Espacio 1999
ESPACIO 1999 Inglaterra, 1975
Título original: Space 1999
Dirección: Charles Crichton (varios más)
Guión: Sylvia y Gerry Anderson (varios más)
Producción: Sylvia y Gerry Anderson
Música: Barry Gray
Fotografía: Frank Watts
IMDb:
Reparto: Martin Landau (Comandante John Robert Koenig); Barbara Bain (Doctora Helena Susan Russell); Barry Morse (Profesor Victor Bergman); Nick Tate (Comandante Alan Carter); Zienia Merton (Analista Sandra Benes); Prentis Hancook (Vicecomandante Paul Michael Morrow); Clifton Jones (Operador Computadora David Kano); Anton Phillips (Doctor Robert Mathias); Catherine Schell (Maya); Tony Anholt (Anthony Dean Verdeschi); Yasuko Nagasumi (Yasko Nugami); John Hug (Bill Fraser)

Breves: El 13 de septiembre de 1999, justo hace un año, ocurrió una inmensa catástrofe cósmica de proporciones aún no cuantificadas totalmente. Los depósitos de desechos nucleares de la Luna entraron en un proceso explosivo y, debido a la inmensa fuerza generada, la Luna abandonó la órbita de la Tierra. Se desconoce, por el momento, lo ocurrido a los aproximadamente trescientos hombres y mujeres de la dotación de la Base Lunar Alpha.

El País 13 de septiembre de 2000.

Esta podría haber sido la noticia en un mundo paralelo al nuestro, si las premisas de la serie Espacio 1999 se hubieran cumplido. En 1975 los productores Gerry y Sylvia Anderson crean la serie antes aludida. Pensada para su emisión en Estados Unidos se contrataron varios actores televisivos al gusto de los norteamericanos. Martin Landau (el oscarizado y magistral Bela Lugosi en ED WOOD) interpretó al comandante de Alpha John Koenig. Su mujer Barbara Bain, famosa por su aparición en Misión Imposible con Landau asimismo, era la doctora Helena Russel y Barry Morse, recordado por su papel del Teniente Gerard en El Fugitivo, fue el Dr. Victor Bergman.

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La serie comienza con el capítulo SEPARACIÓN que explica el ya comentado abandono de su órbita por parte de la Luna y el comienzo de un viaje sin retorno por esos espacios de dios. A partir del segundo episodio todos los guiones se centrarán en la difícil vida de los alphanos y sus relaciones entre ellos y con las culturas espaciales que se van encontrando, una infinidad de ellas, y que como habrán sospechado, casi todas eran humanoides.

Una pléyade de personajes invitados arroparán a los actores habituales de la serie. Cristopher Lee, Peter Cushing y otros actores ingleses de renombre participarán esporádicamente en los episodios. Los guiones son, en términos generales, muy diferentes al uso de otras series, Star Trek como ejemplo paradigmático, en las que el optimismo y la solución de los problemas son obra siempre del buen hacer de los humanos, generalmente blancos y anglosajones. Aquí son guiones pesimistas, negros y con, tal vez, excesivas disquisiciones pseudo-filosóficas sobre la vida, su significado y sus posibilidades. Las historias abordaron principalmente las relaciones humanas en el reducido espacio de Alpha, los problemas de convivencia y la esperanza de encontrar un mundo donde poder desarrollar una vida mínimamente estable y confortable. Destaca la confianza depositada en Koenig por parte de los tripulantes y la defensa de éste de sus hombres. El Comandante no duda de su personal y de exponerse en multitud de ocasiones en peligro con tal de no perder a ninguno de ellos. La metafísica y la trascendencia religiosa se mostraban muy asiduamente en los episodios de la primera temporada. Este intento de dar trascendencia a Espacio 1999 es el que hizo fracasar la serie que no fue respaldada por el público americano, lo cual tampoco significa mucho la verdad (ninguna de las Cadenas Estatales se atrevió a emitirla y tuvo que ser emitida como serie sindicada en 155 pequeñas emisoras de los USA) En la segunda y última temporada, dos años después y ya en coproducción con USA, Gerry Anderson, divorciado de su mujer Sylvia y, por tanto, productor en solitario, contrató al productor de Star Trek Fred Freiberger en un intento de revitalizar la serie y darle mas marcha. Las incorporaciones de Maya, una multiforme que era capaz de convertirse en mosca cojonera o bicho extraterrestre a cual más curioso, y otros personajes, como el guapetón Tony, hizo que se convitiera en una serie con mas aventuras y acción. Pero su destino estaba marcado y no pudo en ningún momento superar el lastre de la primera temporada.

