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El Serial

JACK

/root/jack/in/ no me lo puedo creer. esta sensación. debo buscar un término mejor en mis bases de datos. este subidón. como si me hubieran conectado a una fuente de alimentación allá en silicon valley, o como cuando enciendo la planta de fusión y noto las nanoburbujas comprimiéndose y estallando. pero no hay ninguna alimentación extra, la planta está a un 7%.

/root/jack/in/ pero es lonneke, esa chica... no puedo quitarle los ojos de encima. bueno, los ojos no, las cámaras. siento auténticas ganas de crear un archivo en mi memoria, pero no debo, los técnicos de la confederación que me están revisando se enterarían, lo descubrirían. ¡y qué pensarían al ver a lonneke sivilay desnudándose y vistiéndose una y otra vez! debo esperar, el doctor ludoviqus llega hoy mismo. más adelante, cuando estemos en espacio abierto, quizá él que me conoce pueda comprenderlo. recuerdo que era un hombre brillante.

/root/jack/in/ ahora se pone el mono y se mira en el espejo. adoro que haga eso; colocarse la cremallera justo en el lugar adecuado. ¡ah! baja y sube la cremallera hasta encontrar el lugar exacto, y ahora está perfecta, perfecta. definitivamente hice bien en decantarme por los aspectos masculinos de mi personalidad. lo disfruto mucho.

/root/jack/in/ ¡cuidado, está mirando a la cámara!

LONNEKE

Qué raro —pensó Lonneke—, juraría que el zoom de esa cámara se ha movido.

Pero está desconectado. La hermosa venusiana de pelo plateado se acercó al pequeño y redondo cristal situado sobre su mesa del Thalion. El objetivo no se movía. Era imposible, había dado orden al ordenador de desconectar las cámaras. Miró hacia la otra, el pequeño globo blanco situado en lo alto de su camarote en un rincón. Tampoco daba señales de vida. Habría sido su imaginación. Sólo el IBM Smart podía controlar la conexión de esos sistemas de seguridad ¿Y cómo iba un ordenador a querer espiarla?

Lonneke extrajo de un cajón magnético su consola portátil. Este aparato no medía más allá de un palmo, y cubría una enorme cantidad de funciones como ordenador, comunicador, agenda, conexión a la Internet o transpondedor. La Navegante del Thalion consultó su plan de actividades para el día. Tenía una reunión dentro de 10 minutos con el Vicealmirante Scotton y el resto de tripulantes del Nautilus. Allí iban a tomarse importantes decisiones para el futuro de Lonneke y sus compañeras. Después debía recibir a los nuevos miembros permanentes de la tripulación. La discusión en la última semana había sido terrible entre Lene y las autoridades de la Confederación. Ellos deseaban enrolar a un equipo completo de científicos, como antes había hecho el General Rubirak, pero Lene quería al menor número posible de gente en la nave. Al final, gracias a la intervención de los más altos órganos científicos de la Tierra el número de altas se había reducido a sólo dos: expertos multidisciplinares de los que la joven Lonneke jamás había oído hablar.

A ella le daba más o menos igual mientras pudiera seguir trazando los rumbos y rutas de navegación. Durante los primeros días había temido que Lee usurpara su puesto, esa chica tenía un don innato para la navegación, luego había temido que la jovencita de pelo azul ocupara su lugar en el corazón de Lene, o en su cama. Pero la pirata no parecía muy interesada en la anatomía femenina, ni tenía la menor formación técnica como navegante. Ahora lo que más preocupaba a Lonneke era que estos dos nuevos tripulantes eran hombres. Ella no sentía nada especial por la otra mitad de la humanidad, pero Lene... Lene era otra cosa.

LENE

El módulo giratorio de campos magnéticos sin rozamiento de la EE Amistad era tan grande como el Thalion. Desde uno de sus miradores la comandante Lene Shinh observaba su nave interestelar deslizarse silenciosamente por el espacio. Muchos marineros espaciales experimentados se habrían mareado con el efecto óptico, parecía que era la redonda mole plateada del Thalion la que giraba, pero Lene se deleitaba en su contemplación.

