LOS VIAJES IMAGINARIOS. ANTECEDENTES DE UN GÉNERO
por Alfonso Merelo

Introducción

Los estudiosos de la literatura de ciencia ficción suelen encuadrar temporalmente ésta como un género característico del siglo XX. Sin embargo hay otras voces disonantes, como puedan ser los franceses Versins o Van Herp , que tienden a considerar que estos orígenes van mas allá y, según ellos, se establecerían en los textos clásicos griegos. Algo mas modesto, Brian Aldiss, considera la literatura de ciencia ficción como un fenómeno de la edad moderno que tendría sus primeros y claros exponentes en los albores del siglo XIX y, fundamentalmente, con la novela gótica particularizada en la obra FRANKENSTEIN, O EL MODERNO PROMETEO de Mary W. Shelley. Otro estudioso de la ciencia ficción, Donald Wolheim , data el comienzo de esta en las obras de Jules Verne y H.G. Wells . Por último, Jacques Sadoul, aporta como inicio el año 1911, fecha en la que se publica el relato 124C41+ de Hugo Gernsback. A Gernsback, un luxemburgués emigrado a América, se le atribuye la acuñación del término ciencia ficción alrededor de 1927. Un año antes fundaría la revista Amazing Stories que es, muy probablemente, el primer magazine especializado en ciencia ficción. Todos estos intentos de fijar una fecha para el nacimiento de la ciencia ficción nos permiten colegir que estamos ante un fenómeno moderno y que no tiene una proyección mas allá del siglo XIX.

Pero, como suele suceder, existen excepciones que traspasan estas fechas que consideramos consensuadas para el comienzo de la ciencia ficción. Podemos rastrear en la literatura anterior al XIX y encontrar relatos cuya temática cubriera, al menos tangencialmente, algunos aspectos que son pura ciencia ficción. Curiosamente algunos de los relatos de Gernsback se escribieron antes de que él mismo inventara el término.

No se debe olvidar que el género de ciencia ficción participa de otros muchos y que el mas destacado de ellos es la fantasía. Fantasía que por otra parte es capaz por sí misma de englobarlo casi todo. Pero resultaría arriesgado incluir todas las historias fantásticas dentro del género ciencia ficción, ya que ésta debe contener algún elemento diferenciador, que haga que sea reconocible y separada de la literatura fantástica en general.

Las definiciones de lo que es o no es ciencia ficción son innumerables, y existe la posibilidad tangible de no conseguir una descripción que satisfaga a todos. Una definición podría ser: la ciencia ficción es la literatura de la imaginación disciplinada; esta definición, lo suficientemente inconcreta para limitar la materia, es una de las más sugestivas. Esta definición resulta un tanto volátil porque, si nos atenemos a la misma, un gran porcentaje, por no decir todos, de escritos podrían tildarse como pertenecientes al género de la ciencia ficción. Pero esta ambigüedad tampoco esa recomendable. Mucho mas concreta es la idea que expresó Carlo Fabretti: el relato tipo de ciencia ficción es una narración especulativa, construida a partir de unas premisas contrafácticas no sobrenaturales, generalmente obtenidas por extrapolación de la realidad. En esta última definición se acota mucho más lo que debe de contener un relato para ser incluido en este género. La especulación; que la historia no contenga elementos sobrenaturales, es decir que se pueda explicar científicamente, aunque esto suponga inventar ciertas premisas no reales en el momento de escribir el relato; y que lo descrito lo sea por analogía a lo que conocemos.

Dentro de la literatura existe un género que se denomina viajes imaginarios. Este género tuvo su máximo desarrollo y esplendor en la Inglaterra del siglo XVIII y desde luego es uno de los posibles y claros antecedentes del género de ciencia ficción. Los viajes imaginarios contienen elementos imaginativos, obviamente, estos elementos suelen no ser sobrenaturales, son explicados, y fundamentalmente extrapolan las conductas sociales a unas sociedades inventadas, con ánimo, generalmente, de admonizar al lector. En este artículo se pretende hacer una aproximación a los viajes imaginarios y a su relación con la literatura de ciencia ficción.

Una definición del viaje imaginario

Las definiciones como ya hemos visto, y sobre todo en el terreno en el que nos movemos, suelen ser ambiguas la mayor parte de las veces. En primer lugar habría que afirmar que no se puede considerar todos los relatos de viajes novelados como pertenecientes al género del viaje imaginario, ya que pese a la fantasía que puedan estos contener, no son específicamente inventados. El profesor García Tortosa dice: considero viaje imaginario (en el siglo XVIII inglés) toda novela que describa un país no conocido o descubierto en la época en que el autor escribe; o bien que los medios de comunicación que en tales novelas se emplean, sean desconocidos, aunque el país sea real. La novela incluirá, además, la descripción de la gente que puebla esos países, dando apreciaciones de sus costumbres, leyes, religión etc. etc. deliberadamente comparando esas costumbres con la nación en la que el escritor reside. [...] La localización de sociedades que sirvan de patrón, ha de ser extraterrestre, independientemente de su localización real. Así el autor elimina cualquier traba motivada por limitaciones topográficas y de estilo. La exposición ideológica o de sátira, se mueve en completa libertad, para recurrir a todo tipo de efectos y trucos, que ayuden a conseguir el fin pretendido por el autor

Esta mas que correcta definición, puede extrapolarse a todos los viajes imaginarios que se escribieron anteriormente. Nos quedaremos con lo expuesto por García Tortosa, para encuadrar los relatos que van a ser objeto de comentario, ya que en ellos se encuentran parte, o todos, los elementos que se han descrito.