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¿Era la serie tan mala como parece, dado su escaso éxito en EE.UU? Niego la mayor. Por supuesto tendríamos que hacer una abstracción y no tener en cuenta que la premisa es imposible y obviar la barbaridad de la Luna yéndose a dar un paseo por ahí sin descacharrar el Sistema Solar o los sistemas a los que se acerca. Si eliminamos esto, y se que hay que hacer un esfuerzo considerable, lo que queda no es tan malo. Otra de las extrañas cosas, inverosímiles, que ocurrían en Alpha era su fastuosa velocidad viajera. Cada semana cambiaba de sistema solar como si tuviera prisa por llegar no sabemos a donde. En la segunda temporada se intentó justificar esta velocidad de vértigo diciendo que la Luna encontraba agujeros de gusano que la trasladaban por el universo. Esta velocidad lunera, mucho mas rápida que el autoplaneta Valera, acercaba en todos los episodios a la luna a diferentes Sistemas Solares que, como es lógico, siempre estaban habitados por seres humanos o al menos humanoides.

En Espacio 1999 tuvimos casi de todo lo que la ciencia-ficción da de sí: naves generacionales (la propia Alpha lo era), conflictos ético-científicos y encuentros con extraterrestres en prácticamente todos los episodios. En los mundos visitados encontrábamos bondadosos extraterrestres, dragones espaciales, cavernícolas, mundos en guerra, mundos trampa, robots, Inteligencias Artificiales y un largo etc. de temas ciencia-ficcioneros.

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También había momentos de pura acción. Las naves Águila, que continuaban la estética Thunderbirds identificativa de los Anderson, se mostraban como armas eficaces para enfrentarse a otras naves, aunque su armamento se reducía a los socorridos y nunca bien ponderados rayos láser. Y había acción y peleas, no excesivas, dentro de Alpha y los muchos mundos que visitaban. En el episodio JUEGOS DE GUERRA los alphanos repelen un ataque y se ven a su vez atacados por una gran flota de aguiluchos que destruye literalmente Alpha, matando a todos sus habitantes. Aunque resulta que sólo ha sido un montaje extraterrestre, en la mente de Koenig, de lo que ocurriría si las Águilas hubieran abierto fuego. Por tanto, se desarrolla, en primer lugar, la idea de que la violencia solo genera mas violencia y de que el carácter humano reacciona violentamente cuando se enfrenta a lo desconocido. La reacción de Koenig, dudando si atacar o no, ya que la flotilla no ha hecho ningún gesto hostil, se decanta hacia el manido estereotipo del ataque preventivo. Es, indudablemente, uno de los episodios mas space opera de la serie. El comandante Koenig, como buen héroe que se precie, encabezaba normalmente las expediciones alphanas en un intento de encontrar un planeta habitable donde cobijarse. Él era quien en la mayoría de los casos, con la ayuda de Victor y Helena, conseguía resolver las situaciones peligrosas que se daban una y otra vez.

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Los efectos especiales eran también bastante limitados, para lo que ahora consideraríamos buenos. Pero en su época fueron de los más avanzados. Las naves Águilas eran una preciosidad de maquetas, con sus toberas de gases, sus sonidos de despegue en plena Luna y sus rayos láser pintados a mano. Y un capítulo importante era los diseños de decorados y vestuarios. Alpha tenía un control de operaciones en la que se centraba la mayoría de las veces la acción. Un ordenador central, que hablaba con voz femenina, pero que ofrecía sus datos en papel, como el de las cajas registradoras del supermercado, mantenía informados y daba sus consejos a los sufridos habitantes.