Desde lejos se hubiera dicho que alguien inflaba un globo a través de la boca de uno de los cuadrangulares astilleros de Amistad; un engendro modular que giraba alrededor del mundo nativo de la raza humana con una longitud total del casi diez kilómetros. Era la más nueva plataforma de la Confederación, donde se construían casi todas las naves del órgano militar intermundial. La estación Neto, en Marte, solía más bien suministrar a las flotas de las confederaciones planetarias. Unos astilleros y otros competían por aplicar las más novedosas tecnologías y mejorar los diseños tanto de naves militares como civiles.

En estos momentos, entre las gigantescas rejas de acero de los astilleros, junto a la enormidad del Thalion, Amistad construía tres transportes Boeing F-5000, de aproximadamente un kilómetro y medio de eslora. Los primeros preparados para trasladar casi cuatro mil personas en cada uno de las decenas de miles de viajes que iban a realizar a Venus durante el próximo siglo. Poblar un mundo nuevo con seis mil millones de colonos era una tarea de titanes. En menos de cien años Venus iba a cambiar su imagen de paraíso idílico para ricos por la superpoblación.

Amistad también había sido el útero del galeón Pedro Duque, la nave insignia de la flota confederada. La estación tenía una hermana mayor, Paz. Era más vieja y más pequeña. De un tiempo a esta parte se había rumoreado sobre su cierre, pero ni la OMU, ni la CM podían permitirse despilfarrar alegremente una inversión como aquella. En lugar de eso la estaban remodelando para convertirla en una estación de combate, la primera línea de defensa de la Tierra a imagen de la otra gran plataforma del Sistema Solar: Hiperión, la estación de combate de Titán. Al mismo tiempo, y para evitar suspicacias, se había renovado y mejorado todo el material científico de Paz, con nuevos telescopios ópticos e infrarrojos.

El sonido de una puerta al abrirse apartó a Lene de sus pensamientos y del mirador. Lee estaba sentada a una enorme mesa de reunión. La gravedad artificial le permitía poner tranquilamente sus piernas sobre la tabla ovalada. Mientras Lene vestía el mono color vino de la Marina Mercante, Lee había obtenido el negro uniforme de la Infantería de Marina de la Confederación. Sin embargo la disciplina no parecía ir demasiado con su personalidad. La puerta dio paso al vicealmirante Scotton, que venía acompañado de una mujer.

Scotton siempre tenía un aspecto impecable aunque muy masculino. Su imagen reflejaba la disciplina que le faltaba a Lee hasta en el corte de pelo, los gestos y la voz. Antes incluso de verle Lene tuvo la impresión de que Lee se percataba de la presencia de los visitantes en la sala, pues quitó los pies una décima de segundo antes de abrirse al puerta y se sentó con formalidad. Lene ya había notado la atracción entre Lee y Scotton. Le extrañaba dada la diferencia de edad, pero suponía que la pirata Índigo kid estaba simplemente impresionada por el aire marcial y maduro de un héroe de guerra.

La otra mujer era alta, sin duda de origen terrestre. Llevaba el pelo blanco recogido en un moño detrás de la cabeza y lucía con gracia el uniforme gris y blanco de la Armada de la CM. Lene reconoció con facilidad a la legendaria estratega del fin de la Guerra de Independencia: Eleonora Visq, jefe del estado mayor de la Confederación de Mundos. Sus pequeños ojos azules reflejaban una inteligencia inquisitorial, aunque sus gestos eran los de una noble y anciana dama.

—Buenos días, señoritas —dijo Scotton—. Permítanme presentarles.

Lene le interrumpió.

—Sobran las presentaciones.

Scotton miró reprobadoramente a la Comandante, pero Visq no mostró el menor desagrado, en lugar de eso se apoderó de la iniciativa en la reunión.

—Mucho mejor —dijo—, así podemos ponernos a trabajar cuanto antes. Por favor, siéntense y comenzaremos la reunión. Aunque... Me parece que falta alguien.

Justo en ese momento apareció Lonneke, jadeante. Había venido corriendo desde su camarote en el Thalion, y por un pelo no llegó tarde a la reunión de estrategia.

—Perdonen —dijo ahogadamente.


Creado: 14 de octubre de 2006
Última actualización: 09 de septiembre de 2007 a las 09:08  Bienvenida  Mapa del Sitio