocer a Juan Miguel Aguilera. Que no pudo asistir, ya que estaba haciendo el servicio militar.

¿Cómo es la ciencia ficción de George H. White-Van S. Smith? La creación, literaria o no, no se desarrolla en el vacío Siempre hay antecedentes, precursores, iniciadores. El caso de Pascual Enguídanos es atípico: no es exagerado decir que inventó su propia escuela. Es más, fue el quien propuso a la Editorial Valenciana crear una colección de ciencia ficción. Hacia la época en que apareció la colección Luchadores del Espacio, acababa de salir la colección Futuro. Hay que recordar como era el panorama de la España Una, Grande y Libre; eran los años de la "autarquía económica, con su kafkiano intervencionismo y el mercado negro a todo vapor.

El racionamiento no se levantará hasta 1952. El turismo y los bikinis estaban muy lejos de la reserva espiritual de Occidente: el albornoz era obligatorio en las playas. Apenas existan carreteras asfaltadas, los trenes de cercanas y los tranvías databan de los años veinte, el consumo de carne per capita era el mismo que en el siglo XIX, y no se recuperara el nivel de 1935 hasta 1970. En lo que se refiere a ciencia ficción, Asimov, Heinlein o Clarke eran unos perfectos desconocidos. Y no digamos de viajes espaciales. La V2 era el vehículo más avanzado, y el programa espacial americano no estaba ni en mantillas.

Y, mientras los cerebros electrónicos como ENIAC y UNIVAC eran el último grito de la tecnología, un escritor español hablaba de cañones dirigidos por ordenador, rayos de luz sólida cinco o seis años antes de la invención del láser, de efectos relativistas en el viaje espacial, o batallas espaciales en las que un personaje gritaba: ¡Solamente nos quedan ochenta mil torpedos!

Las influencias de otros autores en la obra de Pascual Enguídanos son bastante escasas. Solamente reconoce haberle copiado el término orbimotor a José de Elola, el Coronel Ignotus, por otro lado, la del Flash Gordon de Alex Raymond: no en balde su prosa es muy visual. George H. White siente un especial interés por los planetas tipo Mongo, con su mezcla de futuro y arcaísmo, regímenes feudales, príncipes y señores despóticos, pueblos primitivos oprimidos, y, cómo no, hombres de silicio, hombres insecto, hombres planta, u hombres peces, e incluso hombres hombre como los nahumitas, que son los más peligrosos de todos.

Pero no se trata de simple aventura. En Embajador en Venus, por ejemplo, nos presenta un Venus de la Edad del Bronce, en el que los nativos vuelan cabalgando una especie de arqueópterix gigantes. ¿Suena a tebeo? No tanto. El planeta está siendo colonizado por terrestres divididos en grupos nacionales, americanos, rusos, chinos, alemanes, etc., con fuertes tensiones internas que acaban en una guerra irregular. Y los primitivos venusianos poseen un estado mundial, que desconoce la guerra desde hace siglos. La explicación, según el autor, est en sus monturas voladoras. Los venusianos disponen de ellas desde tiempos prehistóricos, lo que facilita el contacto y limita las diferencias culturales que pueden degenerar en conflicto: como si los terrestres de la Edad de Piedra hubieran dispuesto de helicópteros. Este es un ejemplo de como White desarrolla con lógica todos sus supuestos argumentales.

No todas sus novelas son de este estilo. Frecuentemente, se ambientan en el mundo actual y tratan de la llegada de extraterrestres, a veces animados de no muy buenas intenciones (EL MUNDO TEMBLÓ) pero no en general. En LLEGÓ DE LEJOS, un extraterrestre que tiene un aspecto completamente humano se ve metido en varios líos en Nueva York. En YO, UN MARCIANO, narrada en primera persona por un príncipe (sic) de Marte, también humano, que se cabrea bastante porque una escritora de ciencia ficción ¡describe a los marcianos con tentáculos! Tal parece que los extraterrestres buenos de White son siempre humanos; pero también los hay malvados, como los nahumitas.