Orígenes del Viaje Imaginario

La aparición de este tipo de relatos se remonta a los textos más antiguos. EN LES CONTES POPULAIRES DE L´EGYPTE ACIENNE , de Gastón Mespero, se habla de un papiro de la XII dinastía en el cual se narra la odisea de un viajero, y su llegada a una isla maravillosa y la descripción de sus habitantes, costumbres y leyes. Asimismo, podemos ver que en el poema sumerio de GILGAMESH, en el MAHABARATA, LA ODISEA o LAS MIL Y UNA NOCHES, se dan parte de las premisas del viaje imaginario. No obstante no parece plausible el constreñir estos textos, que llamaremos pre-clásicos, como pertenecientes al género del viaje imaginario, y menos al de la ciencia ficción.

Es a partir de del siglo II, con las HISTORIAS VERDADERAS de Luciano de Samosata, donde se empiezan a dar unos antecedentes mas marcados del género de viajes imaginarios, asimismo relacionados con la ciencia ficción. Por tanto consideraremos estos textos clásicos como punto de partida, para explicar lo que fueron y son los relatos de viajes imaginarios. Las obras que van a ser objeto de estudio no están seleccionadas por puro gusto del autor, sino que se intenta seguir el mínimo consenso existente entre los diversos estudiosos que se han aventurado en el análisis de los antecedentes de la literatura del género que nos ocupa.

A continuación se reseñarán cuatro textos que pueden reflejar aproximadamente lo que son los relatos de viajes imaginarios. Los textos escogidos van desde el siglo II de nuestra era hasta el XVIII.

Relatos Verdaderos o Historias Verdaderas. Luciano de Samosata

La época en la que vivió Luciano viene a ser denominada un siglo de profunda tristeza aunque, en determinados aspectos, puede hablarse de un cierto renacimiento. Posteriormente a la muerte de Nerón y al reinado de los Flavios y Antoninos el Imperio Romano resurge de sus cenizas y se produce un auge inusitado de las artes y de las letras. Auge que tendrá su máxima cúspide con la protección otorgada por Julia Domna, esposa del Emperador Septimino Severo.

El siglo II nos presenta una sociedad cansada y biológicamente envejecida, en la que se producen muy pocos nacimientos de ciudadanos romanos. Por otra parte, en el plano religioso, se instauran dos extremos antagónicos: un fervor supersticioso popular, incluyendo el auge del cristianismo, y, por parte del sector intelectual del Imperio, un racionalismo y agnosticismo extremo. Parece que los ciclos de las civilizaciones se repiten. ¿Sería extrapolable esta situación a la actual? Ustedes mismos.

Luciano de Samosata nació aproximadamente en 125 d.C. en Samosata, ciudad de una provincia Siria, Comnagena, a la orilla del Eufrates. Estudió, posiblemente, con Polemón, un representante de la escuela escéptica, y después de fracasar como abogado se convirtió a la doctrina sofista. Esto le hizo vivir de lo que le producían sus conferencias mientras recorría diversas ciudades del Imperio. Visitó Siria, Palestina, Egipto. Rodas y Cnido viviendo de su locuacidad. Por fin se asentó en Atenas donde vivió durante 20 años. Es allí donde escribiría la mayor parte de sus obras. Murió en aproximadamente en 192 d.C.

En sus RELATOS VERDADEROS, Luciano, tiene como principal objetivo entretener al lector, pero su propósito es también ridiculizar a la pléyade de escritores, que sin haber viajado jamás, escribían sobre lugares absolutamente fantásticos, intentando hacerlos pasar por verdaderos. Esta crítica, que se plasma en el texto, va acompañada de una explicación previa muy expresa referida al contenido de su escrito. En ella, refleja que, lo que se va a leer, es fruto de su imaginación y que nunca han existido, ni existirán, los lugares por él descritos. Es claro, pues, que la historia no trata de embaucar al desprevenido lector, sino que le previene de otros escritos que, haciéndose pasar por auténticos, no contiene nada mas que invenciones imaginadas. Cita textualmente en su introducción: Una sola verdad diré: que digo mentiras. En la introducción refleja, asimismo, que igual que un deportista necesita descanso, la actividad intelectual requiere otro tanto. Por consiguiente RELATOS VERDADEROS pretende despejar la mente de los sesudos libros filosóficos y, en definitiva, su lectura ha de proporcionar un descanso intelectual.

