UNA PRINCESA DE MARTE
UNA PRINCESA DE MARTE Edgar Rice Burroughs
Título original: A princess of Mars
Año de publicación: 1912
Editorial: Pulp Ediciones
Colección: Omenan nº 0
Traducción: R. Goicoechea
Edición: Enero de 2002
ISBN:
Precio: 9,38 EUR

Cuando los responsables de PulpEdiciones ampliaron su aventura editorial más allá de PulpMagazine decidieron, sin dudarlo, que debía ser la obra marciana de Edgar Rice Burroughs la que encabezara esta iniciativa. Como existía una edición reciente de UNA PRINCESA DE MARTE, (Editorial Laertes, Col Aventura nº9, 1987) Román Goicoechea, traductor y uno de los responsables, junto a Mario Moreno, de la editorial, creyó conveniente iniciar la colección Omean con el siguiente título de la serie; DIOSES DE MARTE. Sin embargo, a los lectores les resultaba muy difícil encontrar aquella edición de los 80 de UNA PRINCESA DE MARTE, y en vista del éxito obtenido por DIOSES DE MARTE y la sorprendente demanda que se creó de UNA PRINCESA DE MARTE, PulEdiciones se decidió al fin a rescatar este título y ofrecerlo como número 0 de la colección Omean.

Y este es el volumen que acabo de leer. En esencia no hay nada que no se encuentre en los restantes títulos de la serie; monstruos feroces, paisajes inhóspitos, razas despiadadas, intrigantes profesionales, guerreros formidables, aventuras, aventuras y aventuras, tan inverosímiles como desaforadas, y fundamentalmente un grado de exotismo y emoción que ya raramente se encuentra en la ciencia-ficción moderna. Para terminar de contentar a todos los públicos, Burroughs introduce un romance inter-extraterrestre entre Carter y la bellísima (¡¡y ovípara!!) princesa Dejah Thoris.

Con todo, no es un dechado de virtudes literarias ni de credibilidad, Burroughs sencillamente escribía aventuras para un público que ante todo demandaba exotismo, aventura y emoción en un envoltorio sencillo y fácilmente digerible. No hay más que analizar someramente al propio John Carter (al que probablemente veremos pronto en el cine encarnado por The Rock, el impresionante Rey Escorpión), es un aventurero tan imparable como poco sensato, tan seguro de si mismo que en ningún momento duda de que acabará victorioso sus peleas, y por si en algún momento le surgiera la mínima vacilación, Burroughs se encarga de dotarle, gracias a la diferencia de las gravedades de la Tierra y Marte, de una extraordinaria fuerza en comparación a los muy aguerridos pero también muy debiluchos guerreros marcianos.

Quizá alguien se esté preguntando como llega Carter a Marte, perdón Barsoom, pues bien, huyendo, persiguiendo más bien, así es el carácter de John Carter, de una partida de indios en Arizona se refugia en una cueva, se desmaya y al despertar se encuentra en Barsoom. Un mecanismo sencillo y eficaz.

Un pero que se le puede poner a esta edición son las continuas erratas que se encuentran a lo largo del volumen; letras que faltan, marcas de diálogos desaparecidas, etc. lo que no hace menos ávida la lectura, pero si más desconcertante cuando, por ejemplo, a mitad de un párrafo se descubre que se trata del parlamento de algún personaje.

© Francisco José Súñer Iglesias, (463 palabras) Créditos