El concepto de ciencia-ficción como literatura de ideas ha sido atacado ferozmente desde sectores que entienden la literatura, en general, como un medio más para el deleite estético que para la transmisión de conceptos y, propiamente, ideas. Quizá el problema sea que mucha de esa ciencia-ficción en la que primaba la idea descuidaba lamentablemente la vertiente literaria, y si tenemos que atenernos a las reglas del medio, eso es un pecado capital. Concedamos pues el adecuado crédito a algunos de esos ataques, pero siempre recordando que lo contrario, emborronar cuartillas con delicadas y elegantes construcciones, literatura cincelada y pulida, llena de meandros sintácticos, plenas sin embargo de vacuidad, es tan pecaminoso como la torpeza literaria.
Lo asombroso de esta antología es que Egan aúna la idea y la literatura y convierte cada uno de los relatos que contienen en una verdadera joya de la ciencia-ficción, y la literatura. Sorteando con habilidad uno de los mayores lastres del hard, que históricamente ha consistido en convertir las novelas en pesados tratados científicos, Egan primero se ocupa de las personas, luego de la interacción de esas personas con la tecnología y, por último, de la tecnología. De este modo ahonda en los problemas que probablemente se presenten cuanto según que técnicas sean moneda común. Especialmente sobrecogedores (y también difíciles de seguir) son los relatos en los que la realidad se distorsiona y altera a causa del dominio último del hombre sobre la física cuántica, aunque en algún caso esto se produzca gracias a un muy cuestionable control mental. Pero no se queda sólo ahí, problemas filosóficos, domésticos, prótesis extravagantes, cuestiones comunes que se verán alteradas radicalmente en un futuro que está a la vuelta de la esquina.
Estos son los relatos que la componen:
EL ASESINO INFINITO. Hay cosas que no cambian, y cuando algo nuevo cae en las manos del hombre lo usa tanto para hacer el bien, como para hacer el mal, como para hacer lo que le da la gana. Esta es la historia de un especialista en perseguir adictos a una extraña droga que les permite deslizarse entre universos paralelos hasta el punto de convertir la realidad a su alrededor en un desquiciado galimatías. Es uno de los relatos más espectaculares basados en la mecánica cuántica que he leído (y no, no es que entienda mucho de mecánica cuántica), aunque por ello mismo la complejidad del planteamiento lo haga en ocasiones confuso y difícil de seguir.
EL DIARIO DE CIEN AÑOS LUZ. ¿Qué ocurriría si se nos permitiera enviarnos mensajes desde el futuro? Por lo pronto nuestra vida sería algo previsible, poco estaría al azar y sabríamos que camino seguiríamos en la vida. Sin embargo, quien controla la información controla el mundo, y nadie garantiza que esos mensajes llegados del futuro digan toda la verdad.
EUGENE plantea la posibilidad de que gracias a la ingeniería genética los niños nazcan perfectos, o peor que eso, que nazcan a la carta dependiendo del capricho y preferencias de los padres. Una pareja mediocre y conformista tiene un golpe de fortuna y gracia a la lotería puede elegir como será su hijo, que por supuesto será tan perfecto, que transcenderá a si mismo. En cierto modo una nueva forma de decir no formules deseos demasiado ambiciosos, pueden convertirse en realidad.
LA CARICIA. Más ingeniería genética, esta vez al servicio de millonarios ociosos capaces de encargar seres a medida para recrear en vivo obras de arte inverosímiles. Es una historia detectivesca donde además se toca directamente un tema muy de actualidad, el doping. Si a los profesionales del deporte se les niega la posibilidad de apoyarse en la química para mejorar sus resultados ¿por qué no está mal visto en otro tipo de actividades? Incluso, puede que para algunas profesiones, como la de policía, en el futuro se creen drogas específicas para mantenerlos siempre en perfecto estado físico y mental.
HERMANAS DE SANGRE. Dos hermanas gemelas sufren la misma enfermedad y siguen el mismo tratamiento para curarla. Los experiementos y las pruebas de las grandes corporaciones farmacéuticas salen a la luz en este relato en el que lo que parece una esperanza se convierte de forma absurda en motivo de dolor.
AXIOMÁTICO. Una mujer es asesinada en un atraco y su marido, para darse valor y tomar venganza, compra un implante desinhibidor. Sin embargo las cosas no salen como él quería, o quizá si. Finalmente todo queda en el aire, como el verdadero valor de la venganza y la casualidad como catalizador.
LA CAJA DE SEGURIDAD. Una personalidad sin persona va saltando de anfitrión en anfitrión de un día para otro. Siempre dentro un grupo de edad, siempre en el mismo ámbito. Vive la vida de los anfitriones y a la vez intenta mantener de alguna forma una continuidad en su propia existencia. Pero no sabe quien es, hasta que un día despierta en el cuerpo del celador de un psiquiátrico y encuentra algunas respuestas.
VER. Un millonario acaba con una bala en la cabeza y debe ser operado de urgencia, pero las consecuencias de la lesión cerebral son sorprendentes. Su punto de vista ha cambiado a unos pocos metros sobre su cabeza, todo lo ve de arriba hacia abajo, o lo cree ver, porque las pruebas demuestran que lo que no ven sus ojos tampoco lo ve su otro yo. Una forma sorprendente de ver el mundo, o de recrearlo.
UN SECUESTRO. Complejo relato en el que unos secuestradores piden un cuantioso rescate a un marchante de arte por su mujer. Sin embargo, ella está perfectamente, en su casa, haciendo su vida normalmente. Él ha pasado por un proceso en el que se graban todos sus recuerdos para poder recrear su personalidad en caso de accidente, ella no, y si bien la investigación policial apunta al robo de esa personalidad almacenada, su propia inexistencia lo hace imposible. Sin embargo, las peticiones de socorro son desgarradoramente reales.
APRENDIENDO A SER YO. El cerebro humano es un órgano frágil que se deteriora con rapidez, por lo tanto ¿por qué no inventar un dispositivo que, una vez asentada la personalidad, grabe todo lo que almacena y una vez terminado el proceso se elimine el original orgánico? La idea es buena, pero desata toda una serie de dilemas que van desde la simple repugnancia al proceso hasta el miedo a perder realmente la personalidad y no saber si quien despierte será otro muy distinto.
EL FOSO. ¿Hasta donde llega el poder de las grandes corporaciones? ¿Qué están dispuestas a hacer para evitar que ciertos conocimientos salgan a la luz? En los relatos conspiranóicos se suelen dar respuestas complejas y enrevesadas, Egan, en este caso, opta por la simplicidad más absoluta.
EL PASEO. Un asesino a sueldo debe cumplir un encargo, para ello secuestra a la víctima y la lleva a un bosque para darle el tiro de gracia. Sin embargo, se empeña en explicar sus motivaciones, porque hace lo que hace y quiere que su víctima le comprenda, que entre en comunidad con él. Nuevamente dilemas filosóficos y finales sorprendentes.
LA RICURA. Llegará el momento en el que cualquiera, hombre o mujer, podrá gestar y tener un niño, pero también llegará el momento en el que la necesidad de proyectar el cariño maternal sobre algo lleve a comercializar homúnculos con los que colmar todas estas necesidades casi biológicas, pero con una limitación, una fecha de caducidad de cuatro años.
HACIA LA OSCURIDAD. Con bastantes puntos en común con EL ASESINO INFINITO, este relato habla de los equipos de rescatadores que se dedican a sacar de un agujero de gusano errante a todos los supervivientes que les es posible. La física dentro del misterioso agujero, que aparece sobre la superficie de la Tierra de forma indiscriminada y aleatoria, se retuerce de tal forma que hasta la realidad se altera y la muerte ronda en cada esquina. Unos pocos seres humanos son en cierto modo inmunes a esos efectos y forman el cuerpo de rescatadores voluntarios: los Corredores.
AMOR APROPIADO. Más que sobre los dilemas morales, éste relato es un alegato contra la rapacidad de las compañías de seguros. Un hombre sufre un terrible accidente que sólo deja intacto su cerebro. La técnica permite regenerar otro cuerpo en el que implantar el cerebro, pero el problema es que hacer con él durante los dos años que tardará el nuevo cuerpo en alcanzar el estado de madurez suficiente. La esposa del hombre es prácticamente obligada por la compañía aseguradora a portar en su seno el cerebro, simplemente porque resulta más barato que mantenerlo en una máquina.
EL VIRÓLOGO VIRTUOSO. Un bioquímico fundamentalista cristiano, creacionista y por supuesto ferviente impulsor de una moral estricta, crea un virus con el fin de acabar con el vicio y la promiscuidad: cualquiera que quiera darle alegría al cuerpo fuera del matrimonio morirá en pocos minutos de forma notablemente molesta y entre terribles dolores. Hay que limpiar los pecados y esa ha sido la mejor forma durante siglos. Naturalmente querer ser el brazo ejecutor de Dios (y mucho más jugar a ser el mismo Dios) trae siempre complicaciones poco agradables.
CERCANÍA amplia APRENDIENDO A SER YO. El dispositivo que almacena la personalidad humana tiene posibilidades casi infinitas, no deja de ser una pieza de software, una base de datos que puede ser copiada, duplicada, anexada y mezclada en otros dispositivos, otros soportes, otras bases de datos. Si es posible hacerlo, ¿hasta donde puede llegar a experimentar un ser humano con la manipulación de su propio yo?
ÓRBITAS INESTABLES EN EL ESPACIO DE LAS MENTIRAS plantea una situación curiosa, en un momento determinado las creencias religiosas y filosóficas toman carta de naturaleza tal que pueden acomodarse en un cerebro humano que pase lo bastante cerca de un núcleo de influencia. Con el tiempo estos núcleos se estabilizan en atractores, comunidades homogéneas de la misma creencia, y a su alrededor viven los vagabundos que circulan entre ellas orientándose como si de partículas magnéticas se tratara. Una metáfora de la religión y la filosofía vista desde un punto de vista físico y matemático.
Esta antología no va a dejar indiferente a quien la lea. Egan presenta problemas de gran calado consiguiendo a partes iguales ser incisivo y complejo, En resumen, y haciéndome eco por una vez de las siempre comerciales contraportadas, probablemente la mejor antología de relatos de ciencia-ficción publicada en los últimos veinte años.