Crónicas

Organizar un evento de este estilo sólo tiene un problema, la estimación de los asistentes. Si se quiere dar una buena impresión pero sin despilfarrar inútilmente, el cálculo de la cantidad de comida y bebida necesaria es algo fundamental, no tanto en el tema de la bebida, que a la larga siempre se acaba por gastar, sino por el de la comida, soy de los que prefiere indigestarse antes que tirar nada a la basura.
Esa fue, en realidad, mi única preocupación, adivinar cuanta gente iba a ir, y al final casi acierto. Calculaba que alrededor de cincuenta personas y se presentaron en el Barocco exactamente cuarenta y cuatro, unos aguantaron de principio a fin, otros llegaron tarde y se fueron al poco, y hubo quien se acercó únicamente para saludar, brindar por el Sitio e irse rápidamente, que siendo jueves, el madrugón del día siguiente no se lo quitaba nadie.
Ese tema, el porqué hacerlo en jueves, también fue muy comentado. Es complicado que un bar de las características del Barocco, que fundamentalmente trabaja viernes y sábados, se arriesgue a incomodar a su clientela habitual, los jueves sin embargo, trabajan mucho menos y si resulta factible montar lo que yo tenía en mente.

La cuestión era sencilla, quería compensar de alguna forma a todos aquellos que han colaborado conmigo a lo largo de todos estos años el tiempo que han invertido en echarme una mano. Gente como José Carlos Canalda, Mario Moreno, Daniel Salvo, Manuel Nicolás Cuadrado, José Enrique León, los Quintana; Carlos padre, Carles hijo y Antonio (que no es familia), Alfonso Merelo, Jacinto Muñoz, Alvaro Carrión de Lezama, Andrés Berdasco Blanco, David Fernández, Jacobo Cruces Colado, Luis Antonio Bolaños de la Cruz, Armando Romo y todos de los que me olvido, han aportado mucho y buen material para que el Sitio llegara a ser lo que es. ¿Por qué no agradecérselo de una vez con algo más que buenas palabras?

Me puse pues en contacto con Julián y Simón, los dueños del Barocco, y tras hablar un par de veces del asunto, me aseguraron que tenían claro como prepararlo y lo dejé todo en sus manos. No creo que nadie que fuera por allí dude de su buen hacer. Buen vino, buena comida y buen ambiente, no se podía pedir más y con ayuda de todos los asistentes se logró sin ninguna duda.
El primero en llegar fue Joaquin Jack Blade Runner Moreno. Casi con media hora de adelanto, estábamos todavía dando los últimos toques y concretando algunos detalles del evento cuando apareció con cara de no saber muy bien si se estaba metiendo donde debía. Al poco llegó José Carlos Canalda, y en un momento determinado la avalancha de invitados fue tal que ya perdí la cuenta de quienes y cuando llegaban. Sólo más tarde y con calma, me dediqué a hacer recuento.

Bienvenidas a unos, saludos a otros, intentos infructuosos de reconocer a este sin barba o a aquel otro ya muy lejos de su última fotografía reciente, poco a poco el Barocco se fue animando y las charlas se mantenían constantes y chispeantes. Por aquí David Fenández, Miguel San José y Joaquín Moreno hablando del estado de la cosa en Internet, por allá Pily B. y Lola Robles comentando lo bien que estaba todo, Jose y Nicolaso rememorando sus experiencias de la puta mili, Jose Poza asegurándome que su próximo serial será de una ambición inimaginable.
No quedó tema sin tratar, tanto es así, que hasta di una breve disertación acerca de la ideología y supuesto fascismo de Heinlein. Como lo oyen.

Lo cierto es que esperaba que la gente empezará a aparecer sobre las ocho y media, por lo que tengo comprobado muchos prefieren llegar cuando el ambiente ya se ha caldeado, aunque sea ligeramente, así que me sorprendió ver que a esa hora más que caldeado el Barocco estaba más que caliente. El clima ayudó, todo sea dicho, aún siendo un local cubierto siempre da menos pereza salir de casa cuando el frío no es intenso ni llueve. De hecho Julián tuvo que quitar la calefacción mucho antes de empezar porque de lo contrario el ambiente podría haber sido agobiante.
A eso de las diez dije unas palabritas de agradecimiento. Esto es literal, palabritas, no tenía intención de extenderme ni había preparado un discurso lacrimógeno así que desde el pequeño escenario del Barocco me limité a saludar, a agradecer la asistencia de todos los presentes y a emplazarlos para la próxima celebración. Como se puede escuchar en el vídeo que sacó Joaquín del final de mi diminuto discurso hubo a quien no le gustó tanta brevedad, pero hablar en público no es precisamente lo mío y antes que empezar desbarrar preferí mantenerlo en una brevedad más que contenida.
El vídeo (si, el alcohol ya había ablandado más de un celebro)
Sobre las diez empezaron las primeras deserciones. Era lógico, muchos tenían que trabajar el viernes y no toda la gente vive en Madrid capital, llegar a Móstoles, Rivas, Coslada, San Fernando, aún siendo cómodo y sencillo, lleva su tiempo, e incluso muchos transportes públicos cierran a horas extrañamente tempranas. Incluso hubo quien, como Ramón San Miguel, tuvo el valor de venir desde Guadalajara.

