Viaje al fondo del mar
VIAJE AL FONDO DEL MAR EE.UU., 1964
Título original: Voyage to the Bottom of The Sea
Dirección: Jus Addiss, Sobey Martin (varios más)
Guión: Irwin Allen (varios más)
Producción: Irwin Allen
Música: Paul Satwel, Lionel Newman
Fotografía: Winton C. Hoch
IMDb:
Reparto: Richard Basehart (Almirante Harriman Nelson); David Hedison (Capitán Lee Crane); Robert Dowdell (Comandante Chip Morton); Henry Kulky (Jefe Curley Jones); Terry Becker (Jefe Sahrkey); Del Monroe (Kowalski)

¡Inmersión, Inmersión!

En España, la televisión de los años 60 disponía de un único canal: la simpar Televisión Española que ofrecía una programación fantástica en glorioso blanco y negro, por supuesto.

En el año 1963, mi abuelo compró un televisor de la marca Askar. Televisor que era lo último en tecnología punta y que para sintonizar los canales usaba un rodillo. Lo de sintonizar los canales era un eufemismo ya que sólo había uno que sintonizar (El UHF, es decir la actual La 2, llegaría bastante mas tarde).

La llegada este televisor para un niño de 4 años, que era mi edad en aquella época, supuso un cambio en los hábitos cotidianos del chaval. Se dejaron de lado algunos juegos y juguetes para observar asombrado lo que ese invento cuadrado nos ofrecía. Los programas de la época, vistos desde la lejanía del tiempo, eran de lo mas pintorescos: Los telediarios, herederos del famoso parte Radio Nacional, en los que siempre salía un señor bajito con voz aflautada y bigotito, normalmente inaugurando pantanos, hasta programas de variedades tales como Reina por un Día, en la que una señora era agasajada con aspiradoras, lavadoras y otras cosas que servían para aliviar su oficio. Incluso disponíamos de programas para estudiantes de primaria, como Televisión Escolar (que empezaba con una sintonía que decía h, i, j k....televisión escolar). Lo primero que recuerdo de la televisión es el entierro del Papa Juan XXIII. Este recuerdo es nebuloso, ya que lo he ido cotejando a posteriori, pero estoy seguro que en mi casa estaban pegados todo el día al televisor, viendo el evento, y que yo observaba filas y filas de personas en una gran plaza. Años después me ocurriría lo mismo con el velatorio de Francisco Franco.

Mi relación con la ciencia ficción empieza en esa época ya que a partir del año1964 y en horario de tarde-noche se emitían las series norteamericanas que nunca me perdía. Eran series fabulosas que me hacían desear trabajar, de mayor, en un submarino o viajar a remotos planetas a bordo de la nave Júpiter Dos.

Los domingos por la tarde, después del fútbol (hay que decir que el fútbol se emitía casi exclusivamente los domingos por la tarde y no como ahora a todas horas y todos los días), podíamos disfutar de la gran serie Viaje al Fondo del Mar. El submarino mas bonito de la tele iniciaba sus andaduras, cada capítulo, con la presentación de cabecera: un espectacular submarino surgiendo del agua que, inclinado casi en vertical, se daba una gran panzada al caer de nuevo sobre la superficie.

Los protagonistas absolutos eran el Almirante Nelson, diseñador del submarino, y el Capitán Lee Crane, segundo al mando del Seaview, que era el nombre del submarino. Otro protagonista que no puedo dejar de recordar era uno de los secundarios mas famosos: el marinero Kowalski, que capítulo sí y capítulo también era golpeado con una gran llave fija en la cabeza. Estas llaves servían fundamentalmente para atrancar las escotillas cuando te perseguía cualquier tipo de monstruo marino, robot o criatura similar.

Porque de eso iba la serie: de monstruos de todas las clases y colores.

Se podrían perfectamente clasificar los episodios en cuatro grandes bloques:

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Episodios de monstruos de interior. Estos monstruos cabían dentro del Seaview y por este orden atacaban a algún miembro de la tripulación, le daban con una llave inglesa a Kowalski en la cabeza, se apoderaban de la mente del Capitán o del Almirante, intentaban apoderarse del submarino y, finalmente, eran vencidos por alguna genialidad del Capitán o el Almirante, dependiendo de cual de los dos no estuviera poseído. Eran simpáticos monstruos de todo tipo, robots asesinos, momias renacidas, hombres lobos, plantas mortales, el Yeti, cyborgs, juguetes mortales, hombres peces, hombres planta etc. El monstruo en cuestión era un actor disfrazado, con su traje de goma, lo que ahora produciría una gran hilaridad al observar los chapuceros trabajos de la sección des sastrería.

