EL PLANETA DE LOS SIMIOS
EL PLANETA DE LOS SIMIOS
EE.UU., 2001
Título original: Planet of the Apes
Dirección: Tim Burton
Guión: William Broyles, Lawrence Konner
Producción: Richard D.Zanuck
Música: Danny Elfman
Fotografía: Philippe Rousselot
IMDb:
Reparto: Mark Wahlberg (Captain Leo Davidson); Tim Roth (Thade); Helena Bonham Carter (Ari); Michael Clarke Duncan (Attar); Paul Giamatti (Limbo); Estella Warren (Daena); Cary-Hiroyuki Tagawa (Krull); David Warner (Sandar); Kris Kristofferson (Karubi); Erick Avari (Tival); Luke Eberl (Birn); Charlton Heston (Zaius)
Comentarios de: Manuel Nicolás Cuadrado, Alfonso Merelo, Alfonso Seijas

El actual gamberro de Hollywood Tim Burton ataca de nuevo con este remake de encargo sobre la estupenda película de la 20th Century Fox rodada en 1968 dirigida por F. J. Schaffner y protagonizada por el flamante presidente de la asociación nacional del rifle, Charlon Heston.

Debe ser difícil soportar la presión de hacer una segunda versión sobre una película de culto que marcó una época del cine norteamericano y salir airoso del intento.

Tim Burton lo ha intentado y la verdad es que la película no empieza del todo mal.

En un viaje espacial tripulado por humanos, se utiliza a los primates en misiones peligrosas de reconocimiento en las cuales no se quiere sacrificar a los valiosos astronautas. Experimentación animal a la enésima potencia, aunque en la realidad no es una idea nueva.

Mientras se detecta una tormenta electromagnética desconocida, el capitán de la nave decide enviar en una lanzadera al mono entrenado por Leo Davidson (Wahlberg). El mono-piloto desaparece en la tormenta, pero Leo no está dispuesto a permitirlo y sale a su encuentro en otra lanzadera sin la autorización de sus superiores.

Entra en una especie de túnel del tiempo y aterriza estrepitosamente en un planeta desconocido. Nada más escapar de la accidentada lanzadera, se encuentra entre una turba de hombres que parecen salidos del neolítico y que están siendo cazados por simios acorazados a la moda del imperio romano.

Y a partir de aquí la narración transcurre entre guiños descarados a la película anterior, gamberradas propias del cine de Tim Burton (de las cuales solo menciono una escena en la que un orangután organillero hace que pase el plato de las monedas a un enano humano con chaquetilla roja y sombrero turco) y trucos simiescos exagerados de golpes, cabriolas y gruñidos. Tim Roth hace de general Thade que es muy, pero que muy malo, porque quiere extinguir a los humanos y se agarra unos cabreos mayúsculos cuando al pobre no le salen las cosas todo lo bien que quisiera. Helena Bonham Carter interpreta a la simio defensora de los derechos humanos (sic) que inevitablemente se ve atraída por el humano Wahlberg, quizá porque de por sí este actor ya tiene un poco de cara de mono o tal vez por el real turbio pasado del mismo, que haría sonrojarse al más salvaje babuino de la sabana africana. La que no sé que pinta mucho en el argumento de la película es la estupendísima Estella Warren, a parte de sentir unos celos bastante fundados de la simio-coprotagonista en la conquista del galán, marcar escote a todo trapo y sacudir garrotazos a los díscolos simios, que han tenido la desfachatez de adelantarse en la pirámide evolutiva (realmente prefiero a la caperucita del anuncio de Chanel. AUUUUUUUU). Sí encuentro sin embargo emotiva la breve interpretación de Charlon Heston en la que se hace una reflexión propia sobre la cercanía del momento en que hay que pagar la moneda de plata al barquero Caronte para que te cruce el lago Estigia. El resto de los personajes está seriamente desatendido y es de mencionar el típico y cargante simio contador de chistes y chanzas primates que primero es un fiero tratante de esclavos y que después se convierte a la causa humanos sin fronteras.

Y es que de tanto intentar diferenciarse de la anterior película, no se consigue otra cosa que caer en la inevitable comparación. EL PLANETA DE LOS SIMIOS de Schaffner es una película seria rodada en tiempos de la guerra fría, en la que se nos hace reflexionar sobre las posibles consecuencias de la estupidez humana y eso a pesar de que la trama no puede ser más fantástica, pero no por ello menos creíble. La grandeza del final de esta película con el picado de la semienterrada estatua de la libertad y al fondo, en pequeñito, un hombre y una mujer humanos, uno que entiende lo que ha pasado con la civilización y que maldice por ello y la otra que no entiende nada a pesar de ser humana y que no parece importarle demasiado, es de las más renombradas en la historia del cine.

EL PLANETA DE LOS SIMIOS de Burton es una película de encargo con tímidas reflexiones sobre el maltrato de animales, cierta militancia gamberril en la que de tanto parodiar se cae en el tedio y un ánimo de dramatismo un tanto forzado, que ni en el guiño de la escena final frente a la estatua del ilustre Abraham Lincoln, a pesar de que tiene cierta gracia, no consigue ni de lejos la credibilidad de la anterior película.