El texto, fue escrito aproximadamente en 160, y esta dividido en dos libros, siendo el primero el que contiene mas elementos de posible inclusión dentro del viaje imaginario y la ciencia ficción. Su protagonista viaja a la Luna, en una nave que, al traspasar las columnas de Herakles, es arrastrada hacia el astro por una fuerte tormenta. El viaje dura siete días y al llegar, contemplará que la sociedad Lunar que está regida, curiosamente, por un griego, Endimion, convertido en el Rey de la Luna. La Luna, por otra parte, está en guerra con los heliotas, los habitantes del sol, dirigidos por el rey Faeton. El conflicto se ha originado por el intento de los selenitas de crear una colonia en Venus, el lucero del alba. En la guerra se verán implicados no sólo los habitantes de la Luna y del Sol, sino que intervendrán otras civilizaciones extraterrestres, procedentes de diferentes astros.

RELATOS VERDADEROS contiene muchos elementos que son habituales en la ciencia-ficción. En primer lugar se nombran varias culturas extraterrestres: los selenitas, los heliotas, los habitantes de sirio o de la vía láctea. Luciano se centra en destacar los detalles de la raza selenita. La descripción que hace sobre ellos es muy interesante y fantástica: En primer lugar, no nacen de mujeres, sino de hombres: se casan con hombres, y ni siquiera conocen la palabra mujer. Hasta los 25 años actúan como esposas y, a partir de esa edad, como maridos. Y no quedan embarazados de vientre, sino en la pantorrilla. A partir de la concepción comienza a engordar la pierna; transcurrido el tiempo, dan un corte y extraen el feto muerto, pero lo exponen al viento con la boca abierta y le hacen vivir. Esta descripción es idéntica a la que se efectuaría siglos después en LOS SINGULARES VIAJES, CAMPAÑAS Y AVENTURAS DEL BARÓN MUNCHAUSEN de R. E. Raspe (1785). Como rasgo característico los selenitas no mueren ya que cuando envejecen simplemente se disipan en humo. Para alimentarse la sociedad selenita aspira el humo que produce el asado de ranas, que abundan en la Luna y beben exprimiendo el aire en una copa de la que brota un líquido semejante al rocío.

Es la primera vez, que conozca, que se narra una guerra en el espacio aproximadamente como las que estamos acostumbrados a disfrutar ahora a través de la literatura moderna o el cine. Esta guerra es una extrapolación de las guerras que puede conocer Luciano y se encuadra dentro de la más pura ortodoxia guerrera. Es importante resaltar, que pese a la fantasía mas delirante en la descripción de las armas y las naves de ambos bandos, éstas, no son producto de la magia, sino de la naturaleza y la ciencia armamentística. Si George H. White hace viajar a sus protagonistas a lomos de pterodáctilos, Luciano hace que sus tropas monten en cabalgahormigas. En esta batalla las tropas lunares cuentan con los voladores, que despliegan sus túnicas y se impulsa por la brisa solar los cabalgabuitres en número de ochenta mil, cincuenta mil pulgarqueros y los veinte mil acorazados plumaverdes, aves descomunales con alas de lechuga. El ejercito del rey Faeton cuanta por su parte con los ya citados cabalgahormigas, animales inmensos y alados, cincuenta mil aeromosquitos, mucho más ligeros y con funciones parecidas a los cazas, tropas perrobellotas de sirio, son hombres con cabeza de perro, que cabalgan en bellotas voladoras y un grupo de honderos de la Vía Láctea. Para hacerse una idea de estos fenómenos espaciales bastaría revisar la película TROPAS DEL ESPACIO , en la que los bichos pueden tener muchos puntos de relación con los descritos por Luciano

Cuando el protagonista vuelve a la Tierra a bordo de su nave es tragado por una ballena, y pese a que sus aventuras continúan en el segundo libro, este ya se centra mas en la mitología, con su visita al monte Olimpo refugio de los dioses. Abandona, pues, lo que podríamos considerar ciencia ficción.

RELATOS VERDADEROS es una amena historia que, con sus múltiples referencias a arquetipos comunes de la ciencia ficción, puede ser considerada como incluida y perteneciente al género.

Historia Cómica o viaje a la Luna. Cyrano de Bergerac.

Saltando en el tiempo 14 siglos, nos encontramos con Cyrano de Bergerac. Este personaje real es mundialmente conocido por sus proezas guerreras y, fundamentalmente, a partir de la obra de teatro que Edmund Rostand escribiría en el siglo XIX, narrando las aventuras del famoso espadachín. Desde ese momento, se pone de moda y en 1885 el bibliófilo Paul Lacroix realiza una reedición de sus obras, que ya no dejarán de ser una y otra vez impresas.

El personaje real sólo es ligeramente parecido al que conocemos por la obra de Rostand.

Savinien de Cyrano de Bergerac fue bautizado el seis de marzo de mil seiscientos diecinueve, como refleja su acta de bautismo, encontrada en la parroquia de Saint Sauver de París. Ésto hace suponer que nació un día antes, el cinco de marzo, ya que según la costumbre de le época se bautizaba a los niños al día siguiente de su nacimiento. Su familia abandona París en 1622, para instalarse en el castillo de Auvieres, en realidad una gran casa solariega. Cerca de ésta hacienda vivía Henry Le Bret, que sería, con el trascurso del tiempo, uno de los mejores y mas fieles amigos y admiradores de Cyrano. Fue, entre otras cosas, el responsable de la primera edición de ESTATS ET EMPIRES DE LA LUNE. Cyrano comenzó su instrucción en la parroquia de Saint-Forget que estaba a cargo de un sacerdote que también ejercía como maestro. Desde el primer momento se reveló como un alumno difícil, que soportaba mal la autoridad. En 1631 su padre le envió a completar sus estudios a París, acompañado de su inseparable amigo Henry. Ambos, estudiaron en el prestigioso colegio de Dormans, situado en pleno Quartier Latín, dirigido por el riguroso Jean Grigier. Este hombre sería, posteriormente, blanco de Cyrano, al incorporarlo como personaje, Granger, en EL PEDANTE BURLADO, en el que, entre otras lindezas, fue descrito como vieja rata de colegio, avaro, sórdido, pedante y antiapático.

Junto a Henry, inició una carrera militar en los Cadetes de Gascuña, a las órdenes de Monsieur de Carbon de Casteljaloux. Muy hábil con la espada, se hizo rápidamente con una inmejorable reputación como espadachín en los duelos, pese a la prohibición del Cardenal Richelieu que los había declarado ilegales en 1626. En 1639 fue herido por un disparo de mosquete y en 1640, en el sitio de Arras, recibió un espadazo en la garganta.

A consecuencia de sus heridas se le declaró no apto para el servicio, por lo que volvió a París en 1641. Es a partir de ese momento cuando comenzó su verdadera actividad literaria. En París se codeó con los autores de la época y mantuvo una estrecha relación con Jean Baptiste Poquelin (Moliere), uno de los grandes del siglo. El bullicio literario se desarrollaba, en el París de la fecha, en las inmediaciones del precioso Pont Neuf, donde existía un microcosmos particular, por el que pululaban dentistas, relojeros, escribanos públicos, músicos, pedigüeños y escritores. Una costumbre muy arraigada en los parisinos era adquirir, por pocos centimos, manuscritos burlescos que, al ser de escasa difusión y escritos a mano, evitaban la censura. Savinien sobrevió, muy probablemente, a base de vender este tipo de manuscritos. Es posible que parte de las MAZARINADES, escritos críticos y referidos a Mazarino, se escribieran originalmente como opúsculos de éstetipo.

Muy cerca del Pont-Neuf, en la fosa de la Puerta de Nesles, se dice que tuvo lugar el legendario duelo entre Savienien y cien espadachines. Se desconoce si este acontecimiento es leyenda o real, pero en 1694 es ya mencionado por Ménage y posteriormente por muchos autores, que dan el episodio como cierto. Murió a consecuencia de la caida de un viga de construcción sobre su cabeza. No se sabe si fue un acto intencionado, puesto que se grangeó muchas enemistades, o meramente accidental.

VIAJE A LA LUNA es un texto que se publica, despues de muerto CYRANO, gracias a su amigo Henry Le Bret, aunque se supone que el relato circuló antes por los ambientes literarios parisinos. Le Bret es el encargado de prologar el relato y dice: Lector, te doy la obra de un muerto que me ha encargado este cuidado... Cyrano tiene el mérito de creer que hay que reír y dudar de todo lo que ciertas gentes aseguran con frecuencia tan grave como ridículamente.

Ciertamente, VIAJE A LA LUNA es un escrito que entra de lleno en la sátira, ya que, entre otras cosas, expone, en clave de fantasía y desarrollada con un humor notable, una interpretación de la sociedad francesa a la que critica sin piedad, ridiculizando muchos de los temas tabús de la época. Es indudable que mediante la ironía, el lector avispado, puede llegar a comprender mucho mejorlas ideas que se exponen.

El protagonista de VIAJE A LA LUNA pude considerarse un trasunto del propio Cyrano. Descreido y racionalista que intenta volar hacia nuestro satélite mediante gotas de rocio encerradas en una serie de recipientes que se fijan a su cinturón (Existía un juego en la época que consistía en vaciar un huevo, llenarlo de rocio, calentarlo al sol, y éste, debido a su trasformación en vapor de agua, hacía que el huevo ascendiera.). El experimento fracasa a medias, y nustro héroe va a dar con sus huesos en Nueva Francia, es decir Canadá. Allí volverá a intentarlo, esta vez por medio de un barril, al que se han fijado varios cohetes piroténcios. Al prender los cohetes,el barril asciende y al consumirse estso, se van encendiendo fases suscesivas de ellos, lo que hace que ascienda. Hemos descubierto por tanto, el cohete por fases, sin duda el mismo sistema que usaron los astronautas del apolo XI, aunque éstos dispusieran de una tecnología un poco mas desarrollada.