Por otro lado, en ¡PIEDAD PARA LA TIERRA! una humanidad diezmada por la guerra atómica envía una expedición a Urano en busca de un asentamiento, y tienen que suplicar ayuda a unos seres enormes, peludos y feísimos, pero que acaban dándola. Y en EL DÍA EN QUE DESCUBRIMOS LA TIERRA, el narrador es un robot, tripulante de una nave de exploración automatizada, y demuestra tener unos sentimientos muy humanos.

Excepto en La Saga de los Aznar, no suele presentarse el futuro remoto. CITA EN LA LUNA y HOMBRES EN MARTE son novelas de viaje espacial en un futuro próximo, en tanto que LUNA ENSANGRENTADA, como ya se ha dicho, es una novela de guerra atómica. En todas ellas, White elude la tentación fácil de los soviéticos malvados. En la primera, una cosmonauta rusa y un astronauta americano se encuentran en la Luna, ambos proclamando serlos ganadores de la carrera espacial, pero que acaban regresando juntos a la Tierra (y se enamoran como mandan los cánones). En la segunda, aparecen cosmonautas rusos malvados, pero hay que aclarar que son desertores. En la tercera, incluso hay soldados americanos que asesinan a unos civiles en la base lunar alemana.

Si la ciencia ficción es literatura de ideas, las obras de George H. White son un paradigma. ¿A quién se le ocurriría una nave espacial con hélices? Esto sucede en HEREDÓ UN MUNDO habría que decir que la astronave llevaba un generador de antigravedad, alimentado por energía atómica. Para viajar por el espacio usaba cohetes, evidentemente; pero para la atmósfera, ¿por qué no hélices? Y, puestos en ese plan, por qué no una astronave anfibia, una palabra acuñada por White y, que yo sepa, no utilizada por nadie más ictionave.

Tampoco está nada mal la idea de un asteroide hueco convertido en nave espacial, como el autoplaneta Valera. en la continuación de La Saga de los Aznar en los años setenta, aparece un Mundo Anillo. Y no digamos, en la serie nueva de los Aznar, el jugo que le saca a la Karendón, aparato capaz de registrar la organización atómica de un objeto, desintegrarlo y volverlo a reintegrar, con sus muchas aplicaciones: teletransporte, duplicación de objetos, y hasta la inmortalidad, ya que se puede guardar una copia de seguridad de la persona desmaterializada.

Y, a propósito de STAR TREK, no estará de más recordar que los thorbod de White son un claro anticipo de los klingones. ¿Cuál es el secreto de George H. White? Mucha imaginación, mucho trabajo. Pensar. Pensar. Hay que pensar. Vivía de escribir, cosa más fácil en los años cincuenta (sin televisión, pocas emisoras de radio, comic en sus inicios) que ahora. Pero el oficio no lo explica todo. Está el amor por la obra bien hecha, algo poco común en aquella poca de literatura popular, de jornaleros de la pluma que a menudo odiaban lo que escriban. George H. White es un escritor perfeccionista, que escriba y reescriba infinitas veces, que no entregaba un original sin estar plenamente satisfecho del resultado.

Y se nota.

Pascual Enguídanos murió el 28 de marzo de 2006 en Valencia.

© Javier Redal (1.768 palabras) Créditos
Artículo aparecido en el número 1 de la revista electrónica GANDIVA OP3C

Bibliografía

Novelas individuales

Todas estas novelas, junto a las miniseries relacionadas aparte, son las obras que Pascual Enguídanos publicó sin relación (al menos directa) con La Saga de los Aznar. La numeración de este listado se corresponde con su primera publicación en los años cincuenta, y no se incluyen las pocas reediciones que tuvieron lugar durante la segunda etapa de Luchadores del Espacio de los años setenta.