Los alphanos vestían unos fastuosos uniformes que consistían en unos pantalones acampanados (recuerden que estamos en los años 70 y la estética era, digamos que, un tanto hortera), y unas guerreras que diferían en el color de la manga izquierda: el blanco para los médicos, el negro para el comandante, amarillo para los pilotos y naranja par el personal de control y seguridad. Asimismo todos los habitantes de Alpha poseían un mando a distancia que abría puertas y permitía también comunicarse por toda la base, con un precioso televisor en miniatura a todo color. ¿Y las armas? ¡Ah! Las armas. Es sencillo hacerse una idea de como eran las pistolas de Alpha si cogen un serrucho y le quitan la hoja. Eso era el arma personal, láser por supuesto, de Espacio 1999. La de veces que habré visto yo a algún chiquillo con el serrucho estropeado de su padre jugando a ser astronauta

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Las críticas especializadas, sobre todo norteamericanas, fueron demoledoras. Sin ir mas lejos Isaac Asimov, en un artículo del New York Times en 1975, la puso a caer de un burro, llamando a los guionistas poco menos que memos descerebrados sin el menor conocimiento de ciencia, lo cual no deja de ser cierto. Sin embargo me resulta cuando menos curioso esta arremetida contra la serie ya que él era un admirador o por lo menos le gustaba Star Trek. Y, como todo el mundo sabe, las series de CF americanas de la época o anteriores como Star Trek, Viaje al Fondo del Mar, El Túnel del Tiempo o Perdidos en el Espacio, eran un dechado de rigor científico. El trasportador o el viaje a impulso WARP están profundamente justificados con indudable verdades de la física cuántica, y la psicohistoria es uno de los pilares fundamentales de la sicología moderna a partir de Freud , como es de dominio público.

Esto me hace recordar que las críticas que se hacen en el fandom o en círculos más profesionales hacia lo poco científicas que son las películas de ciencia-ficción me resulten cada vez más incomprensibles. Sin ir mas lejos, lean alguna crítica a MISIÓN A MARTE o a PLANETA ROJO, recientes y no vetustas, provenientes del mundillo de la ciencia-ficción y verán que lo que les digo es cierto. Ya no se disfruta., únicamente se critica lo poco científicas o reales que parecen las películas y por extensión la literatura fantástica. ¿Y Vacaciones en el Mar, Médico de Familia o los Vigilantes de la Playa son reales? Sin embargo no se ataca la irrealidad o verosimilitud de las mismas. Y no digamos nada de las películas de Piratas: EL HIDALGO DE LOS MARES (una excelente película, por cierto), ¿es más creíble que STAR WARS? ¿Por qué? ¿Es quizás el capitán Horatio Hornblower más héroe o más real como personaje que Han Solo? Esto me hace concluir que si no nos gusta la película atacamos su tratamiento científico (en el caso en el que nos encontramos) y la ponemos a parir por ésto y no por que el guión sea ridículo o los actores canten la traviata en sánscrito. ¿ALIEN es una buena película? En mi opinión sí, pero: ¿alguien se cree el ácido molecular? ¿Se ha criticado a la misma por anticientífica, o simplemente nos hemos limitado a disfrutar del bicho? ¿LA HUMANIDAD EN PELIGRO es buena serie B? Estoy convencido, pero no por que la premisa sea ridícula, la película me ofende.

He podido ver la serie hace muy poco tiempo, gracias a los denodados esfuerzos de un amigo madrileño (gracias Santiago), y es evidente que ha envejecido muy mal (además la versión que he visto está traducida en lo que se denomina español neutro y, como ejemplo de traducción neutra, se titula Cosmos 1999) Sobre todo destaca, por anticuada, la estética cutre-de-lux y los efectos especiales, ya comentados, que resultan muy deficientes para el nivel actual. Cuando vuelves a ver una serie antigua, o relees un libro, siempre ocurre que al haberte forjado una idea basada fundamentalmente en tus recuerdos y en las circunstancias en que la viste, la nueva revisión causa, normalmente una discrepancia entre lo que és y la idea que tenías de lo que era. El choque emocional y estético es indudable y te preguntas: ¿y yo veía / leía esto? Pero te acuerdas con quien la veías o en que circunstancias y entonces comprendes por qué tus recuerdos eran mucho mejores de lo que te ofrece la realidad. Descontextualizar un producto es negarle su valor como reflejo de su tiempo. No deberíamos juzgar las cosas fuera de su entramado temporal. Por eso la serie de la que hablamos, vista desde nuestra óptica, es mas bien una castaña de las que hacen época, pero en los 70 era muy querida por el aficionado, incluyéndome yo mismo en el lote. Si tienen oportunidad de verla, háganlo. No esperen maravillas, pero siendo avispado y conservando un poquito de la juventud olvidada, disfrutarán de ella.

© Alfonso Merelo,
(2.012 palabras)