Llegado a la Luna se dará cuenta que se encuentra en el paraiso. El paraiso real de la Biblia, donde vivieron Adan y Eva.

Cyrano desarrolla su imaginación creando una serie de aparatos o gadgets adecuados al desarrollo tecnológico de una civilización superior. En uno de los pasajes del libro se describe cómo los selenitas disponen de aparatos de grabación de sonidos. Por consecuencia los libros son lo que denominaríamos ahora audio-descritos. Por otra parte las casas de los selenitas tiene la capacidad de desplazarse a voluntad de sus propietarios.

El espíritu racionalista de Cyrano se manifiesta constantemente a lo largo de la novela. Como ejemplo podemos ver cómo trascurre el siguiente diálogo: Hay muy poca relación -me dijo él- entre vuestros sentidos y la explicación de estos misterios. Vosotros pensáis que lo que no podéis comprender pertenece al dominio de lo espiritual, o no pertenece a ninguno; pero éste es un falso pensar y prueba que en el Universo hay por lo menos un millón de cosas que, para ser de vosotros conocidas, necesitarían presentar ante vosotros un millón de órganos distintos. Estos órganos que se mencionan están referidos a los que poseen los selenitas, mucho mas preciso y numerosos que los de los humanos. Las ideas de Cyrano se muestran dentro del mas puro empirismo; lo desconocido no es asociado a la magia o a la divinidad, sino simplemente se almacena en un plano racional puesto que su aparente falta de explicación sólo se debe al desconocimiento de técnicas adecuadas o herramientas que permitan la identificación del fenómeno observado.

VIAJE A LA LUNA es un relato ameno, divertido, crítico y por supuesto acientífico que, pese a estar escrito en el siglo XVII, se hace de ágil lectura y perfecta comprensión para nuestros días.

Micromegas. Voltaire

François-Marie Arouet, Voltaire, nació en París en 1694 y murió en 1778. Estudió con los jesuitas en el colegio de Louis-le-Grand, y en 1711 comenzó los estudios de Derecho que nunca terminaría. Se interesó principalmente por la Literatura que, desde el principio, le reportará algún que otro problema con la justicia - destierro, e incluso cárcel en la Bastilla, debido a unos versos difamatorios contra el Regente. A partir del estreno de EDIPO, empezó a ser muy reconocido en los ambientes, tanto literarios como populares. Su exilio en Inglaterra a partir de 1726 le hace conocer e interesarse por la ciencia, sobre todo por las teorías de Newton, y por la filosofía empírica. Esto tendrá relevancia en sus posteriores escritos, y en el que vamos a estudiar a continuación.

MICROMEGAS se publicó durante su estancia en Prusia y tiene como origen el relato EL VIAJE DEL BARÓN GANGÁN que, como el propio Voltaire describiera, es una nadería filosófica en el que queda reducido a su justo valor lo que los hombres acostumbran a llamar grande Este relato, que no se conserva, fue enviado a Federico de Prusia, y sería el embrión del cuento corto MICROMEGAS.

Micromegas es el nombre de un extraterrestre habitante de un planeta que gira entorno a la estrella Sirio. Voltaire describe al personaje como un gigante de 8 leguas de altura (32 kilómetros). Este descomunal tamaño es debido a que su planeta es mil veces mayor que el nuestro. El protagonista deberá abandonar su planeta debido al enfrentamiento con el Muftí de su país. Este Muftí es descrito como gran quisquilloso y muy ignorante, que, debido a los estudios de Micromegas sobre la verdadera naturaleza de la pulga siriana en relación con los caracoles, exilia durante 800 años a éste por su flagrante herejía. Voltaire arremete contra la estupidez y cerrazón de la jerarquía, que prohíbe algo que en realidad no comprende, aunque se demuestre científicamente (recordemos el empirismo de Voltaire).

Micromegas viaja por la galaxia, con sus sirvientes, utilizando la gravitación planetaria y solar de los diversos astros que encuentra en su camino (obviamente muy influenciado por la cosmología newtoniana); ya con la ayuda de un rayo de sol, ya con la comodidad de un planeta, iba de globo en globo. Por tanto usaba los campos gravitatorios planetarios como propulsión

El expedicionario llega a Saturno, donde entablará amistad con el secretario de la Academia Saturniana del que dice: hombre muy inteligente, que no había inventado nada, pero que daba muy buena cuenta de los inventos de los demás, en clara alusión a Fontenelle que fue secretario de la Academia Francesa hacia 1739. Voltaire se burla de la visión cartesiana y de la hostilidad hacia las teorías de Newton que ejerció Fontenelle.

