ACCIÓN MUTANTE
ACCIÓN MUTANTE España, 1992
Título original: ---
Dirección: Alex de la Iglesia
Guión: Alex de la Iglesias y Jorge Guericaechevarría
Producción: Agustín Almodovar
Música: DefCon 2
Fotografía: Carles Gusi
IMDb:
Reparto: Antonio Resines (Ramon Yarritu), Fréderique Feder (Patricia Orujo), Alex Angulo (Alex), Juan Viandas (Juanito). Saturnino García (Quimicefa), Fernando Guillén (Orujo), Quique San Francisco (Luis María), Karra Elejalde (Manitas), Jon Gabella (Chepa), Alfonso Martínez (M.A.)

Sinopsis

Estamos en el futuro, año 2012. El mundo está dominado por pijos y niños bonitos. Sólo Acción Mutante lucha contra el sistema: un grupo de minusválidos físicos dispuestos a acabar con la sociedad que les ha marginado.

Deciden dar el gran golpe. Ramón Yarritu, el líder, vuelve de la cárcel con un magnífico plan: secuestrar a Patricia, hija del señor Orujo, industrial y famoso por sus panecillos integrales. Eligen para ello el día de su boda. Tras algunos problemas y unos cuantos muertos, la operación es un éxito.

El punto señalado para la entrega del rescate será el bar La mina perdida, en el planeta Axturias, remoto paraje habitado tan sólo por mineros.

Todo parece sonreír a los miembros de Acción mutante, pero en el trayecto, a bordo de su nave espacial, surge la tragedia.

Envidia y traición harán que nuestros héroes se enreden en una lucha fratricida de la que sólo se salvarán los más fuertes.

Encuentros en la tercera fase

Todo comenzó en el mes de agosto de 1990. Teníamos el guión de un cortometraje y la intención era rodarlo algún día, probablemente el del luido final. Acabábamos de terminar MIRINDAS ASESINAS, otro corto, y excitados por su buena acogida decidimos que sería bueno repetir. Se llamaba PIRATAS DEL ESPACIO.

El problema es que no teníamos dinero. (...) La ausencia total de dinero ha sido una constante en mi trayectoria artística; un hecho que facilita afrontar los presupuestos con entereza: cualquier cantidad es un aumento considerable.

Las cosas cambiaron cuando recibimos una llamada de Madrid. La productora El Deseo se interesaba por nuestro guión. Nos sonó como si alguien dijera Eh, el Papa quiere producir vuestro corto, os espera en el Vaticano. Por si acaso fuimos a la dirección que nos habían proporcionado, a ver qué tal.

Y efectivamente, allí había unos señores que se parecían muchísimo a Pedro ya Agustín Almodóvar. Siempre podría tratarse de un montaje, pero en un principio accedimos a hablar con ellos. De ahí surgió la idea de comenzar la escritura de un largo. La productora opinaba que un largometraje es económicamente más rentable que un corto.

Nosotros no vimos inconveniente en cambiar algo corto por algo largo. Ellos no lo sabían, pero si nos hubieran pedido una serie de cien capítulos sonre la vida de las ballenas habríamos aceptado. Así que volvimos a Bilbao y nos pusimos a ello.

El principio de todo

La primera película que vi fue una de GODZILLA. La vi de pie, correteando entre las filas de butacas, y debía ser bastante pequeño porque me tenía que poner de puntillas para ver la pantalla. También vi otra en la que el hombre enmascarado saltaba por una ventana. No recuerdo nada más. Estas primeras imágenes quizá me hayan influido, o quizá no.

Lo cierto es que me gusta el cine fantástico. Me gusta KING-KONG y las gemelas con la mariposa gigante Monthra y el Halcón Milenrio. Me gusta el gordo de DUNE gritando y riendo mientras flota en el aire, y también me gusta el de MARY POPPINS, que canta en el techo El buen reír mientras toma el té.

Me gustan los tebeos, porque yo dibujo tebeos. El capitán Haddock me importa bastante más que muchas personas que conozco, y Hard Boiled es lo mejor que he leído en los últimos años. Todo esto habrá tenido que influirme ¿no?

Principios morales básicos

Cuando Jorge y yo nos propusimos escribir ACCIÓN MUTANTE pretendimos, de entrada, hacer una película de acción, que no aburriese y divirtiera a la gente, que no es poco.

El resultado es una película de tiros con un par de naves espaciales en un planeta perdido, algo que aquí parecía reservado realmente a gentes de otro planeta. Aquí esto no se estila porque somos muy serios, y como hay poco dinero nos vemos abocados a tener grandes ideas y hacer cine de calidad, a ser posible una adaptación de una novela de prestigio, con un par de coches antiguos.

También está permitido hacer películas en las que el director plasme su mundo interior, sus fantasmas personales. Siempre que sus fantasmas no sean las gemelas con su mariposa gigante Monthra, porque resultaría demasiado caro.

Con esto no quiero decir que esté en contra de este tipo de películas, sobre todo si son buenas. Lo que pienso es que también se puede intentar otro tipo de cine, otro tipo de historias. Hay sitio para todos. Las limitaciones económicas pueden suplirse con imaginación y sobre todo con bastante morro. Lo importante es contar una historia y que te entiendan.

Me gusta el humor negro. Creo que uno se ríe más cuando se ríe de lo que no debe, de lo que no está bien reírse. Si algo nos merece respeto, si algo es serio, como es debido, se produce una tensión. Romper esa tensión produce una carcajada. Es importante no tener respeto a las cosas ni a las ideas, para poder pensarías tranquilamente, y poder cambiarlas, si se quiere, por otras mejores.

Creo que esto se verá en la película.

Me gusta la comedia. El tópico es el género más difícil es cierto, sin más. El tono de ACCIÓN MUTANTE no es precisamente de alta comedia, con gente exquisita diciéndose cosas ingeniosas en un palacio, tipo HISTORIAS DE FLÍADELILA. A Jorge y a mí nos gusta mucho, pero en este caso no encajaba demasiado con los personajes, casi todos ellos de escasa formación, con familias que no supieron inculcarles unos principios sólidos. Quizá en otra ocasión.

Fumee...vapeur

Con seis compresores funcionando a la vez y quince personas accionando puertas y palancas bajo el decorado puedes conseguir el suficiente ruido como para que una secuencia de diálogo normal se convierta en un infierno inaudible. Estábamos rodando las escenas en el interior de la nave.

Los actores no se oían entre sí y mucho menos a mi que gritaba Acción unos metros más atrás, desde un pequeño espacio libre entre el cámara, los eléctricos y los atrezzistas. Cada noche al terminar jurábamos dejarlo todo y dedicarnos a hacer mimo en el Retiro. Por suerte el ver copión todos los días nos animaba a seguir y complicar el asunto un poquito más cada vez.

Se nos ocurrió que unos cuantos cientos de litros de sangre y mil o dos mil litros de pegajoso liquido de frenos disparados a presión sobre los actores podrían dar bastante juego. Resbalábamos y caíamos sobre la rejilla de metal del suelo continuamente; tanto que ya no nos hacía gracia.

Pese a las mayores vejaciones, los actores aguantaron el rodaje de estas secuencias con absoluta entereza y profesionalidad. Quizá porque sabían que lo que nos faltaba era aún peor.

Era necesario

El equipo acogió bien la idea de llenar con turba y tierra el suelo del decorado de la Mina Perdida, aunque varios se intoxicasen con el polvo que desprendía al ser pisado cada día por más de cien figurantes. Llega un momento en que puedes acostumbrarte a rodar con mascarillas y regar el decorado cada cuarto de hora. Todo depende de las ganas que se tengan. Nuevamente decidimos volverlo a complicar.

¿Por qué no dejamos caer dos toneladas de turba y escombros sobre el decorado? Era necesario. Se trataba del derrumbamiento de la mina. Mereció la pena, aunque durante unos segundos, mientras veía desaparecer entre los escombros a los especialistas, pensé seriamente en salir del plató, coger un taxi y abandonar el país. Afortunadamente no fue necesario. A nadie le pasó nada y fue un éxito: habíamos acabado el rodaje.

Lo más difícil viene ahora me dijo mi productor, refiriéndose al proceso de posproducción. Ahora que he acabado, sé que tenía razón.

Han sido cuatro meses de montaje y sonorización, en los que he tenido oportunidad de conocer a profesionales que me han soportado con entereza. Cosa nada fácil, teniendo en cuenta que tengo por costumbre insistir buscando lo que quiero hasta que las leyes físicas me impiden seguir adelante.

Debe ser difícil para un técnico de efectos sala reproducir artificialmente los ruidos que hago con la boca para intentar explicarle cómo debería sonar un disparo, o la apertura de una puerta.

Gracias a todos.

Extraído del folleto distribuído por los CINES RENOIR en el estreno de ACCIÓN MUTANTE.