Sugerencias: De Tim Burton es más recomendable por ejemplo el cuento de terror de clase media americana de EDUARDO MANOSTIJERAS, La inconmensurable biografía del peor director de cine de todos los tiempos Ed Wood o la terrorífica leyenda norteamericana de SLEEPY HOLLOW. De EL PLANETA DE LOS SIMIOS es sin duda preferible la versión de 1968, aunque espero de corazón que aprovechando el marketing de este remake, se reedite la novela homónima de Pierre Boulle, que hasta la fecha no he podido leer por no encontrarla en ningún sitio.

En mi tabla mágica de los cinco elementos: Inteligencia (I), Curiosidad (C), Lenguaje (L), Imaginación (II) y trato de lo desconocido (D), la puntuación es:

EL PLANETA DE LOS SIMIOS: I (4), C (3), L (2), II (4), D(2).

© Manuel Nicolás Cuadrado, 2 de septiembre de 2001 Créditos

El Sábado a las 5.30 me dispuse a ver EL PLANETA DE LOS SIMIOS versión Tim Burton.

En primer lugar diré que no pude dejar de comparar las versiones de la película y que a mi corto entender la versión de Schaffner supera en casi todos los términos a ésta. Burton es un director que me ha encantado en muchas de sus películas, desde ED WOOD hasta BATMAN o MARTE ATACA, pero aquí creo que fracasado un tanto o por lo menos el resultado que he visto no es el que yo me esperaba. De momento decir que sigue con su manía de filmar todo negro. Desde el principio la película transcurre en paisajes o escenarios oscuros, nada que ver con la luminosidad agobiante de la película original.

Aquí Burton hace no un remake, que mas que remake es homenaje a la original indudablemente, sino una versión muy particular de la historia. Coge cosas de Schaffner, desde la escena del aterrizaje o los claros requiebros al original Planeta (Heston se llama Zaius por ejemplo o la frase cambiada Quita tus suciaspatas de encima humano asqueroso), como puedan ser los espantapájaros o la llegada a la Zona Prohibida. Además también se apropia de ideas de Boulle, el final por ejemplo es Boulle puro. ¿Se parece mas a la novela que la otra película?. Ni hablar, pese a lo que diga el crítico de El País que evidentemente no se ha leído el libro. El parecido es muchísimo mayor en la de Heston.

Los cambios con respecto a las dos fuentes son radicales. Desde los humanos hasta los monos muchísimo mas salvajes que en los originales. Con respecto a las cuestiones técnicas los maquillajes son impresionantes. Los de hace treinta años lo eran, ahora son mucho mejores. Cada simio es diferente y sus expresiones faciales impresionantes. Lamentar que Helena Bonham Carter se parezca, en su personaje de Ari, a Michael Jackson. Es que es clavadita. Por otra parte los simios se mueven como simios, tal vez un poco exagerados los saltos que mas que monos parecen chinos de película de kung-fu.

El actor principal, desconocido para mí hasta ahora, Mark Whalberg cumple con su papel. Sin embargo si ya Nova era un personaje tonto y mal interpretado, guapuras aparte, Estella Warren, Daena, está sencillamente fatal, aunque eso sí muy maciza, y Kristofferson no se ni siquiera por qué está ahí.

Los mejores son unos irreconocibles Tim Roth (General Thade) o David Warner como el senador Sandar. Y el cameo de Heston interpretando al Doctor Zaius es impagable.

Qué mas decir: ¿El guión? Pues no está mal. La explicación de la presencia simia en el planeta está traída por los pelos pero puede valer. Por otra parte las cosas pasan también porque sí, el personaje principal se hace con la situación por la cara y sin venir demasiado a cuento. Y una cosa que no me ha gustado nada es la música de Elfman. En el momento de escuchar la banda sonora me recordó la Suite de los Planetas de Holst, concretamente creo que Júpiter. Es decir manido hasta la saciedad. Nada que ver con la excelente música de Goldsmith para la original. De todos modos y pese a que considero muy superior la película de Schaffner, ésta de Burton es un divertimento bien hecho y que se puede disfrutar.

© Alfonso Merelo, 4 de septiembre de 2001 (Lista de G. H. White) Créditos

Bien. La peli está correctamente filmada, con oficio, no hay duda. El maquillaje, y el estudio de los simios genial. Efetivamente, el general maloso ha sido un logro. El movimiento de las caras... uffffff... consigue sumar los simios al elenco de actores. Ya es un triunfo enooooorme sobre el original.

A mi el cameo del Heston... ni fu ni fa, qué queréis que os diga, me parece un efecto especial más de cara a atraer espectadores.

Estella Warren... bombón, sí, pero na más. Ná de ná. Y puestos a exigir, si solo está por ser buena... querría algo más, coño.

El guaperas... tampoco pega. Según las féminas estaba mejor en los anuncios de calzoncillos de Calvin Klein.

El argumento... pase, porque tampoco se podía desviar mucho más.

Los efectos especiales, bien, muy bien teniendo en cuanta que apenas usa ordenador. La parte del espacio... simple. Nada más que simple. Lo de la tormenta se puede hacer en un pentium normalito, lo que es un punto negativo para la película.

Un defecto de tooooooodas esas pelis. No me explico que quieran hacernos tragar por pasar de jungla tropical a desierto sahariano en un radio de apenas treinta kilometros.

El final, patético. Para que los niños aplaudan y se asombren, pero patético.

Eso es todo.

© Alfonso Seijas, 4 de septiembre de 2001 (Lista de G. H. White) Créditos

Creado: 3 de septiembre de 2001
Última actualización: 22 de julio de 2007 a las 09:26  Bienvenida  Mapa del Sitio