Episodios con monstruo gigante. Como éstos no podían entrar en el submarino solían atacarlo desde fuera para lucimiento de los efectos especiales. Los episodios de este tipo comenzaban con un primer ataque en el cual zarandeaban al buque de izquierda a derecha. La tripulación tenía que agarrase a cualquier sitio para no caer, el Capitán siempre se agarraba al periscopio. Después de unas serias averías, reparadas por los fantásticos chicos de control de daños, el Seaview contraatacaba por medio del rayo láser de proa, la descarga eléctrica del casco o los socorridos torpedos, que daban buena cuentan de los bichos. Pasaron por la serie pulpos, medusas, ballenas, mantas raya o arañas submarinas gigantes

Episodios con espia-saboteador-científico loco a bordo. Este tipo de episodios eran mas tranquilos ya que se trataba de averiguar quién era el saboteador de turno y detenerlo antes de que se apoderara del submarino o lanzara sus misiles balísticos contra alguien. Los espías eran naturalmente del bloque soviético, recordemos que estábamos en plena guerra fría, y pretendían normalmente secuestrar a alguien, al Presidente USA, a un científico famoso o al Almirante, secuestrado en un sinnumero de episodios.

Episodios con extraterrestres. Por la serie pudimos contemplar multitud de aliens de variado pelaje. Normalmente eran malos e intentaban conquistar el mundo. Por los datos que he podido reunir hay al menos 10 episodios con extraterrestre lo que da casi un 10% de la producción total.

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El Seaview se enfrentó esporádicamente a nazis, fantasmas como el holandés errante, piratas representados por Barbanegra, dinosaurios o incluso al Monstruo del Lago Ness.

La serie cubrió de mejor o menor manera todos los campos de la mitología monstruosa al uso y los de la Ciencia Ficción. Hay incluso tres viajes en el tiempo, dos viajes espaciales y seres de la cuarta dimensión, que ya es decir.

En el apartado de gadgets, que toda serie de ciencia ficción que se precie ha de aportar, se disponía de un artilugio de lo mas curioso, y que hizo su aparición en la segunda temporada: el Aereosub. Éste era un aparato capaz de navegar por debajo del agua y volar. Desde siempre me he preguntado de qué demonios estaba construido el trasto, ya que aguantaba unos increíbles chapuzones cuando se sumergía. La secuencia de entrada en el agua, siempre la misma independientemente del episodio en cuestión, suponía que el Aereosub efectuaba un picado contra el agua y entraba sin disminuir la velocidad. Nunca entendí como no se deshacía con el choque.

Asimismo, entre los aparatos que incorporaba el submarino, era muy usado un minisubmarino y una campana de inmersión. ésta última era indefectiblemente arrastrada por una corriente marina o zampada por una ballena o animal de similares características. Ésto daba pie a un episodio de los de tipo rescate, en el que los tripulantes de la campana las pasaban canutas, con las previsibles heridas y agotamiento del oxígeno hasta que eran salvados por los valientes hombres del Seaview.

Irwin Allen, alma mater de la serie, era conocido por su tacañería en los presupuestos de sus series. Reciclaba todo lo posible de otras series y películas. En el año 66 Perdidos en el Espacio (Lost in Space) y El Túnel del Tiempo (Time Tunnel) se emitían simultanenado a Viaje y entre los fans se estableció un divertido juego que consistía en ver que trozos de decorados, máquinas y disfraces correspondían a Perdidos y al Túnel o viceversa. Uno de los guionistas de la serie, William Read Woodfield, cuenta como Allen entró en su despacho con un traje de monstruo colgado de una percha y dijo: Eh chicos, ¿podéis escribir un historia basada en esto? Se rieron y preguntaron: ¿cuantos trajes tienes Irwin? Sólo este, - contestó- ¡Claro que podemos hacerlo! ¿Como se titulará? - dijo Allen-. Los hombres peces y... ¡No, no sólo tengo un traje! -replicó. Hicimos el guión de manera que sólo hubiera un hombre pez en cada escena.

