HUEVO DEL DRAGÓN
HUEVO DEL DRAGÓN Robert L. Forward
Título original: Dragon Egg
Año de publicación: 1980
Editorial: Ediciones B
Colección: Nova, Ciencia-Ficción nº 5
Traducción: Albert Sole
Edición: 1988
ISBN:
Precio: Descatalogado
Comentarios de: Francisco José Súñer Iglesias, Rafael Ontivero

Esta novela, que relata el nacimiento, desarrollo y esplendor de una civilización a la velocidad de rotación de una estrella de neutrones es, probablemente, la más épica de todas las novelas hard jamás escritas.

Habrá quien piense que las enrevesadas explicaciones de Forward sobre la naturaleza de las estrellas de neutrones, los artificios que los humanos se ven obligados a poner en marcha para acercarse a ella y las peroratas interminables entre científicos acerca de lo cortos y miserables que son los presupuestos de los que disponen hacen de esta novela un pesado ladrillo apenas digerible.

Habrá quien lo piense, pero eso significa minimizar la asombrosa epopeya de los cheela y con ello una de las más brillantes páginas de la ciencia-ficción de todos los tiempos.

Los cheela son unos seres diminutos, apenas de medio milímetro de circunferencia, representantes de la vida inteligente de Huevo de Dragón, una estrella de neutrones errante que, por aquello de las carambolas cósmicas, pasa tan cerca del Sistema Solar que resulta factible viajar hasta ella para recabar todos los datos posibles.

La sorpresa de los viajeros es mayúscula cuando descubren que sobre la estrella hay vida inteligente. Tras los primeros titubeantes contactos, los humanos empiezan a enviar a los cheela toda la información de la que dispone la enciclopedia de a bordo, y pronto los cheela superan a los humanos en casi todos los campos tecnológicos.

Desarrollándose a un ritmo vertiginoso (el tiempo relativo cheela es nada menos que a un millón de veces más rápido que el tiempo relativo humano), lo que para los cheelas son generaciones para los tripulantes del MataDragones son unas pocas horas. Forward consigue sincronizar ambos ritmos vitales para que la comunicación entre ambas razas sea factible, pero no es ese su único acierto.

Más allá de los problemas técnicos y económicos de los humanos está la civilización cheela. Desde el estadio más primitivo hasta el viaje espacial todo el desarrollo de esta civilización es descrito con precisión, pese a los inevitables saltos cronológicos. Ilustrado con los episodios más significativos del progreso de esta cultura, se muestra primero a estos diminutos seres como primitivos cazadores recolectores obligados a emigrar a causa del deterioro de su entorno, paulatinamente descubren las matemáticas, la religión, el pensamiento racional y, ya con la información suministrada por los humanos, el salto al espacio. Forward toca todos los aspectos posibles de una sociedad: la organización social, las oligarquías, las guerras y las revoluciones, lo que da a la sociedad cheela un dinamismo poco común entre los alienígenas conocidos.

Para reforzar su entidad como raza Forward juega con los tabúes humanos respecto al sexo o el canibalismo haciéndolos actividades normales e incluso necesarias para los cheela. Ovíparos, su psicología es diametralmente opuesta a los vivíparos que les visitan, ni siquiera temen el concepto de muerte, aunque lo conocen muy bien, y su fisiología es tan extraña como debe serlo en su entorno.

Tampoco es desdeñable la obra de ingeniería que suponen el San Jorge, el MataDragones y los asteroides que sirven de compensación gravitacional al conjunto. Sin ellos el acercamiento al Huevo hubiera sido imposible, y la poderosa imaginación de Forward consigue convertir un trabajo de dimensiones cuasi planetarias en una simple operación de enhebrar cuentas en un hilo superconductor.

HUEVO DEL DRAGÓN es una de las novelas fundamentales de la ciencia-ficción, y no sólo hard, nadie que haya imaginado a un esforzado cheela atravesando perpendicularmente las líneas del campo magnético de Huevo habrá podido dejar de empujar con él.

© Francisco José Súñer Iglesias, (586 palabras) Créditos

Un grupo de científicos descubre que una estrella de neutrones se acerca a la Tierra, a la vez, otro descubre los monopolos magnéticos. Este hallazgo posibilita que se envíe un grupo multidisciplinar a estudiar la estrella de neutrones, acercándose a ella mediante juegos malabares con asteroides y bobinados gigantescos.

Pero todos estos detalles no son mas que meros decorados que Robert L. Forward construye para aproximarse al apasionante mundo de los cheelas, que es realmente lo que quiere contar pero, como todo autor de ciencia-ficción hard, no es capaz de entrar directamente en situación y se ve en la obligación que construir la trama de una forma más o menos coherente.

Es entonces, mientras narra las peripecias de los tiernos cheela, su evolución a lo largo de toda su civilización hasta el contacto con los humanos, cuando la novela toma ímpetu.

Lo que sobre todo interesa a Forward no es tanto la vida alienígena como la diferencia entre esa civilización y la nuestra y cómo podría haber sido la humanidad de no mediar ciertos detalles de la personalidad humana. Todo desde un punto de vista un tanto peculiar, porque los cheela son peculiares, muy peculiares.

En esta segunda lectura (en la primera, adolescente, el libro me encantó) la novela no ha perdido un ápice el sabor de la buena ciencia-ficción, la originalidad y la fuerza narrativa. Lástima que el libro sea inencontrable, al menos a un precio razonable.

© Rafael Ontivero, (240 palabras) Créditos
Publicado originalmente el 2 de noviembre de 2005 en Cosas Mías


Locución de Francisco José Súñer Iglesias
Producido por Francisco José Súñer Iglesias para el Sitio de Ciencia-Ficción
Fondo musical: Dog Leg-John de John Williams
bajo licencia Magnature (Podcast)