Fui a ver GLADIADOR.
Está muy bien, salvando las barbaridades históricas (que son diversas), el que se la vaya a la olla al guionista con las distancias entre Germania, Extremadura, la Mauritania profunda y Roma, y sobre todo el que estoy hasta las narices de que pongan siempre a pirados romanos como leitmotiv de las tramas. Trama que, por cierto, en sus aspectos políticos le viene grande al guionista y no sabe resolver demasido bien.
Aparte de eso, me gusto un montón.
Veámos. Cómodo es cierto que fue un imbécil malcriado y que se cargó a medio senado, a su hermana, al que se le puso en medio (le intentarón liquidar pero fracasaron), también que mató a un león en el Circo lo que le granjeó cierta popularidad entre la plebe. Incluso su propia muerte fue curiosa: le estranguló un atleta en los baños (donde pasaba mucho rato). Pero Cómodo fue el primero de los últimos emperadores, es decir, de los que en realidad fueron ya prisioneros de los Pretorianos. A su muerte, desgraciadamente, no le sustituyó ningún senador honrado (como el Graco de la película), sino 4 pringados en un sólo año (194 fue el año de los cuatro emperadores), caídos todos por los puñales de los pretorianos (los de capa azul de la película). Otra cosa curiosa de Cómodo es que tuvo una esclava favorita llamada Marcia, cristiana ella, que se las arregló para que la represión comodesca no afectara a sus correligionarios, con el consiguiente odio popular hacia ellos, pues se les consideró beneficiados por el tirano. Curioso.
Otro tema es el de Máximo. Un tipo como Máximo es perfectamente posible. Es un personaje creíble en sus trazos básicos. Pensemos que los 100 años anteriores a los hechos narrados, Roma conoció su mayor desarrollo y prosperidad. Emperadores serenos y racionales, cultos, ascéticos militares y hasta un cierto punto filósofos. Marco Aurelio fue la culminación de esa era (la dinastía de los antoninos), también el último digno de ella. En esa época existieron honrados militares, señores de sus tierras y paterfamilias decentes, formados en el servicio a Roma como el Máximo de la historia. El ejército contaba con gente así, deseosos de volver a sus casas pero valientes y eficaces conductores de hombres. Sin ellos Marco Aurelio no hubiera podido hacer lo que hizo en sus 25 años, defendiendo las fronteras en Germania, Medio Oriente, Hungría, etc. Y entre sus filas numerosos hispanos, como lo fueron Trajano, Vespasiano y el propio Marco Aurelio. Emérita Augusta (Máximo era de allí, o sea, extremeño) fue una colonia de veteranos de la mayor confianza y mérito.
Otro acierto del filme es la devoción que profesa Máximo como paterfamilias a sus antepasados, el arrodillarse y verter incienso ante las figurillas de sus padres y luego de su esposa e hijo; está muy bien tratado, uno casi puede sentir su devoción íntima por el recuerdo de sus antepasados. Era tarea del paterfamilias oficiar como sacerdote familiar de los Manes y Lares, de la religión familiar que incluía la veneración de los antepasados a los que recordar y honrar y de los que recibir protección. Es realmente hermoso el tratamiento otorgado a esta parte.
No está claro que Cómodo liquidara a su padre Marco Aurelio, pero sí que en sus años de gobierno destrozó Roma para siempre. Cómodo fue el principio del fin, de una agonía que duraría casi trescientos años. Al siglo posterior a Cómodo se le conoce como la anarquía militar del siglo III. Las imágenes del inicio son espléndidas. La batalla en medio del bosque contra los germanos sublevados es terrorífica y me atrevería a decir que muy realista; a cuantos sostienen estupideces racistas les recordaría que las mirasen y repararan en que allí se muestran a los latinos y a los germanos. Y qué puedo decir: me he sentido mas cercano a los latinos de la batalla que a la partida de salvajes salidos del bosque. Como dice Máximo, Roma es la luz de la civilización en un mundo lleno de horror. Por mucho que hubiera sombras trágicas en esa luz. Esos son los latinos. Y entre ellos los galaicorromanos como un servidor. En fin dejo el toque patriotico racial celtíbero. Perdonad. Os habla un republicano que se siente vivir en la época de Tiberio, pero que aun se ilusiona al ver el Tiber desde el Capitolio y que se hubiera puesto sin dudarlo al lado de los hermanos Graco (los históricos).
Os diré, finalmente, que Ciceron escribió unas cartas (publicadas en Zaragoza hace cuatro años) aconsejando a su hermano cómo debía proceder en las elecciones a cuestor (hacienda), cómo pedir el voto, cómo hablar a los electores en los mítines, como redactar fondos, cómo formar comités de apoyos, cómo hacer promesas, esas cosas. Las lee uno dos mil años después y se le caen los palos del sombrajo: es lo mismo que ahora poco más o menos. La civilización es algo que floreció en Roma entre el 90 y el 183 de nuestra era, desde entonces sólo hemos retrocedido. AVE ATQUE VALE
Jo, yo también fui ayer a ver GLADIADOR. (a quién se le ocurre poner GLADIATOR...). Lo siento, pero no me resisto. Además, me parece que de aquí a una temporada haremos bastante crítica de cine. Yo no iré por la parte histórica, que ya lo ha hecho Pedro muy bien.