Como George H. White

  • Rumbo a lo desconocido, Luchadores del Espacio nº 9
  • Muerte en la estratosfera, Luchadores del Espacio nº 27
  • El Atom S-2, Luchadores del Espacio nº 56
  • Llegó de lejos, Luchadores del Espacio nº 69
  • Ellos están aquí, Luchadores del Espacio nº 81
  • ¡Piedad para la Tierra! Luchadores del Espacio nº 85

Como Van S. Smith

  • Cita en la Luna, Luchadores del Espacio nº 140
  • Nosotros, los marcianos, Luchadores del Espacio nº 144
  • Embajador en Venus, Luchadores del Espacio nº 147
  • Las huellas conducen... al Infierno, Luchadores del Espacio nº 157
  • Extraños en la Tierra, Luchadores del Espacio nº 163
  • Despues de la hora final, Luchadores del Espacio nº 171
  • Las estrellas amenazan, Luchadores del Espacio nº 146
  • Un mensaje en el espacio, Luchadores del Espacio nº 182
  • El extraño viaje del doctor Main, Luchadores del Espacio nº 186
  • Venus llama a la Tierra, Luchadores del Espacio nº 187
  • El nuevo poder, Luchadores del Espacio nº 192
  • Luna ensangrentada, Luchadores del Espacio nº 198
  • El dia que descubrimos la Tierra, Luchadores del Espacio nº 221
  • Hombres en Marte, Luchadores del Espacio nº 232
  • La momia de acero, Luchadores del Espacio nº 234 (y último de la colección)

Trabajos para Bruguera

  • Intrusos siderales, La Conquista del Espacio nº 57

Miniseries

Trilogía de Finan

  • Y el mundo tembló, Luchadores del Espacio nº 210
  • La gran aventura, Luchadores del Espacio nº 211
  • Piratería sideral, Luchadores del Espacio nº 212

Serie de Bevington

  • La locura de Bevington, Luchadores del Espacio nº 202
  • El planetoide maldito, Luchadores del Espacio nº 203

Serie Intrusos Siderales

  • Intrusos siderales, Luchadores del Espacio nº 195
  • Diablos en la ionosfera, Luchadores del Espacio nº 199

Trilogía Heredó un mundo

  • Heredó un mundo, Luchadores del Espacio nº 71
  • Desterrados en Venus, Luchadores del Espacio nº 72
  • La legión del espacio, Luchadores del Espacio nº 73

Serie Más allá del Sol

  • Extraño visitante, Luchadores del Espacio nº 60
  • Más allá del sol, Luchadores del Espacio nº 61
  • Marte, el enigmatico, Luchadores del Espacio nº 64
  • ¡Atención... platillos volantes! Luchadores del Espacio nº 65
  • Raza Diabólica, Luchadores del Espacio nº 66

La Saga de los Aznar

Comumente aclamada como la mejor serie española (¡y europea!) de ciencia-ficción, La Saga de los Aznar vivió dos épocas bien diferentes. La primera etapa de los años 50 y su posterior reedición en los 70, siempre dentro de la colección Luchadores del Espacio de Editorial Valenciana. En éste listado se muestran todos los títulos con el número correspondiente en ambas ediciones, excepto lógicamente la segunda parte, en la que sólo se consigna la numeración correspondiente a la segunda época de Luchadores del Espacio

