Todo el mundo tiene sus puntos débiles. Conozco a una persona nada sospechosa que le apasionan los libros de Preston & Child. E incluso conozco a una persona, muy cabal, que le gusta una parte de la serie escrita del Warhammer.
Bueno, pues a mí me gustan los libros de Thomas Harris que tratan de HANNIBAL EL CANÍBAL, ¿y qué? Hala, ya lo he dicho. Y me quedo tan ancho.
Soy consciente de que la trayectoria de Harris, desde su éxito de EL SILENCIO DE LOS CORDEROS es, cuanto menos, sospechosa. Es verdad que el tío, con todo su morro, escribió la novela HANNIBAL por encargo y que además acordó su publicación antes del estreno de la versión cinematográfica. Pues que quieren que les diga. Esta es la misma jugada.
Retorcer una trama que estaba agotada, haciendo flash back, para presentarnos la infancia y juventud del famoso Lecter, puede parecernos rizar el rizo. Pero la cuestión es que, en mi modesta opinión, esta nueva novela es muy divertida y adictiva. Y eso es lo que le pido a un autor. Que me haga pasarlo bien.
Puedo llegar a entender perfectamente que el personaje en cuestión esté ya muy sobado y que de tanto repetirlo termine cayéndonos francamente gordo. Pero que quieren, a mí me sigue atrayendo.
Yo leí DRAGÓN ROJO en su momento y me gustó mucho, al igual que EL SILENCIO DE LOS CORDEROS.
No me pasó lo mismo con el tocho de HANNIBAL, que encontré plúmbeo, traído por los pelos y que caía claramente en la desmesura.
Y sin embargo, este HANNIBAL: EL ORIGEN DEL MAL, me ha parecido muy entretenida, corta y que se lee echando leches.
No esperaba muchas sorpresas narrativas en esta novela. Y sin embargo, vuelvo a encontrar a ese Harris conciso, preciso y simple en sus descripciones.
La infancia de Lecter se describe en la tumultuosa Europa del este durante la segunda guerra mundial. La descripción de los horrores de la invasión nazi y los colaterales de los acoplados al nuevo régimen está muy bien narrada y resuelta.
La juventud de Hannibal en el París de la posguerra pierde un poco el interés al principio, pero poco a poco va ganado soltura y habilidad narrativa.
La conclusión del relato no ofrece nada nuevo a la serie, pero está bien escrita y deja un buen sabor de boca en el lector, que desea que el personaje central siga continuando con sus peculiares gustos culinarios. Y a fe mía que si esta novela funciona en el mercado, el señor Harris seguirá escribiendo sobre Hannibal Lecter. Con toda su cara. Y yo le compraré su libro, con toda mi desvergüenza. Que le vamos a hacer.
No se pierdan: Cuando el joven Lecter se enfrenta en un bosque a un carnicero francés que ha insultado públicamente a su tía. Y lo que le hace. Jurl.