ST-TOS: SEMILLA ESPACIAL
ST-TOS: SEMILLA ESPACIAL
Marc Daniels
EE.UU., 1967
Título original: Space Seed
Dirección: Marc Daniels
Guión: Gene L. Coon y Carey Wilber
Producción: Gene Roddenberry y G. L. Coon
Música: Alexander Courage
Fotografía: Gerald Perry Finnerman
IMDb:
Reparto: William Shatner (Kirk); Ricardo Montalban (Khan); Leonard Nimoy (Spock); Deforest Kelley (McCoy); James Doohan (Scott); Nichelle Nichols (Uhura); Madlyn Rhue (Marla McGivers); Mark Tobin (Joachim); Eddie Paskey (teniente Leslie)
Comentarios de: Antonio Quintana Carrandi

La primera temporada de TOS constó de 29 episodios, entre los que se encuentran algunos de los mejores de toda la serie. SEMILLA ESPACIAL, episodio nº 24, es uno de los más populares porque en el mismo se presenta, por vez primera, al que está considerado como el mejor villano de todo el vasto universo trek, el sin par Khan Noonieng Singh. Esta aventura de la tripulación clásica es tan interesante que en 1982, cuando el productor Harve Bennett buscaba ideas para el segundo largometraje de la saga, decidió recuperar el personaje de Khan y enfrentarlo de nuevo a Kirk, convencido de que este reencuentro entre dos enemigos tan formidables encantaría a los trekkies. Y así fue. LA IRA DE KHAN se convirtió en la película más popular de la saga, por encima incluso de MISIÓN: SALVAR LA TIERRA, que también tuvo un éxito considerable.

op01240a.jpg

La historia de SEMILLA ESPACIAL comienza cuando la Enterprise localiza una vetusta nave flotando a la deriva en el espacio. El artefacto es de manufactura terrestre, en concreto de finales del siglo XX. Los ultrasensibles sensores de la nave estelar detectan débiles señales de vida dentro de esa antigualla, latidos de corazón, según el doctor McCoy. Ante la posibilidad de que haya alguien vivo a bordo, Kirk se transporta a ella al frente de un equipo de misión, del que también forma parte la teniente McGivers, historiadora especializada en el siglo XX. En la nave descubren un total de 72 cuerpos en estado de suspensión animada. La cryocámara del jefe del grupo parece estar averiada y Kirk decide reanimarlo, El hombre recupera la consciencia brevemente, pero no puede hablar y pronto vuelve a perder el sentido, por lo que es trasladado a la enfermería de la Enterprise. Cuando se recupera se presenta como Khan, pero elude responder a las preguntas de Kirk. Muy pronto, sin embargo, nuestros amigos descubrirán que su misterioso huésped no es otro que Khan Noonieng Singh, una especie de superhombre creado mediante ingeniería genética que, tras las llamadas Guerras Eugénicas que asolaron la Tierra a finales de la vigésima centuria, intentó adueñarse del mundo. Vencido por la masa supuestamente inferior a la que despreciaba, Khan y sus seguidores, productos como él de la experimentación genética, fueron desterrados de la Tierra a bordo de la SS Botany Bay, y condenados a vagar eternamente por el universo en estado de hibernación. Ahora, devuelto a la vida, Khan se encuentra con una civilización mucho más avanzada técnicamente que la que conoció, una civilización que ha dado, con éxito, el salto a las estrellas. El tirano sueña con crear un Gran Imperio cuyo destino regirán él y sus maravillas de la genética. Con la ayuda de la teniente McGivers, que se ha enamorado de él, Khan y los suyos logran hacerse con el control de la nave estelar. Pero necesitan a la tripulación para manejar una nave tan compleja, así que amenaza con matar a Kirk si la dotación de la Enterprise no accede a sus pretensiones. Al final, Kirk logrará abortar los planes del villano, contando con la ayuda de Marla McGivers, que aunque ama a Khan, no está dispuesta a permitir que asesine a sus compañeros.

SEMILLA ESPACIAL trata sobre varios temas que preocupaban personalmente a Gene Roddenberry. El más importante de ellos es el del destino de la humanidad. ¿Qué futuro construiremos con nuestros propios actos? En la cronología de ficción trek, las décadas finales del siglo XX fueron especialmente violentas. Los científicos, en su afán por mejorar la raza humana, crearon unos seres física e intelectualmente superiores al humano común. Pero, como comenta Spock, olvidaron un pequeño detalle: la habilidad superior conlleva una ambición superior. Y así, los superhombres genéticos se rebelaron contra sus creadores provocando guerras y devastación sin cuento, hasta que fueron finalmente vencidos por aquellos a los que despreciaban, los inferiores. Las ideas que defiende Khan son muy similares al ideal ario nazi, por lo que puede afirmarse que SEMILLA ESPACIAL encierra una clara crítica contra el racismo y los regímenes totalitarios. Los años sesenta fueron los del pacifismo militante, alimentado por la escabechina que represento la guerra de Vietnam con sus injustificables matanzas, y esta historia llegó en el momento oportuno, por lo que obtuvo un considerable éxito. Después de todo, los ideales que Roddenberry quería transmitir a través de Star Trek eran los mismos que defendían en las calles de las ciudades norteamericanas los miembros de los movimientos por la paz y la libertad.

op01240b.jpg

En ese sentido, SEMILLA ESPACIAL funciona a las mil maravillas. Una de las mejores escenas es esa en la que los oficiales, tras descubrir quien es Khan realmente, cambian impresiones sobre el personaje. Scotty admite que, en cierto modo, admira al tal Khan. Kirk y McCoy mencionan ciertas virtudes del tirano, tales como que durante su mandato no se produjeran matanzas, o que sólo atacaba cuando alguien le había atacado a él previamente. El pobre Spock no sale de su asombro. No acierta a comprender la actitud de sus amigos, que parecen admirar y respetar a semejante tirano. Pero tranquilos, al final resultará que esos ilógicos humanos, como en tantas otras ocasiones, le están tomando un poco el pelo al vulcano. Con todo, Kirk llegará a respetar y admirar a Khan como oponente fuerte e inteligente, pero, obviamente, eso no significa que comparta sus peculiares ideas.

Ricardo Montalban se erige en la estrella de la función, robándole el protagonismo incluso a nuestro idolatrado James Tiberius Kirk. El actor de origen hispano era muy popular en EE. UU. por sus trabajos en cine y televisión. Aceptó encantado el papel de Khan porque le pareció un personaje muy interesante, y quince años más tarde volvió a interpretarlo a las órdenes de Nicholas Meyer en STAR TREK II: LA IRA DE KHAN. Si con SEMILLA ESPACIAL logró ser recordado como uno de los mejores malos de la serie clásica, con el largometraje de Meyer se confirmó como el mejor villano de Star Trek.

op01240c.jpg

Aparte de Khan, el personaje más interesante del episodio es el de Marla McGivers, sobre el que he leído críticas muy malas. Pero antes de entrar en detalles sobre ello, permitidme que me extienda un poco sobre el tema de la supuesta discriminación sexual en Star Trek. Hay quien considera TOS como un programa machista, por la forma en que eran presentados los personajes femeninos en los distintos episodios. Quienes así opinan muestran un total desconocimiento de lo que fue TOS y de la época en que se filmó. Es cierto que en los años sesenta todavía existía un fuerte sentimiento machista en la sociedad norteamericana (de la española mejor no hablar) pero también lo es que ésa fue la época en la que, realmente, comenzaron a emanciparse las mujeres. Cuando Roddenberry presentó el proyecto de Star Trek a la Paramount, su intención era incluir en el show un 50% de presencia femenina y otro tanto de representantes de las minorías étnicas, pues pensaba, lógicamente, que para dentro de 300 años la humanidad habría abolido los prejuicios por motivos raciales o de sexo. Los directivos de la Paramount no estaban de acuerdo, y el pobre Gene tuvo que luchar con todas sus fuerzas para imponer su criterio. Al final logró un 30 % de presencia femenina en la serie, el más alto de cualquier producción televisiva de su tiempo, lo que no estuvo nada mal. Sin embargo, las críticas contra el machismo de TOS arreciaron, centrándose principalmente en el personaje de Uhura, del que se decía que no era más que un bonito adorno en el puente de mando, y que, como personaje femenino, carecía de relevancia, pues apenas intervenía en la trama de los episodios, limitándose a decir de vez en cuando: Frecuencias abiertas, señor. La propia Nichelle Nichols llegó a creerse esas tonterías y quiso abandonar la serie, convencida de que su papel carecía de importancia. Al final, fue la providencial intervención del reverendo Martin Luther King (uno de los primeros trekkies de renombre) quien evitó que la actriz abandonara Star Trek. El malogrado doctor King le hizo ver a Nichelle lo importante que era su personaje, haciéndole comprender que la teniente Uhura no era sólo una belleza inútil puesta en la Enterprise para alegrarles la vista a los caballeros. Por vez primera en la televisión, una mujer de raza negra protagonizaba una serie, aunque fuera en un rol secundario. Uhura ocupaba el cuarto puesto en la cadena de mando de la Enterprise como oficial de puente, y todos sus compañeros la trataban con el respeto y la consideración debidas. Un personaje así era casi un icono, no sólo para los de su raza, que en ese tiempo estaban luchando denodadamente por sus Derechos Civiles, sino también para los blancos, que veían al legendario capitán Kirk tratar como una igual a la hermosa oficial de comunicaciones.

En la serie hubo notables personajes femeninos, algunos de ellos dotados de gran carácter, baste recordar a la anónima comandante romulana (Joanne Linville) de EL INCIDENTE DEL ENTERPRISE, o a la hermosa Natira (Kate Woodville) de PUES EL MUNDO ES HUECO Y YO HE TOCADO EL CIELO. Ésta última es una mujer de una pieza, con las ideas muy claras y la mente abierta. Es joven, audaz, inteligente y muy hermosa y, por si fuera poco, la líder de su pueblo. Natira es una mujer tan liberada, por así decirlo, que no tiene reparos en ser ella la que de el primer paso y le declare su amor al doctor McCoy. Parece mentira que este personaje haya sido creado para una serie americana de los sesenta, ¿verdad?