Acompañado del secretario, viajan por el sistema solar, pasando por Marte, del que describe dos lunas , y arriban a la Tierra. El tamaño de los dos viajeros, el saturniano es un enano comparado con Micromegas, les hace imposible creer que la Tierra esté habitada y menos por seres inteligentes. Probablemente se trata de la primera historia, de ciencia-ficción, que refleja la práctica imposibilidad de comunicación entre dos civilizaciones. La espectacular diferencia de tamaño y la absoluta diferencia de mentalidad, hacen que en un primer momento, la comunicación sea imposible. Sin embargo, gracias a la superior inteligencia de los viajeros, consiguen entenderse con los científicos de una expedición polar.

Los terrestres sólo le inspiran compasión a los expedicionarios. En el siglo XVIII, el hombre era el centro de la existencia, hecho a imagen y semejanza de Dios. La teoría, expresada en este relato de Voltaire, supone encajar al hombre en su propia naturaleza respecto al universo: pequeño y poco significativo. Un ejemplo de esta compasión se da en el dialogo entre Micromegas y uno de los científicos: Dice el científico Tenemos mas materia de la que necesitamos para hacer mal, si el mal viene de la materia; y demasiado espíritu, si el mal viene del espíritu. ¿Sabéis, por ejemplo, que en el momento en que os hablo, hay cien mil locos de nuestra especie cubiertos con sombreros, que matan a otros cien mil cubiertos con turbantes, o que son por ellos asesinados, y que en casi todas la tierra se hace así desde tiempo inmemorial?

Lo que opina Voltaire acerca del dogmatismo científico y de pensamiento queda reflejado en el siguiente diálogo:

El viejo peripatético dijo con gran convicción:

-El alma es una entelequia, una razón en virtud de la cual tiene el poder de ser lo que es; así lo dice expresamente Aristóteles, página 633 de la edición del Louvre (...), etc.

-No entiendo el griego -confesó el gigante.

-Ni yo tampoco -respondió el filósofo.

-Entonces ¿por qué citáis a ese Aristóteles en griego?

-Porque lo que uno no entiende, lo ha de citar en una lengua que no sabe.

Tomó entonces la palabra el cartesiano y dijo:

-El alma es un espíritu puro, que en el vientre de la madre recibe todas las ideas metafísicas y que, en cuanto sale de él, tiene que ir a la escuela para aprender de nuevo lo que tan bien sabía y que nunca volverá a saber.

El animal de ocho leguas opinó que importaba muy poco que el alma supiera mucho en el vientre de su madre si después lo ignora todo.

-Pero decidme, ¿qué entendéis por espíritu?

-¡Valiente pregunta! -contestó el otro-. No tengo idea de él. Dicen que es lo que no es materia.

-¿Y sabéis lo que es materia?

-Eso sí. Esa piedra, por ejemplo, es parda y de tal figura, tiene tres dimensiones y es pesada y divisible.

-Así es -asintió el siriano-; pero esa cosa que te parece divisible, pesada y parda, ¿me dirás qué es? Tú sabes de algunos de sus atributos, pero el sostén de esos atributos ¿lo conoces?

-No -dijo el otro.

-Luego no sabes qué cosa sea la materia.

Dirigiéndose entonces el señor Micromegas a otro sabio que encima de su dedo pulgar se posaba, le preguntó qué creía que era su alma y de qué se ocupaba él.

-No haga nada -respondió el filósofo malebranchista-; Dios es quien lo hace todo por mí; en Él lo veo todo, en Él lo hago todo y es Él quien todo lo dispone sin cooperación mía.

-Eso es igual que no existir -respondió el filósofo de Sirio-. Y tú, amigo -le dijo a un leibniziano que allí estaba-, ¿qué haces? ¿Qué es tu alma?

-Una aguja del reloj -dijo el leibniziano que señala las horas mientras suenan musicalmente en mi cuerpo, o bien, si os parece mejor, el alma las suena mientras el cuerpo las señala; o bien, mi alma es el espejo del universo y mi cuerpo el marco del espejo. La cosa no puede ser más clara.

Estábalos oyendo un sectario de Locke, y cuando le tocó hablar dijo:

-Yo no sé cómo pienso; lo que sé es que nunca he pensado como no sea por medio de mis sentidos. Que haya sustancias inmateriales e inteligentes, no lo pongo en duda; pero que no pueda Dios comunicar la inteligencia a la materia, eso no lo creo. Respeto al eterno poder, y sé que no me compete definirle; no afirmo nada y me inclino a creer que hay muchas más cosas posibles de lo que se piensa.

Sonrióse el animal de Sirio y le pareció que no era éste el menos cuerdo.

La toma de postura de Voltaire hacia el empirismo es clara y lo coloca dentro de la escuela racionalista. Duda de todo y se identifica mas con el Siriano que con sus paisanos terrestres. Por tanto estamos también ante un tipo de ciencia ficción que pretende, mediante el conflicto intelectual, despejar las mentes de los lectores hacia una interpretación no cartesiana de la vida.

