Richard Calder
(1956)

Biografía

Richard Calder (Londres, Inglaterra, ), formado en un entorno cultural marcado por el florecimiento de la ciencia-ficción británica de posguerra y el auge de la New Wave, muy pronto mostró interés por la literatura fantástica y por esas corrientes experimentales. Fue esencialmente autodidacta: si bien cursó estudios superiores en Inglaterra, su formación literaria, básicamente autodidacta, surge de la lectura de autores como Ballard, Burroughs, Moorcock y Ángela Carter, cuyas influencias serían decisivas en su obra posterior.

Durante su juventud viajó con frecuencia por el sudeste asiático, lo que marcó su visión estética y temática. Estos viajes le proporcionaron un marco exótico que, además de la mezcla de culturas, el conflicto entre tradición y modernidad y la presencia constante de lo sensual y lo decadente, se convertiría en el sello característico de su narrativa, caracterizada por cultivar un lenguaje intenso, de gran fuerza visual, y por la combinación de ciencia-ficción, terror, erotismo y humor negro. Sus historias suelen desarrollarse en escenarios urbanos decadentes o futuros distópicos, donde la biotecnología modifica radicalmente el cuerpo humano y altera las relaciones sociales.

Antes de dedicarse plenamente a la escritura, trabajó como periodista y editor. Esta labor le permitió observar de cerca los procesos de transformación social y tecnológica que estaban rehaciendo el sudeste asiático. También colaboró en revistas de ciencia-ficción, donde publicó ensayos y artículos sobre literatura fantástica, erotismo, cultura pop y la evolución del cyberpunk.

Su aparición en el panorama del fantástico británico de los años 1990 causó sensación. Su narrativa era híbrida, difícil de clasificar, y rápidamente se convirtió en uno de los autores más destacado del catálogo de New English Library y posteriormente de Gollancz, dos sellos fundamentales en la ciencia-ficción británica.

Su obra apenas ha sido traducida al español. Destaca CHICAS MUERTAS (DEAD GIRLS, 1992), primera novela de la serie, compuesta, entre otras, por DEAD BOYS (1994) y DEAD THINGS (1996), donde combina elementos de ciencia-ficción biológica, erotismo, crítica social y una imaginería que recuerda tanto a Burroughs como a Ballard. La presencia de ginoides (mujeres artificiales), la obsesión por la metamorfosis y el estudio del deseo como fuerza destructiva son los temas recurrentes de la serie.

En los últimos años ha mantenido una actividad literaria reducida pero constante; sin embargo, se mantiene muy activo en la Red, donde publica regularmente entradas sobre literatura, política cultural y la evolución del género fantástico.


Notas
© Armando Parva,
(422 palabras) Créditos

Bibliografía

Esta relación no es exhaustiva, sólo se incluyen libros (novelas, antologías, ensayos) y no relatos, artículos o las conferencias publicadas en distintos medios


Para saber más: