Imagine usted, querido lector, que es un escritor de mediana fama. Se encuentra conversando con otros contertulios en un pequeño bar, hablando de literatura y de ciencia-ficción. Ha consumido suficiente alcohol como para dejar volar la imaginación a un nivel sin precedentes. De pronto, uno de sus compañeros le pide que proponga un tema a desarrollar sobre el retorno al planeta Tierra. Es más: los demás escritores con los que comparte amistad y bebidas alcohólicas, también han aceptado el reto. Bien, diría usted, una expedición humana, después de miles de años, regresa al planeta madre. Este lugar fue abandonado por la humanidad hace mucho tiempo y esos exploradores son los lejanos descendientes: son una nueva generación que no tiene idea de lo que encontrará al retornar a ese extraño mundo poco familiar. Todo listo. Pronto, se dispondrá a escribir un relato o una novela corta. Pero, ¡alto! Uno de los compañeros sugiere una idea todavía más descabellada: Los humanos que regresan a este mundo, cuando descienden a la superficie encuentran que esta está habitada por... ¡Vegetales!.
Este es el caso de esta antología. Jean-Pierre Andrevon es la cabeza, el guía que consigue recopilar relatos y novelas cortas inéditos para crear una recopilación única en su época. Bajo una misma idea, varios escritores se dispusieron a escribir su concepción de lo que podría ser el retorno al planeta madre. Algunos se quedaron en el camino, víctimas del desaliento, otros no escribieron nada. Mas los cinco genios restantes, consiguieron escribir historias invaluables.
Hay que señalar que este libro no contiene narraciones al estilo norteamericano o anglosajón, sino que realmente cada relato en sí es un experimento literario único, profundo y extraño. Su lectura requiere paciencia y un verdadero gusto por la literatura; exige al lector un interés por nuevas formas de escribir y decir las cosas; solicita de quien se disponga leer cada línea, cada párrafo, cada relato, que no se detenga hasta el final.
ASÍ SE ABURREN EN UTOPÍA, por Francis Carsac. Los blancos y los negros han mantenido una guerra de siglos por el dominio, con el convencimiento de que cada cual proviene de un planeta distinto. En esto, una expedición llega a la cuna de la humanidad. En ella encuentra que hay un paraíso donde aún hay humanos. Éstos son felices, muy felices, habitando una sociedad perfecta, que los llena de dicha y alegría, hasta llegar al aburrimiento más desagradable.
DONDE LA LLUVIA SE PEINA EN LAS CURVAS DE LAS SOMBRILLAS, por Pierre Marlson. La llegada a la Tierra de un expedicionario se convertirá en la experiencia más extraña de toda su vida. Su confusión, combinada con el amor y el conflicto existencial, es descrita con el menor detalle.
EL PERRITO BLANCO QUE VAGABUNDEABA SOLITARIO POR LAS CALLES DE LA CIUDAD DESIERTA, por Daniel Walther. El regreso a la Tierra de una expedición se convertirá en un verdadero delirio. La conciencia restante de ese mundo, del antiguo regazo que albergaba a los humanos, es la voz que advierte del peligro y del cambio, en un nuevo planeta habitado y dominado por los vegetales más evolucionados.
ADANEVA, por Philippe Curval. Este es sin lugar a dudas el mejor relato de esta antología. En este texto lleno de reflexión, un ser, creyendo ser humano, nos describe su sentir ante una inmensa soledad. Al final, descubrirá horrorizado que él es solamente un experimento, un medio para que la raza de seres que expulsaron a los humanos cumpliera su cometido.
EL VALLE, por Jean-Pierre Andrevon. Este es el relato más pesado y extraño de esta recopilación. En él se nos describen dos historias: los amantes, que a interpretación del lector, son humanos o plantas, y la expedición con una misión definida pero que inevitablemente y sin conocimiento de los tripulantes, será la perdición y la muerte misma de cada uno de los humanos que participan en ella.