Repaso del sistema de votación basado en el examen previo que se realizará individualmente a cada ciudadano al cumplir los dieciséis años:
Un diez en el examen significa el derecho a voto individual.
Si el resultado es nueve, se asignará un compañero de votación con igual resultado, es decir, para poder emitir un voto valido tendrán que ponerse de acuerdo dos personas con resultado nueve en el examen.
Esto sigue de manera descendente. Un ocho, significará que el voto útil corresponde a tres personas, un siete a cuatro y así hasta llegar a uno.
Una persona con resultado uno tendrá que ponerse en concordia con otros nueve ciudadanos asignados para poder emitir un único voto valido.
Entendido y aceptado.
Tierra. Archivo de Memoria. (2124) Firma tratado de no agresión y convivencia. Tierra.
…era un sistema seguro. Diez personas ignorantes valían tanto como un ciudadano culto. Un trato justo elaborado durante los Meses del Cambio entre el Pueblo y el Estado. Un Estado superviviente que había luchado por no desaparecer consumido en la vorágine de la novísima Inter Unión Cortical de la población. Esta era la manera en la que el Pueblo delegaba, de nuevo, la responsabilidad de gobierno en un solo hombre para evitar sentirse responsable de su propio destino. Aunque esta vez Él, el Pueblo, seria el decisivo arbitro a tiempo real con poder para destituir al candidato de turno....
El nuevo presidente aceptó el cargo. Había cumplido con toda la parafernalia y pronunciado las palabras que se esperaba dijera. Fueron testigos presenciales unos cuantos militares, así como algún que otro obispo. Todo se había llevado a cabo ceremoniosamente y nadie había puesto en duda su legitimidad.
Estaba solo, sentado en el despacho presidencial, analizando los últimos acontecimientos. Se sentía bien, muy bien. Miraba la pantalla que ocupaba la totalidad de la pared que tenía justo enfrente. En esos momentos tan solo mostraba el sencillo gráfico compuesto por dos barras, una larga y verde, la otra bastante más corta y de color rojo. Así estaba bien. El color verde mostraba la población que en esos momentos aceptaban su presencia en aquella mesa. Habían votado a través de sus dispositivos corticales y eso era suficiente para colocarle en el puesto. También sabia que podían votar en cualquier momento, según les pareciere.
Un trato justo. El Pueblo permite al Estado seguir existiendo a cambio de poseer el poder para cambiar su cabeza visible cuando no cumpla las expectativas aceptando, eso sí, el sistema de valoración de ciudadanos que el Estado imponga.
Recordó el final del presidente anterior. Imaginó su persona, sentado en aquel mismo sillón, mirando la pantalla aterrorizado mientras la barra roja se hacia cada vez más larga, observando como llegaba al limite legal para la deposición.
Se produjo un leve cambio en el gráfico. De una forma casi inapreciable vio disminuir de tamaño la barra verde al tiempo que la roja crecía esa misma cantidad de espacio. Tenia que empezar a actuar. Tenía muchas promesas que cumplir. Lo que no tenía era tiempo que perder disfrutando del momento. De pronto se sintió pequeño y miserable y todas aquellas ideas que había madurado durante años para paliar la crisis vigente le parecieron absurdas e insuficientes. Pulsó el botón del interfono y dio instrucciones al secretario para reunir en categoría de urgencia a su gabinete.
La barra verde perdió otra pizca de su exuberante tamaño. El nuevo presidente no pudo evitar que el escroto se le encogiera y que un repeluzno se le agarrara a la nuca. Se llevó la mano al sólido collar cargado con plástico explosivo que tenia dispuesto alrededor del cuello.
Tenía cuatro meses de legislatura por delante y una cabeza que salvar, la suya.