Las Leyes de la Ciencia-ficción
La ciencia-ficción y su entorno es pródigo en leyes, esto es, enunciados más o menos ingeniosos que describen algún tipo de hecho o de realidad. Tal vez las más conocidas sean las leyes de Clarke, enunciadas por el conocido autor de 2001: UNA ODISEA EN EL ESPACIO:
Tal vez la más citada y empleada para justificar ciertas tramas en muchas novelas y relatos de ciencia-ficción sea la tercera.
Arthur C. Clarke formuló la primera de estas Leyes en el ensayo PELIGROS DE LA PROFECÍA: LA FALTA DE IMAGINACIÓN (HAZARDS OF PROPHECY: THE FAILURE OF IMAGINATION) en PERFILES DEL FUTURO (PROFILES OF THE FUTURE, 1962)
Otra vaca sagrada de la ciencia-ficción, Theodore Sturgeon, tiene también su aforismo o revelación de Sturgeon (a veces conocida también como Ley de Sturgeon, aunque ésta se corresponde a otra cita):
Que aplicada a la ciencia-ficción queda como:
La Revelación de Sturgeon tiene los siguiente corolarios:
Aunque tal vez, las leyes relacionadas con la ciencia-ficción más conocidas dentro y fuera del mundillo sean las famosísimas tres leyes de la robótica. Se trata de un conjunto de reglas escritas por Isaac Asimov, que la mayoría de los robots de sus novelas y cuentos están diseñados para cumplir y que el Buen Doctor se encargó de desarrollar y explotar hasta la saciedad en sus relatos y novelas de robots, como YO, ROBOT, LOS ROBOTS, ROBOTS E IMPERIO, etc. Admiten la siguiente formulación:
Posteriormente, se añadió una ley superior a la Primera ley conocida como Ley Cero con la siguiente formulación:
Aunque Asimov atribuye las Tres Leyes a una conversación con John W. Campbell (su editor) a finales de 1940, el propio Campbell sostuvo que Asimov ya las tenía pensadas y que los dos simplemente las expresaron de una manera más formal.
Una ley que no tiene relación directa con la ciencia-ficción pero que se puede aplicar con total seguridad a los foros de ciencia-ficción (como pudimos ver en su día multitud de veces en Cyberdark.net) es la Ley de Godwin:
A la que hay que añadir el Corolario de Sircar:
Finalmente, me gustaría citar la Ley de la controversia de Benford, una ley sociológica aplicable a cualquier tipo de discusión y que fue planteada por Gregory Benford en su novela CRONOPAISAJE (TIMESCAPE, 1980):