
La semana pasada, ojeando un poco las noticias, me encontré con una relativa al descubrimiento de sistemas planetarios con dos soles. Como suele ocurrir cada vez que una noticia sobre astronomía aparece en medios no especializados, se comenten varios errores de bulto. En El Mundo, por ejemplo, aparece el titular: El telescopio «Spitzer» descubre sistemas planetarios con dos soles, lo cual no debería ser una noticia, ya que hace tiempo que se han descubierto algunos. Luego sigue:
¿Innumerables? ¿De verdad que ha descubierto innumerables sistemas? Leyendo un poco más adelante vemos que no:
Ah, no. podría haber, que es algo muy diferente a afirmar que se han descubierto. Una cosa es elaborar hipótesis, y otra comprobar empíricamente un hecho. El País lo explica algo mejor:
Nótese que se dice posibles planetas. Posibles. Lástima que lo estropeen con el sensacionalista titular de la noticia: Tatooine existe. ¡Toma ya! ¿Cómo? ¿Que hay alguien que no sabe qué es eso de Tatooine? No pasa nada, ya que el igualmente sensacionalista titular de Astroseti lo deja más claro: La NASA encuentra el planeta de Luke Skywalker.
Como siempre, para desfacer el entuerto, hay que dirigirse a la fuente original. La verdad hay que decir que aquí, el propio Jet Propulsion Laboratory tiene parte de culpa, ya que en la nota de prensa se menciona al famoso Tatooine, e incluso se incluyen un par de imágenes de LA GUERRA DE LAS GALAXIAS (la primera) Pero si leemos todo el texto, vemos cuál es la verdadera noticia.
Veamos, como bien dicen casi todas las noticias (no hay mucha posibilidad de error en la frase) la NASA ha descubierto (a lo largo de varios años, claro) unos 200 planetas extrasolares, es decir, planetas que no están en nuestro Sistema Solar, sino orbitando alrededor de otras estrellas. De esos 200, unos 50 (la cuarta parte) se encontraban en sistemas binarios, es decir, con dos estrellas (con la posible excepción de HD 188753 Ab, que de confirmarse, sería un planeta en un sistema triple) En todos los casos, la separación entre las estrellas es bastante grande, normalmente superior a las 1.000 UA. Para hacernos una idea, La Tierra está a aproximadamente a 1 UA del Sol, Plutón a casi 40 UA, y la Nube de Oort a unas 100.000 UA.
La no detección de demasiados planetas extrasolares en torno a sistemas múltiples, podía deberse a que fueran menos numerosos, o a los métodos de detección utilizados, que son de más fácil aplicación en sistemas de una estrella. Veréis, puesto que las estrellas distintas de nuestro Sol se encuentran a distancias enormes (varios años luz, o centenares o miles de ellos) es bastante difícil detectar la luz reflejada de planetas extrasolares. Por ello, las detecciones suelen basarse en observaciones indirectas, como la oscilación de una estrella en torno a un punto (debido a la gravedad del planeta, algo que expliqué hace algún tiempo) o si hay suerte, observando un tránsito sobre la estrella (el planeta pasa por delante de ella, desde nuestra perspectiva, atenuando su luminosidad) Parece fácil de ver que en sistemas múltiples será más difícil discernir si estas perturbaciones son debidas a las propias estrellas, o a un planeta.
Hace casi un año, expliqué cómo se forma un sistema planetario. De forma resumida, todo comienza a partir de un gran disco de polvo que da vueltas alrededor de la estrella, llamado disco de acreción. En este disco se van formando grumos, que por su propia gravedad, atraen más polvo de los alrededores, hasta formar objetos de mayor tamaño. En sistemas múltiples, no se sabe muy bien cómo afecta la gravedad de estrellas tan próximas en la formación de estos discos. Puesto que sólo se habían detectado planetas en sistemas binarios con estrellas bastante separadas, la hipótesis de que estos discos no se formen con estrellas próximas, debido a las perturbaciones gravitatorias, era razonable.
Pero las observaciones del Spitzer han revelado lo contrario. Se han observado 69 sistemas binarios, cuya separación entre estrellas no superaba las 500 UA. Resulta que en el 40% de ellos, se han hallado discos de acreción, lo que supone una frecuencia un poco mayor que la que se conoce para sistemas monoestelares (y sólo un poco) Eso es la noticia. No se han descubierto nuevos planetas en sistemas binarios, sino discos de acreción. Esto es un indicio de que la existencia de planetas en sistemas binarios es tan común como en sistemas monoestelares. Pero sólo eso. Un indicio. Puede que los discos formen planetas, o puede que no. Ahora habría que intentar confirmar o refutar esta hipótesis, buscando planetas en sistemas binarios.
Así que el error en la mayoría de los medios ha sido doble. Por un lado, no se han detectado planetas, sino discos de acreción. Por otro lado, sólo son un poco más numerosos en sistemas binarios que en monoestelares, y esa diferencia podría variar en cualquier dirección si aumentamos las observaciones, ya que 69 sistemas no parece una muestra muy representativa.