Otro punto a favor de Stargate es que, al transcurrir como realidad alternativa basada en una época actual, se puede permitir el lujo de adaptarse a las circunstancias del presente. Ésto se deriva en dos puntos básicos:
El resultado final es un producto con el que un amplio espectro de la población de puede identificar, especialmente si nos centramos en la cultura norteamericana. Se trata de su gobierno, de su ejército, de su gente, inmerso en una aventura sin igual, en lugar de una poderosa organización supranacional (o supraplanetaria) del futuro en la que la cultura terrestre está diluida entre incontables culturas de otras especies. Al contrario, mi hijo es marine y podría estar en el lugar del Teniente Pérez explorando la galaxia. Ese tipo de cosas atraen a mucho público y hacen que toda la historia tenga una familiaridad que la hacen muy atractiva.
Es especialmente interesante encontrarse con un episodio en el que uno de los científicos que trabajan en el Comando Stargate está tratando de explicar algo complicado a los militares y, tratando de buscar analogías y metáforas para hacerlo más accesible a los no entendidos, acude a escenas de películas o series de lo más actual. Ese tipo de cosas le dan muchos puntos a la serie.