Siendo los viajes en el tiempo uno de los temas recurrentes de la ciencia-ficción, este volumen no deja de ser un clásico entre los clásicos. No es la única vez que Anderson toca este tema con similares actores, también en LOS CORREDORES DEL TIEMPO relata el enfrentamiento a lo largo y ancho de la línea temporal entre los Guardianes y los Exploradores, en esta compilación de relatos, sin embargo, sólo están incluidas misiones de los Guardianas, personalizados en la figura del agente libre Manse Everard, más hábil que el resto de sus compañeros, pero a la vez dado a improvisar y a no seguir escrupulosamente las órdenes de sus superiores, lo que le convierte en un agente libre, sin las estrictas ataduras jerárquicas del resto de la organización, cuestión esta muy conveniente si se quiere desarrollar historias que vayan más allá del mero ir y venir por fantásticos escenarios históricos.
Por supuesto, Anderson no se complica la vida dando eruditas explicaciones de cómo es posible viajar en el tiempo; sencillamente se puede y para eso hay inventados unos artilugios lo suficientemente precisos como para permitir a los patrulleros caer en el momento preciso. Si pierde algo más de tiempo en comentar los porqués de la existencia de los guardianes, la naturaleza de sus misiones y otras cuestiones menores que no afectan demasiado a los pasados a los que viaja Everard pero que como pinceladas históricas del futuro no dejan de ser curiosas.
El primer relato del libro, GUARDIANES DEL TIEMPO, cuenta como es reclutado Everard, su entrenamiento y su primera misión. Tampoco pierde Anderson el tiempo en describir las motivaciones de Everard para aceptar trabajar para una organización tan peregrina ni en los métodos de entrenamiento, apenas diez páginas de las cuarenta que componen el relato, dejando el resto para lo que realmente interesa, los saltos entre del siglo XX al oligoceno, de allí a la época victoriana, y nuevamente retroceder al siglo V para capturar a un disidente temporal a punto de provocar un desastre histórico para volver al Londres bombardeado de la Segunda Guerra Mundial y dejar claro que lo suyo es ir de por libre.
El siguiente relato, VALIENTE PARA SER REY, lleva a Everard a la corte del rey Ciro de Persia, un patrullero se ha visto atrapado en el tiempo y Everard se empeña en rescatarlo. El patrullero ha medrado en la compleja y refinada corte persa, sobreviviendo a intrigas y asesinatos, y su encuentro con Everard es ciertamente emotivo, pero Everard está en el punto de mira de poderosos cortesanos poco dispuestos a que las cosas cambien, aunque, naturalmente, no saben con quien se las gastan.
EL UNICO JUEGO ENTRE LOS HOMBRES plantea, sin embargo, una hipótesis ciertamente interesante; ¿qué hubiera ocurrido si en vez de los españoles hubieran sido los chinos los que exploraran y conquistaran América desde la costa oeste? La respuesta para Anderson está clara; se acabó la civilización occidental, por eso Everard es enviado al siglo XIII, a interceptar una expecición chino-mongola y procurar por todos los medios que fracasara en su misión exploratoria, colonizadora y diplomática.
Por último, en DELENDA EST... se plantea la temprana aniquilación de Roma por Cartago y el consiguiente cambio histórico. De una forma bastante etnocéntrica Anderson no concibe que sin la influencia de Roma la civilización occidental avanzara demasiado y describe un presente (nuestro) muy poco tecnificado, y más bien tosco, por lo que Everard deberá corregir la historia convenientemente.
En resumen, cuatro relatos francamente interesantes que especulan, siempre desde el punto de vista de Anderson, sobre el camino que podría haber seguido la humanidad si según que acontecimientos no se hubieran producido.
GUARDIANES DEL TIEMPO es una de las novelas más prestigiosas de la historia de la Ciencia Ficción, así con mayúsculas, y que, además, se puede recomendar a un amigo que sienta prejuicios hacia la Ciencia-Ficción sin que nuestro prestigio sufra desdoro alguno.
Como argumento persuasivo se puede decir que GUARDIANES DEL TIEMPO es una novela que deleita entreteniendo (no es exageración, prueben a leerla) a la vez que se pueden aprender detalles históricos verídicos. Poul Anderson además de físico es historiador y usa sus conocimientos sobre historia en esta obra con una maestría admirable que ayuda al desarrollo de la acción y a que está no decaiga en ningún momento.
Se podrá argüir con razón que, como en todas las novelas de Ciencia Ficción serias (las no serias son una cuestión aparte), algún errorcillo tendrá. Así es. Yo he encontrado uno de carácter biológico. Poul Anderson para explicar que existen paradojas temporales imposibles de darse, usa como ejemplo a una mujer que viajase al pasado para sustituir a su madre. No podría ser su madre porque heredaría solo la mitad de sus cromosomas. No me parece un ejemplo correcto. Bastaría con que transmitiese en bloque los genes heredados de su madre para poder ser hija y madre a la vez. Les invito a que encuentren otros errores en la novela.
En cuanto al argumento, Poul Anderson retoma una idea de Wilson Tucker en ABLE TO ZEBRA llevándola hasta la perfección: llegará un día en que los viajes en el tiempo serán posibles. Pero, ¿qué medidas se podrán tomar para proteger a la humanidad de los locos, irresponsables y fanáticos que (voluntaria o involuntariamente) no dejarán de alterar el pasado, rompiendo al mismo tiempo la continuidad temporal que conduce hasta nosotros?
La solución viene de los Danelianos, nuestros descendientes genéticos directos de dentro de un millón de años, quienes con unos conocimientos y civilización insospechada crean la Patrulla del Tiempo para salvaguardar la línea temporal que llega hasta ellos.
Esto convierte la obra en una novela de aventuras intertemporales con un fuerte carácter detectivesco, policial e incluso policíaco. Incluso Manson Everard, el protagonista, tiene un fuerte parecido con Sherlock Holmes no solo en lo físico sino también en lo intelectual.
De hecho el primer relato es todo un homenaje al ilustre habitante de Baker Street, ya que aparece como personaje secundario. Después de todo Pohl Anderson también ha escrito relatos policíacos y en alguno de ellos aparece Sherlock Holmes.
Por último señalar que GUARDIANES DEL TIEMPO constituye un género aparte dentro de la Ci-Fi, el de las Time Operas, con muy poquitas compañeras (LOS CORREDORES DEL TIEMPO del mismo autor y EL TANGO DE LA ENTROPÍA de Michael Moorcock son dos ejemplos). Aunque estas dos novelas no poseen exactamente las mismas características.