De todos los relatos aquí analizados es, quizás, el único que puede ser incluido sin ningún resquemor dentro de lo mas parecido a un relato de ciencia ficción. Como arquetipos, Voltaire, incluye un extraterrestre viajero, un primer contacto entre civilizaciones, un intento de comunicación entre las dos culturas y finalmente un choque cultural del que la humanidad se lleva la peor parte. Se trata pues de ciencia ficción tal y como la conocemos actualmente.

Viajes de Gulliver. Jonathan Switf.

Jonathan Swift nació en Dublín el 30 de noviembre de 1667. Huérfano de padre, recibió educación gracias a la ayuda de sus tíos. Estudió posteriormente en la Universidad de Dublín (1681-1688). Trabajó como secretario de William Temple, un miembro del parlamento y diplomático. Se doctoró en teología en 1692 y fue nombrado pastor de la parroquia de Kilroot, en Irlanda.

Indudablemente la obra maestra de Switf es VIAJES A VARIOS LUGARES REMOTOS DEL PLANETA, conocida popularmente como LOS VIAJES DE GULLIVER . Se publicó en 1726, de autor anónimo y su éxito fue muy rápido. Originalmente concebida como sátira de la Monarquía y el sistema político imperante entonces, episodios de Liliput y Brobdingang, Swift, durante el proceso de gestación de la obra, seis años, tuvo tiempo y ganas para incluir reflexiones sobre la naturaleza humana y sus debilidades. Se convierte, pues, en una obra crítica y pesimista sobre la sociedad y las flaquezas del género humano.

Su epitafio, que él mismo escribió, en latín, dice: Aquí yace el cuerpo de Jonathan Swift, Deán de esta catedral, en un lugar en que la ardiente indignación no puede ya lacerar su corazón. Ve, viajero, e intenta imitar a un hombre que fue un irreductible defensor de la libertad. Este epitafio da una idea de lo que fue guía de Switf durante su vida: La libertad.

LOS VIAJES DE GULLIVER están divididos en cuatro partes diferentes: Viaje a Liliput, Viaje a Brobdingang, Viaje a Laputa, Balnibarbi, Glubbdubdrib, Luggnagg y Japón, Viaje al país de los houyhnhnms y como final un epílogo titulado Carta del capitán Gulliver a su compadre Sympson.

Guardan la unidad y se aprecian las premisas de lo que es el viaje imaginario: crítica, y extrapolación de situaciones comunes, exageradas para mejor destacar su debilidad.

Las dos primeras partes están dedicadas a los viajes más famosos de Gulliver a Liliput, el país diminuto y su contraposición Brobdingang el país de los gigantes. Mientras que en el primero es un dios, por el tamaño, en el segundo es una pura atracción de feria que se aloja en una jaula. En los dos relatos se critica seriamente a la monarquía, a la corte y a todos los aláteres del poder.

Pero es el tercer relato el que más nos interesa destacar, porque forma parte de un clásico relato de ciencia ficción. El Viaje a Laputa, Balnibarbi, Glubbdubdrib, Luggnagg y Japón. Laputa es un reino que se encuentra flotando en el aire. La isla volante, como se la describe, domina sobre otros reinos terrestres mediante el terror. Los laputianos forman una élite que sobrevive explotando a los habitantes de los territorios bajo su dominio. No producen alimentos y todos sus siervos terrestres trabajan para ellos. Su poder se concentra en la tecnología superior que poseen y que no comparten con otros. La característica fundamental de los laputianos es su abstracción. Se encuentran siempre tan sumergidos en profundos pensamientos, que necesitan un mosqueador que los vaya despertando para que puedan seguir una conversación. Esto, entre la sociedad de Laputa, se considera una muestra de inteligencia superior. Como describe Swift por medio de Gulliver, sus casas están muy mal construidas, con las paredes trazadas de modo que no se puede encontrar un ángulo recto en una habitación. Débese este defecto al desprecio que tienen allí por la geometría réctica, que juzgan mecánica y vulgar. La trama crítica del autor se centra en describir que pese a sus conocimientos científicos, éstos, no les sirven de mucho a los habitantes de la isla, ya que adolecen de utilidad práctica. Es la ciencia mal aplicada.

Los inventos fantacientíficos de los laputianos son variados. La sustentación de la isla se produce mediante magnetismo. Un gigantesco imán en el centro de la isla permite a esta ascender o descender a gusto de sus habitantes. El imán es capaz de girar de forma oblicua lo que proporciona a la isla un movimiento lateral.

La sociedad atípica de Laputa puede perfectamente extrapolarse con la sociedad inglesa de la época. Un Imperio que esquilma a sus súbditos de las colonias, sin dar nada a cambio. Una sociedad que se considera superior a todas las demás y que por supuesto es incapaz de mezclarse con las, por ellos consideradas, inferiores.

Cuando Gulliver abandona la isla, viaja al reino de Lagado y allí visita la Gran Academia. Desquiciado lugar donde los sabios se dedican a elucubrar sobre materias absurdas, como empezar a construir las casa por el tejado o estudiar la maleabilidad el fuego. Describe sin embargo lo que a mi modo de entender es un primitivo ordenador. En este caso se trata de una máquina capaz de escribir textos. Se han introducido todas las palabras del idioma en unas tablas del tamaño de un dedo, que pueden ser combinadas aleatoriamente, de manera que se pueden formar frases conexas por pura probabilidad.

