

La epopeya galáctica de la humanidad sigue con el añadido de nuevas alianzas y personajes. La anterior temporada acabó con grandes problemas para los habitantes de la estación, pero en esta las cosas van a agravarse en extremo y una gran guerra está a la vista. Si la decisión de Sheridan de convertirla en cobijo de los narns ya supuso serios problemas con la Tierra y los Centauri, la creación de una nueva organización, los Guardianes de la Noche, de índole política dependiente directamente del gobierno terrestre, no mejorará la situación.
Los Rangers siguen trabajando en secreto coordinados por Delenn y Sheridan, pero eso no es suficiente para asegurar el control de la estación y un miembro relevante de la organización llega a la estación para apoyarles: Marcus Cole.
En la Tierra todo se complica. Ya no hay dudas de que existe un pacto perverso entre el gobierno terrestre y las Sombras, y Sheridan no va a dejar que prospere. Sus continuas intervenciones dan pie al gobierno de Clark a declarar la ley Marcial, tanto en la Tierra como en las colonias, lo que unido a la revelación de que Clark fue el responsable del asesinato del presidente Santiago impele a muchos militares a rebelarse contra la Tierra,.

El clímax se produce cuando Sheridan decide independizar Babylon 5 de la Tierra, conviertiéndola en un puerto franco galáctico, con el fondo cada vez más amenazante de las incursiones de las Sombras. La vuelta de Sinclair, resolverá viejos misterios y planteara otros nuevos, mientras la guerra civil entre las fuerzas terrestres es ya un hecho cierto.
Esta tercera temporada es la más densa argumentalmente y la mejor, en conjunto, de toda la serie. Grandes batallas, más naves, más planetas, más acción, intrigas y personajes atractivos llenan una veintena de episodios inolvidables.