Hace ya más de un mes, recibí un correo electrónico, con un recorte de prensa de La Nueva España (escaneado, claro) publicado el 10 de diciembre (del año pasado) con el titular Las pruebas de ADN confirman que el chófer de Lady Di estaba ebrio en el mortal accidente (gracias David) Obviamente, me pongo a leer toda la noticia, en la que cabe destacar el primer párrafo:

Podéis pinchar en la imagen para leer toda la noticia. Buscando un poco con el Google, veo que no es el único sitio donde se publica esta información.
¿Pruebas de ADN para averiguar el alcohol en sangre? Veamos, el ADN mantiene nuestra información genética y normalmente no varía con el tiempo o con estímulos externos. Digo normalmente porque no es totalmente inmutable. Una dosis elevada de determinados tipos de radiaciones puede alterar nuestro ADN en algunas zonas, y producirnos un cáncer. Sin embargo, la ingesta de alcohol no afecta al ADN. El pensar que con una prueba de ADN se puede detectar si la persona ha bebido o no, supone creer que el consumo de alcohol sí altera el ADN, y además, que una vez hemos eliminado el alcohol de nuestro cuerpo, nuestro ADN vuelve a su estado original. Algo que desde luego no se aproxima a la realidad.
Leyendo entre líneas, me da la impresión que la verdadera historia es que se hicieron pruebas de ADN a las muestras de sangre que dieron positivo en el control de alcoholemia, y comprobaron que eran de Henri Paul y no de otra persona. Esto puede intuirse en siguiente párrafo:
Pero sólo intuirse. El uso de la palabra además, sugiere que no, que las pruebas demostraron dos cosas: que el conductor estaba ebrio, y que las muestras no fueron cambiadas. Sin embargo eso no es posible. Lo lógico sería que las pruebas de ADN simplemente demostraran que las pruebas originales no fueron cambiadas, y esto, a su vez demuestra que el conductor estaba ebrio.
Parece más un error de redacción, digno de Malaprensa, pero algo así debería llamar inmediatamente la atención de todo aquel que tenga un mínimo de idea de qué es el ADN. Si lo que se cuenta fuera cierto, hace varios años que yo mismo sería un mutante.