Recientemente reeditada por Minotauro una obra cumbre de la ciencia-ficción, llena de ironía y mala leche los autores (Frederick Pohl y C.M. Kornbluth) nos enseñan un mundo futuro dominado por las grandes corporaciones donde el sistema político tradicional no existe y la sociedad se divide en tres grandes grupos: productores, consumidores y ejecutivos y donde los publicistas son la elite.
Un mundo donde lo más básico escasea (el agua, la comida), donde los recursos naturales están sobré explotados y prácticamente agotados, no existe ningún servicio publico, todo esta en manos privadas (revelador y me temo que premonitorio resulta el momento en que el protagonista tras sufrir un intento de asesinato llama a la policía y por no tener en orden el pago de sus cuotas, elevadas por su peligrosa profesión, la policía no hace acto de presencia) pero donde la gran masa vive feliz y totalmente dominada por un consumismo feroz..
Lo que podría derivar en una Utopía previsible se convierte en una novela de lectura fácil y sobre todo muy entretenida con algunos momentos francamente divertidos, que engancha desde el comienzo con las peripecias de una alto ejecutivo de publicidad que debe ascender de nuevo desde los más bajos niveles de la sociedad (los productores) tras una sucia maniobra de sus competidores.
Resulta curioso (ya en cierto modo aterrador) constatar como una novela escrita a mediados de los 50 sigue teniendo una vigencia tan grande lo que nos demuestra, de nuevo, que la ciencia-ficción es algo mas que literatura de evasión.
Imprescindible.
MERCADERES DEL ESPACIO es historia ya clásica de la ciencia ficción. Casi todo el mundo la conoce, casi todo el mundo la ha leído... No hay mucho pues que explicar. Cuando uno o unos autores se atreven a escribir una historia crítica, comprometida, y lo hacen bien, casi siempre se convierte en clásico.
En este caso, MERCADERES DEL ESPACIO se sitúa en un futuro no muy lejano, en el que Pohl y Kornbluth describen una sociedad en la que la publicidad comercial ha alcanzado una dimensión casi absoluta: el mundo, superpoblado y hacinado, y con los recursos al límite, está dividido en consumidores y productores. Los productores (incluyendo a los publicistas), son la clase alta; los consumidores, no mucho más que una especie de materia prima, completamente dominada por la influencia de la publicidad. Sin embargo, existe una facción rebelde de anticosumistas, los consistas, que son públicamente acusados de terrorismo y de sabotaje.
Fowler Schocken es el propietario de uno de los mayores trusts comerciales, la Sociedad Schocken (con su serie de productos marca Astromejor Verdadero). Tiene un ambicioso proyecto, con Venus como objetivo, pues el segundo planeta solar representa una enorme cantidad de recursos y materia prima y, si logran colonizarlo, una enorme fuente de impuestos y de consumidores. Se ha asegurado ya la propiedad, algo que no ha agradado nada a sus competidores, pero para conseguir llevar a cabo el proyecto lo ha puesto en manos de su mejor publicista, Mitchell Courtenay. Courtenay está casado con una psicóloga, Kathy, aunque ella aún no ha decidido formalizar el contrato temporal que caduca al cabo de un año.
Mitchell tiene que elaborar la campaña publicitaria para conseguir que la gente se muestre favorable al proyecto. Cuenta, por ejemplo, con las descripciones de Jack O'Shea, un enano que fue el primer ser humano en aterrizar en Venus. Courtenay se pone a trabajar en ello, pero en una revisión descubre que un compañero, Runstead, ha estado influyendo en uno de los equipos de trabajo para hacer fracasar el proyecto. Courtenay va tras él, y, sin saber muy bien como, se encontrará camino de una planta de producción de alimentos, como trabajador de muy baja calificación (y como un vulgar consumidor), de ahí, a una célula consista, y más tarde huyendo, acusado de asesinato, y perseguido por la Tauton, el trust rival, hasta descubrir la verdad sobre su propia mujer y sobre buena parte de la gente que conocía.
MERCADERES DEL ESPACIO podría compararse con UN MUNDO FELIZ, si se le diesen a éste una mayor dosis de ironía y de humor y un marco mucho más moderno y cercano. No quiero decir que estén a la misma altura, pues MERCADERES DEL ESPACIO, todo y ser de crítica más ácida y directa, representa más o menos lo que todos hemos pensado en alguna ocasión. De hecho, podría decirse que parte de la novela se ha hecho realidad, con lo que no nos sorprende ni escandaliza; simplemente ya lo conocemos. De todas formas, como seguimos siempre estando en el filo del cuchillo, no es difícil encontrarse con que esta es una novela que sigue estando de actualidad.
Narrativa: 3, Argumento: 5, Originalidad: 6, Global: 5