Respecto a Marla McGivers, sus detractores alegan que se comporta como una protagonista de telenovela sudamericana o como una heroína de Danielle Steel. Nada más lejos de la realidad. Marla es una mujer de carrera, que se ha especializado en historia del siglo XX. Es, por encima de todo, una mujer muy femenina (aunque eso hoy no esté de moda) que se siente irresistiblemente atraída por ese fascinante hombre que ha permanecido hibernado durante tres siglos. Su fascinación por Khan hace que a veces se comporte de modo poco profesional, lo que le vale una reprimenda del capitán. Pero los sentimientos que le inspira el líder de los desterrados son auténticos. Ama a Khan, y éste también la ama a ella, aunque a su manera. La escena de la seducción de Marla en la enfermería es muy reveladora al respecto. Él le comenta que un cabello tan bonito como el suyo debería estar siempre suelto, y a partir de ese momento Marla lucirá siempre una espléndida melena. Por amor a Khan traiciona a la Flota Estelar y a sus compañeros, pero también es cierto que, al final, cuando comprueba que su amado está dispuesto a matar a Kirk para lograr sus propósitos, lo impide. Posteriormente, aceptará compartir el destierro de Khan y sus seguidores en Ceti Alpha V, lo que acaba de confirmarnos que sus sentimientos hacia él son realmente fuertes.

op01240d.jpg

Y llegamos al punto más interesante del episodio. Una vez abortados los planes de Khan, se impone juzgarlo por sus acciones. En cualquier otra serie, los malos de la historia habrían recibido un castigo ejemplar, tal vez una condena a trabajos forzados en alguna remota colonia minera. O quizás la muerte. Pero esto es Star Trek, la serie original, y aquí nada puede ser igual que en otras producciones. El espíritu Roddenberrry lo impregna todo con sus valores progresistas (que no progres) y el desenlace de SEMILLA ESPACIAL es un claro ejemplo de ello. Kirk sabe que no sería justo juzgar a Khan, un hombre del pasado siglo XX, basándose en los parámetros morales del siglo XXIII, de modo que decide darle una segunda oportunidad, exiliándole a Ceti Alpha V, un planeta salvaje y desierto. A la pregunta de Kirk sobre si acepta esto, Khan responde con otra pregunta: ¿Ha leído usted a Milton, capitán? Kirk esboza una media sonrisa al tiempo que asiente. En efecto; Kirk lo ha leído y entiende perfectamente a Khan. Para este y sus hombres, Ceti Alpha V será un mundo para conquistar, un Imperio para construir. Al final, y como el capitán le explica a Scott, Khan ha decidido que es mejor gobernar en el infierno que servir en el cielo, y está dispuesto a aceptar su destierro convencido de que lograrán sobrevivir y colonizar ese planeta. Y cuando Marla decide irse con ellos, en vez de afrontar el consejo de guerra de que se ha hecho merecedora, Khan le advierte que será muy duro, que tal vez no sobrevivan. Pero ella ha tomado una decisión y el superhombre genético muestra, una vez más y a su modo, sus sentimientos por ella calificándola como una mujer superior.

Cuando todo ha terminado, Spock comenta que sería interesante volver a ese mundo dentro de cien años y comprobar que tipo de frutos ha dado la semilla que el capitán ha sembrado allí. Kirk también se lo pregunta, aunque suponemos que entonces no podía ni imaginar las terribles consecuencias que para él y para su amada Enterprise traería esta decisión suya a la vuelta de quince años.

No quiero terminar sin mencionar al doctor McCoy, mi personaje favorito de TOS. El gruñón médico de pueblo que aborrece el transportador, disfruta pinchando a Spock y receta martinis o cerveza romulana para curar depresiones, hace en este capítulo una extraordinaria exhibición de sangre fría. Cuando Khan recobra el conocimiento en la enfermería, se apodera de un escalpelo y amenaza con degollar a nuestro estimado galeno. Bones, sosteniéndole la mirada, replica: Lo mejor sería que me cortara la arteria carótida, debajo de la oreja izquierda.

Y esto es SEMILLA ESPACIAL, la presentación en sociedad del genial Khan Noonieng Singh. Los klingon son fabulosos, los romulanos inquietantes y los Borg aterradores. Pero jamás volverá a haber, ni en Star Trek ni en ninguna otra saga futurista, un villano tan magistral como él. Alfred Hitchcock decía que una película es tan buena como bueno sea su villano. La mayor parte del éxito de SEMILLA ESPACIAL y ST-II: LA IRA DE KHAN se deben a la magnífica interpretación de Ricardo Montalban.

No cabe duda de que el mago del suspense tenía toda la razón.

© Antonio Quintana Carrandi, 6 de febrero de 2008 Créditos

Creado: 27 de febrero de 2008
Última actualización: 02 de marzo de 2008 a las 11:10  Bienvenida  Mapa del Sitio  Enlace permanente