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Según Woodfield, los guiones con monstruo eran mas fáciles de escribir que los otros y, según los índices de audiencia, los que mas gustaban. Dado que Allen trabajaba a destajo para completar un episodio a la semana de sus múltiples series se produjeron verdaderos plagios de obras conocidas. El episodio EL NAVÍO DE LA MUERTE es un plagio descarado de 10 negritos de la popular Agatha Christie. Tanto fue así que los guionistas retiraron sus nombres de los créditos por vergüenza.

Después de lo leído puede que quién no haya visto la serie piense: ¡que barbaridad, vaya tontería! Si se intenta buscar cualquier amago de rigor científico desde luego no se va a encontrar, pero... ¿y que mas daba? ¿Que importaba si el monstruo era de cartón piedra o las situaciones inverosímiles? La aventura sin mas era plenamente disfrutable, al menos en aquellos lejanos años. Por supuesto que a posteriori se puede notar que el producto era una amalgama de tonterías sin fundamento, pero eso es lo de menos. Viaje al Fondo del Mar era pura serie B sin mas pretensiones que divertir y esto lo consiguió plenamente.

La serie Viaje al fondo del Mar deriva de una película, del mismo nombre, producida en el año 1961 y cuyo director y productor fue el propio Allen. En esta película hace su aparición el Seawiew, con la escena de la emersión brusca del submarino, y muchos de los personajes principales que se reunirían después en la serie, ya interpretados por otros actores. En la película la tripulación ha de enfrentarse al incendio del cinturón de Van Allen, que está sumiendo a la Tierra en un caos al aumentar las temperaturas. Se produce el deshielo del Polo Norte, por debajo del que viaja el submarino y alteraciones en las comunicaciones. El Almirante Nelson, reputado científico y constructor del submarino, como ya sabemos, idea un sistema para apagar el cinturón. El plan consiste en bombardear desde el Seawiew, mediante misiles nucleares, el citado cinturón, a fín de sobrecargarlo y que se consuma. Este plan es rechazado por el resto de los científicos. Pero Nelson, desobedeciendo el mandato de la ONU, decide llevarlo a cabo. Su submarino será perseguido como pirata por las flotas del resto del mundo. Al final se verá que el plan de Nelson es correcto y triunfará destruyendo la actividad del cinturón.

Esta cinta es una correcta producción, con varios actores famosos, como Walter Pigdeon (El Profesor Morbius de PLANETA PROHIBIDO), Joan Fontaine (IVANHOE) o Peter Lorre (EL HALCÓN MALTÉS), en el que sería su último film antes de fallecer. Se marcan las pautas de lo que después sería la serie de televisión. Se cuenta que la serie fue producida porque Allen se había gastado muchos dólares en la construcción de la maqueta del Seaview, y tenía que amortizar la inversión.

Como curiosidades se puede citar que en Francia al submarino se le denominó Neptune y aquí los niños le llamabamos Sirius, supongo que por la dificultad de pronunciar su nombre inglés. En los setenta se publicó un tebeo titulado Aventura en el Fondo del Mar, por la editorial Bruguera, que recogía las aventuras de un submarino llamado Vista del Mar que era exactamente igual al Seaview. Supongo que para ahorrarse derechos de autor simplemente le cambiaron el nombre por una pseudo-traducción del original. También se editó un libro por la editorial Fher que recogía algunas aventuras, esta vez si del Seaview.

La serie tuvo un s pin-off que se tituló La ciudad Sumergida. Únicamente se rodó un episodio piloto en lo que debiera haber sido la sustituta de Viaje. Se narraba las aventuras de una colonia submarina y su intento de detener un meteorito gigante que se abate sobre la Tierra. Las similitudes con Viaje son anecdóticas, pero muy curiosas: el almirante Nelson es ahora el Presidente USA y también aparecen multitud de aparatos de Viaje como el Aeresosub.

Para saber más

Para saber mas sobre la serie se pueden visitar las siguientes direcciones internet:





Bibliografía

    :: SERIES DE CULTO DE TV DE CIENCIA FICCIÓN, TERROR Y FANTASÍA. Eusebio R. Arias. Nuer Ediciones
    :: TELEVISIÓN DE CULTO. Antonio Blanco. Editorial Glenat
    :: Star Ficción nºs 12 y 13. Artículo de Mark Philips
© Alfonso Merelo, (1.976 palabras)
Publicado originalmente en PulpMagazine nº 0