Falling Skies

Falling Skies
EE. UU., 2011.
Título original: Falling Skies
Dirección: Greg Beeman, Sergio Mimica-Geezan, Fred Toye (varios más)
Guión: Robert Rodat, Melinda Hsu Taylor, Mark Verheiden, Joseph Weisberg
Producción: Steven Spielberg, Darryl Frank, Justin Falvey
Música: Noah Sorota
Fotografía: Christopher Faloona
IMDb:
Reparto: Noah Wyle (Tom Mason); Moon Bloodgood (Anne Glass); Drew Roy (Hal Mason); Maxim Knight (Matt Mason); Seychelle Gabriel (Lourdes); Peter Shinkoda (Dai)

TNT supo hacerlo bien: durante un buen rato nos bombardeó con un tráiler repleto de acción y efectos especiales. La serie en cuestión fue Falling Skies (algo así como La caida de los cielos) y las cosas para los fans de la ciencia-ficción se pusieron muy interesantes. Sin embargo, he de confesarles que me decepcionó. Dejen les platico.

La historia no es del todo original. Un grupo de sobrevivientes se debate entre la vida y la muerte en un mundo post-apocalíptico. ¿Cómo ocurrieron las cosas? Un día una sorpresiva y devastadora invasión alienígena arrasó casi con todo y diezmó a la humanidad. Esa es la premisa fundamental. La serie entonces nos pasea por las andanzas de aquellos sobrevivientes en aquel mundo devastado. ¿Cuál es el verdadero propósito de la invasión? ¿Con qué propósito los niños humanos son controlados con arneses?

Tom Mason es el segundo al mando en uno de los pocos grupos de sobrevivientes. Cuando Matt, su hijo mayor, encuentra entre los niños esclavos a su hermano menor, Tom no se la pensará dos veces y tratará de hacer lo que sea para rescatar a su chilpayate.

Cuando le preguntaron a un grupo de escritores científicos sobre cómo podría ser una invasión extraterrestre, éstos hicieron varias propuestas y armaron un pequeño documental que ronda por ahí en el Discovery Channel. Así, la serie en cuestión retoma todas esas ideas: invasión rápida y efectiva a través de un pulso electromagnético que deja a los humanos sin electricidad y por ende, sin tecnología para defenderse; batalla cuerpo a cuerpo con los pocos sobrevivientes; ocupación del planeta para aprovechar los recursos naturales, etc.

La historia comienza muy bien. La narración del hijo más pequeño de Mason sobre la invasión aparece como la visión de la inocencia frente al agente externo que ha cambiado las cosas para siempre (un recurso que ya vimos en las narraciones esporádicas de Dakota Fanning en Taken). En un despliegue leve de acción, descubrimos las andanzas y tribulaciones de los pocos soldados que quedan en aquel mundo invadido. Sin embargo, conforme avanza la historia, el asunto se vuelve pan con lo mismo y llega a aburrir.

A diferencia del tráiler, no vemos cómo se llevó a cabo la invasión en la serie. No se qué piensen, pero me quedé con las ganas de un episodio enterito dedicado al caos y la aniquilación de la civilización humana.

¿Realmente es un mundo devastado? Por momentos parece que no y a veces nos figuramos que los sobrevivientes sólo andan acampando lejos de las grandes ciudades.

¿Y los extraterrestres? La apariencia de los invasores como seres aracnoides da una buena impresión al inicio. Del mismo modo, los robots bípedos que también traen los invasores a veces se ven un poco falsos, pero nos la creemos frente al terrorífico y extraño sonido que emiten (ya Spielberg lo hizo con sus trípodes en LA GUERRA DE LOS MUNDOS). Sin embargo, cuando aparecen los verdaderos invasores descubrimos que el buen Steven nos la ha aplicado de nuevo: el extraterrestre típico, humanoide, alto, flaco, pelón y cabezón vuelve hacer de las suyas.

La búsqueda del hijo de Tom Mason es posiblemente el asunto más cuestionable. ¿En serio la familia lo justifica todo? Por tratar de recuperar a su hijo, el buen Mason pasa encima de las órdenes del capitán (de por sí siempre lo hace) y pone en peligro a muchos de sus compañeros, incluyendo al grupo entero de sobrevivientes. No se qué piensen, pero dedicar gran parte de la serie a este asunto tan, digamos, cursi, roba mucho tiempo para saber más acerca de los invasores.

Los personajes no logan convencer del todo. Noah Wyle le hace de historiador y soldado renegado sentimentaloide que siempre sale bien librado de cualquier problema (no pude evitar llamarlo varias veces Carter: su participación en E. R. Urgencias lo dejó un poco encajonado en el personaje). De hecho, su hijo mayor Matt (Maxim Knight) parece desenvolverse mejor en su papel de motociclista atrevido. El capitán Weaver se las huele como líder y hombre rudo, pero siempre termina viéndose débil frente al anarquismo de Mason.

En definitiva, una serie que arranca bien pero que se va desinflando a lo largo de los diez episodios. Con un final de temporada sin mayores emociones (la abducción voluntaria de Mason trata de mejorar un poco el asunto), logra mantener la tensión del espectador y no cae en cosas absurdas como el final mutante en Skyline o la actitud supuestamente intachable de los soldados en INVASIÓN A LA TIERRA. Habrá que esperar la segunda temporada para ver si mejoran las cosas.

© Jorge Romo, 28 de diciembre de 2011

Creado: 28 de diciembre de 2011
Última actualización: 01 de enero de 2012 a las 12:14  Bienvenida  Mapa del Sitio  Enlace permanente