Como solución para los males de la política, uno de los sabios propone lo siguiente: como es general la queja de que los favoritos de príncipes padecen de muy flaca memoria, proponía el mismo doctor que aquel que estuviese al servicio de un primer ministro, después de haberle dado conocimiento de los asuntos con la mayor brevedad y las más sencillas palabras posibles, diese al tal un tirón de narices o un puntapié en el vientre, o le pisase los callos, o le tirase tres veces de las orejas, o le pasase con un alfiler los calzones y algunos puntos más, o le pellizcase en un brazo hasta acardenárselo, a fin de evitar el olvido; operación que debía repetir todos los días cuando el ministro se levantara, hasta que el asunto se hiciese o fuera totalmente rechazado.

Igualmente pretendía que a todo senador del gran consejo de un país, una vez que hubiese dado su opinión y argüido en defensa de ella, se le obligase a votar justamente en sentido contrario; pues si esto se hiciera, el resultado conduciría infaliblemente al bien público. La solución que aporta es sobria, sencilla y desde luego muy original, que, de practicarse en nuestros días, ofrecería gran volumen de trabajo a los centros de salud y de urgencias.

LOS VIAJES DE GULLIVER, entran por mérito propio dentro de lo que se ha definido como viaje imaginario. El viajero se ve incurso en aventuras situadas en reinos imaginarios, que por sus características, chocan con lo que es común a su éopoca. Dado que estos reinos son inventados, pueden ser zaheridos y criticados sin problemas con la censura. Swift se dedica plenamente a ello y, realmente, no quedan muy bien paradas las sociedades que describe. En el relato que hemos comentado, Viaje a Laputa, se da tambien un acusaso componente de ciencia ficción. La isla volante es un auténtico invento fanta-científico que no tiene nada que enviadiar a otros relatos mas modernos. Pascual Enguídanos: ¿se basó en este viaje para escribir MARES TENEBROSOS?

Conclusiones

Parece plausible considerar que los viajes imaginarios, de los que hemos visto algunos ejemplos, pueden ser unos antecedentes remotos de lo que ahora consideramos ciencia-ficción. En realidad tampoco importa demasiado si son o no ciencia ficción; son excelentes libros independientemente de su adscripción genérica.

La necesidad imperiosa de fantasear, criticar o expresar ideas peligrosas o contracorriente ha sido uno de los motores habituales de los escritores en cualquier tiempo y lugar. Esta ideas han visto su campo abonado en la fantasía, en los mundo imaginarios, donde era mucho mas sencillo situar las acciones, de manera que el poder pudiera ser burlado al alegar que todo eran meras invenciones. En todos estos textos hemos visto cómo se expresaban ideas, conceptos, filosofías que distaban mucho de la doctrina oficial.

El desarrollo de la ciencia ficción en el siglo XX ha ocultado la visión de estos clásicos relatos. Con este artículo sólo se ha pretendido rescatar del olvido algunos de esos interesantes textos, que, independientemente de si se es aficionado o no a la ciencia ficción, resultan una lectura amena y agradable para cualquiera

© Alfonso Merelo, 2003-2004 (6.221 palabras) Créditos

Publicado originalmente en Valis nº 14


Bibliografía

García Tortosa, F. Viajes imaginarios en el siglo XVIII inglés y su fondo cultural. Salamanca, 1973

En Internet

Bargy Bargy. http://savinien.free.fr/ Sitio en Internet con información muy completa sobre Cyrano de Bergerac.


Notas

[1] VIAJES IMAGINARIOS EN EL SIGLO XVIII INGLÉS Y SU FONDO CULTURAL. Universidad de Salamanca, 1973 Pág. 35.

[2] OP. Cit. Pág. 40.

[3] CUENTOS POPULARES DEL ANTIGUO EGIPTO. Paris 1911.

[4] LOS HOMBRES DE VENUS. Editorial Valenciana 1972.

[5] Con mucha imaginación, podríamos ver un antecedente remoto de las velas solares en esta descripción.

[6] TROPAS DEL ESPACIO (STARSHIP TROOPERS) Paul Verhoeven 1997. Basada en la novela homónima de Robert A. Heinlein.

[7] Especialista en derecho canónico musulmán que ejerce las funciones religiosas y judiciales.

[8] Bernard Le Bouvier de Fontenelle (1657-1757), autor de CONVERSACIONES SOBRE LA PLURALIDAD DE LOS MUNDOS. Considerado por Montesquieu el más grande esprit de su siglo. Voltaire expresa que estaba por encima de todos los sabios que no tienen el don de la invención. De ahí su identificación con el secretario de la Academia Saturniana, que nunca había descubierto nada, pero que lo explicaba muy bien.