Primera Parte

Serie de los años Cincuenta, reeditada en los Setenta

  • Los Hombres de Venus, Luchadores del Espacio nº 1 50's, nº 1 70's
  • El planeta misterioso, Luchadores del Espacio nº 2 50's, nº 2 70's
  • La ciudad congelada, Luchadores del Espacio nº 3 50's, No Ed. 70's
  • Cerebros electrónicos, Luchadores del Espacio nº 4 50's, nº 3 70's
  • La horda amarilla, Luchadores del Espacio nº 6 50's, nº 4 70's
  • Policía sideral, Luchadores del Espacio nº 7 50's, nº 5 70's
  • La abominable bestia gris, Luchadores del Espacio nº 11 50's, nº 6 70's
  • La conquista de un imperio, Luchadores del Espacio nº 12 50's, nº 7 70's
  • El reino de las tinieblas, Luchadores del Espacio nº 13 50's, nº 8 70's
  • Dos Mundos frente a frente, Luchadores del Espacio nº 14 50's, No Ed. 70's
  • Salida hacia la Tierra, Luchadores del Espacio nº 15 50's, nº 9 70's
  • Venimos a destruir el mundo, Luchadores del Espacio nº 16 50's, nº 10 70's
  • Guerra de autómatas, Luchadores del Espacio nº 17 50's, nº 11 70's
  • Redención no contesta, Luchadores del Espacio nº 23 50's, nº 12 70's
  • Mando siniestro, Luchadores del Espacio nº 24 50's, nº 13 70's
  • División equis, Luchadores del Espacio nº 25 50's, nº 14 70's
  • Robinsones cósmicos, Luchadores del Espacio nº 26 50's, nº 40 70's
  • Invasión nahumita, Luchadores del Espacio nº 33 50's, nº 15 70's
  • Mares tenebrosos, Luchadores del Espacio nº 34 50's, nº 16 70's
  • Contra el Imperio de Nahum, Luchadores del Espacio nº 35 50's, nº 17 70's
  • La guerra verde, Luchadores del Espacio nº 36 50's, nº 18 70's
  • Motín en Valera, Luchadores del Espacio nº 44 50's, nº 19 70's
  • El enigma de los hombres planta, Luchadores del Espacio nº 45 50's, nº 20 70's
  • El azote de la humanidad, Luchadores del Espacio nº 46 50's, nº 21 70's
  • El coloso en rebeldía, Luchadores del Espacio nº 57 50's, nº 22 70's
  • La bestia capitula, Luchadores del Espacio nº 58 50's, nº 23 70's
  • ¡Luz sólida! Luchadores del Espacio nº 93 50's, nº 24 70's
  • Hombres de titanio, Luchadores del Espacio nº 94 50's, nº 25 70's
  • Ha muerto el Sol, Luchadores del Espacio nº 95 50's, nº 26 70's
  • Exilados de la Tierra, Luchadores del Espacio nº 96 50's, nº 27 70's
  • El Imperio milenario, Luchadores del Espacio nº 97 50's, nº 28 70's
  • Regreso a la patria, Luchadores del Espacio nº 120 50's, nº 29 70's
  • Lucha a muerte, Luchadores del Espacio nº 121 50's, nº 30 70's

Segunda Parte:

Novelas inéditas publicadas en los años setenta (la numeración es la de la segunda época de Luchadores del Espacio, por lo que habrá números repetidos con las novelas y miniseries relacionadas anteriormente)

  • Universo remoto, Luchadores del Espacio nº 31
  • Tierra de titanes, Luchadores del Espacio nº 32
  • El Ángel de la muerte, Luchadores del Espacio nº 33
  • Los nuevos brujos, Luchadores del Espacio nº 36
  • ¡Conquistaremos la Tierra! Luchadores del Espacio nº 37
  • Puente de mando, Luchadores del Espacio nº 38
  • Viajeros en el tiempo, Luchadores del Espacio nº 41
  • Vinieron del futuro, Luchadores del Espacio nº 42
  • Al otro lado del universo, Luchadores del Espacio nº 43
  • El planetillo furioso, Luchadores del Espacio nº 44
  • El ejército fantasma, Luchadores del Espacio nº 45
  • ¡Antimateria! Luchadores del Espacio nº 46
  • Un millón de años, Luchadores del Espacio nº 48
  • La otra Tierra, Luchadores del Espacio nº 49
  • La rebelión de los robots, Luchadores del Espacio nº 50
  • ¡Supervivencia! Luchadores del Espacio nº 51
  • ¡Thorbod! La raza maldita, Luchadores del Espacio nº 52
  • El retorno de los dioses, Luchadores del Espacio nº 53
  • La tierra después, Luchadores del Espacio nº 54
  • Los últimos de Atolón, Luchadores del Espacio nº 55
  • Guerra de autoplanetas, Luchadores del Espacio nº 56
  • La civilización perdida, Luchadores del Espacio nº 57
  • Horizontes sin fin, Luchadores del Espacio nº 58
  • El refugio de los dioses, Luchadores del Espacio nº 59 (y último de la colección)
© Fuente: Diversos trabajos de Jose Carlos Canalda