Con todo el ambiente no decayó y quienes nos quedamos hasta el final nos lo terminamos de pasar estupendamente. En la cabeza se me quedaron las cuatro de la mañana como hora tope, pero soy incapaz de recordar si fue la hora a la que Simón nos echó del Barocco, o la hora a la que llegué a casa.
Eso ya no importa ahora.
Gracias a todos los que estuvisteis por haber venido y, por supuesto, a todos los que me han apoyado durante todos estos años.
Nos vemos en la próxima.
Las fotos oficiales y algunas que hizo Joaquín Jack Blade Runner Moreno
Albúm con las fotos del evento
Debido a una serie de desajustes la organización de la celebración en Barcelona se retrasó más de la cuenta, y pese a los desvelos de Musidora, la convocatoria llegó cuando mucha gente que podría haberse pasado por allí para brindar ya tenía otros planes. Los (más bien las, para que luego hablen del perfil medio del aficionado a la ciencia-ficción) pocos que estuvieron en bar Albrícias pasaron no obstante un rato agradable y distendido.
Brindando en el bar AlbríciasEl pasado día 12 tuvo lugar la habitual TerBi. En esta ocasión tenía una característica especial: celebrábamos el décimo aniversario de la web Sitio de Ciencia-Ficción, una de las páginas más importantes y activas en pro de nuestro género favorito. Estuvimos doce personas —más o menos el número habitual—, que tomamos unos cacharros a la salud de la web que lleva Francisco José Súñer, y confiando que podamos celebrar muchos aniversarios más. Por lo demás, la TerBi transcurrió por los cauces habituales, comentando libros o películas recientes, y además surgió la iniciativa de recuperar las comidas anuales de celebración de aniversario de la TerBi y la colección Espiral (Juanjo Aroz nos presentó el primer número durante la también primera TerBi hace trece años, en el Iruña)
El 12 de enero de 2007, en convocatoria extraordinaria y con la asistencia de la flor y nata de los tertulianos de Valencia, hemos celebrado el Décimo aniversario del Sitio de Ciencia-ficción. Brindamos por el Sitio, por su director Francisco José Súñer Iglesias y por todos los colaboradores que hacen posible esa nuestra web favorita.
Las fotos, aquí:
En el blog de Barbara Dinn se pueden encontrar las fotografías de la celebración bonaerense. No se puede decir que lo pasaran mal, no...
Esta es la crónica del encuentro que ha hecho Susana Sussman:
Además, Alejandro Sosa hizo una buena cantidad de fotografías en Caracas. Las puedes ver aquí:
Daniel Salvo ha colgado en el blog de noticias de Collyur las fotografías de la celebración limeña acompañadas de una pequeña crónica:
La gente de Portico CF de Buenos Aires se sumó espontáneamente a la celebración, esta es la crónica del encuentro.
Cuando hace poco más de diez años empecé a experimentar con el HTML (ese novedoso lenguaje de presentación que hacía amigable el igualmente novedoso Internet) no me podía imaginar que ahora estaría escribiendo estas palabras para conmemorar el décimo aniversario de la publicación de aquellos todavía titubeantes esfuerzos.
En un principio no se llamaba Sitio de Ciencia-ficción, ni siquiera había comprado el dominio ciencia-ficcion.com, las pretensiones eran más modestas, sólo se podía hablar de la Página de Ciencia-ficción y la dirección era largo rosario de caracteres que terminaban en un apartado dentro de la sección de páginas personales de Lokekieras, mi primer proveedor.
La Página creció, y en poco tiempo había adquirido un volumen suficiente como para que se pudiera convertir en Sitio, comprobar que el dominio estaba libre y comprarlo fue todo uno, asumir que el aspecto gráfico original resultaba tosco resultó sencillo y las continuas mejoras lo han llevado (sin alcanzar la excelencia) a ser lo que es, y todo esto desde tres premisas básicas: facilidad de navegación, un nivel asequible para cualquier aficionado y la aportación continua de contenidos.
Esto durante diez años sin solución de continuidad. Diez años que quiero celebrar con todos vosotros en una pequeña fiesta que celebraremos a las ocho de la tarde del próximo 11 de enero de 2007 en el bar Barocco, en Madrid, y a la que estáis todos invitados.
Un saludo: Francisco José Súñer Iglesias
El celebrarse en Madrid hacía inviable que muchos de los habituales del Sitio pudieran asistir a la fiesta. Por ello se me ocurrió que no sería mala idea contactar con grupos de aficionados de España y Sudamérica con una actividad más visible y constante para que, invitados por mi, se reunieran para celebrar una pequeña fiesta en la que brindar a la salud del Sitio.
Estos fueron los lugares:




