Sturmsoldat fue rodado en un sólo día por el director y dos amigos más, lo cual fue un desafío para una historia bélica y de ciencia-ficción como ésta. Afortunadamente, conseguimos terminar los planos previstos antes de que la policía nos echase del polígono industrial abandonado en el que estábamos rodando. La postproducción no fue menos complicada, y hubimos de aprender a hacer cromas, efectos especiales y montajes fotográficos sobre la marcha. El resultado está ahora en vuestras pantallas. Disfrutadlo.