Vaya por delante que la recomiendo. El peplum siempre tira. Incluso con Espartaco en la arena. Coincido con Pedro en todo. La batalla inicial cojonuda. Barro, sangre, fuego, miedo, suciedad. Da la impresión de estar allí. Las defensas de la legión, muy bien. Tal vez algo excesivo lo de la distancia que alcanzan las catapultas... debe ser para poder hacer unos planos muy amplios (dan muy bien en la estupenda fotografía.)
Buena táctica militar además. No trata mal a los germanos aunque lo parezca. Lógicamente no estaban acostumbrados a pelear con un gran ejército. Solo hay una pega, que bien puede ser una estratagema de Máximo. No hay que atacar cuesta arriba, ABC del estratega. Pero hay que tener en cuenta que la caballería es la que va a hacer el trabajo. Bien. Muuuuy bien. Me recuerda a la ambientación de otra peliculaza de la edad media, EL NOMBRE DE LA ROSA. Por otra parte muestran muy bien la formación de tortuga que tantos éxitos le dió a las legiones de Roma. En la época era una superioridad estratégica. La dedona en las guerras asiáticas...
Muy bien el final, lógico además, para no destrozar demasiado la historia (los americanos nunca se preocuparon demasiado). No obstante me parece que, pese a la longitud de la peli, se queda algo corta. Como bien dice Pedro, de Germania a Extremadura, de Extremadura a Oriente medio... deberían ser bastantes meses, que en la peli parecen un par de fines de semana. Además, aunque Máximo sea el mejor general del imperio, debería aprender a desenvolverse en el cuerpo a cuerpo de la arena. No es lo mismo. Y con solo una aparición, ganarse de esa manera al público... no sé no sé. En fin, para estar redonda debería tener una hora más. Pero entonces a ver quién la distribuía.
En resumen. Muy bien ambientada, muy bien dirigida, buena fotografía, buena música. Buen guión (dentro de lo que cabe), buena actuación de casi todos (Phoenix me parece sobreactuado) Oliver Reed, que palmó mientras se rodaba, con solo estar ya cumple... Y Jacobi, tres cuartos de lo mismo. La veteranía es un grado, coño. Decepciona un poco la actuación de los senadores, pero bueno, supongo que los yankees es lo que esperaban, una mezcla de narcisismo, locura, intriga y ambición.
Y con Máximus la integridad se hizo hombre. Creo que desde LA VIDA DE BRIAN, no se había hecho una película de romanos, y una superproducción desde hace más tiempo. Es un género atípico en nuestros días y sobre todo muy arriesgado, no estamos en Semana Santa, que parece que es cuando más toca.
Nos sitúa en el año 182 D.C., con Marco Aurelio como cesar, un Richard Harris, que como siempre pone algo de sí mismo en los papeles y hace que los demás aparezcan como simples mindundis de la escena. A causa de la muerte de Marco Aurelio, asesinado por su hijo Comodo, surgen intrigas políticas, típicas de la historia a las que se une la historia personal de Maximus, un general de las legiones, que debe desertar para salvar su vida y termina como gladiador, y qué gladiador, lo tiene todo y no le falta de nada, de nada. Es un personaje un tanto simple y romanticón, que puede ser interpretado por cualquier muchachote de buen porte, tipo George Clooney o similar.
El emperador Comodo, es el malo de la peli, es un malo loco, seguro que familia lejana de Nerón, le faltan tablas, sobre todo al lado de su padre, y le sobran maquillaje, pero no está del todo mal.
Su hermana, la única mujer de toda la peli, la hemos visto también en MISIÓN A MARTE en uno de los papeles principales, es un personaje secundario sin más aspiraciones, lujosos vestidos y buenos peinados, su obsesión e salvar a su hijo de las influencias de su tío Comodo y ligarse al legionario, pero él deja muy claro que sólo es el novio de la muerte.
Realmente es una película de ficción, aunque los escenarios y la ambientación es todo lo real que pueda imaginarse, los efectos especiales hacen que las piedras de Roma retomen la vida perdida y te cuenten la historia, aunque un poco sui generis, porque la alteración de los personajes y su final también varía, Comodo no muere como un valiente en la arena, sino como morían en la antigua Roma, por la espalda y a traición, lo asesinan estrangulándolo en la ducha.
Con EL GLADIADOR nos encontramos con una historia de romanos, confluyen demasiadas sensaciones contemporáneas, que no hemos visto jamás en una peli del género. Nunca hemos visto jamás a un romano de 2x2 querer a un perro, serle fiel a su emperador y mucho menos a su esposa, cuando se le pone a tiro la hija del emperador que está más buena que el pan, perro corren otros tiempos, eso sí, es una sancta película de romanos con sus 2h 30m incluidos. Comparativamente, quien haya visto SIN PERDÓN, me entenderá porque tampoco fue una película típicamente del oeste, en una época en que tampoco era usual verlas, ni producirlas, quizás Richard Harris, tenga algo que ver en todo esto.
La verdad es que la peli se deja ver, sin ponerse en primera fila, uno corre el riesgo de llenarse de sangre o de perder la cabeza.