Elemento metálico blanco plateado que se usa principalmente para preparar aleaciones ligeras y muy resistentes
Gracias a su resistencia y ligereza, el titanio se usa en aleaciones metálicas y como sustituto del aluminio. Aleado con aluminio y vanadio, se utiliza intensivamente en la industria aeronáutica. Un avión a reacción de transporte utiliza entre 318 y 1.134 kg del metal, y un avión supersónico, que vuela a velocidades entre los 2.410 y los 3.220 km/h, utiliza entre 14 y 45 toneladas. El titanio también es fundamental en la industria aeroespacial; las cápsulas Mercurio, Gemini y Apolo fueron construidas casi totalmente con titanio.
La poca inercia y gran elasticidad del titanio le convierte, en medicina, en un eficaz sustituto de los huesos y cartílagos. También se usa en ambientes muy salinos, debido a su capacidad para soportar la corrosión del agua salada. En metalurgia, las aleaciones de titanio se usan como desoxidantes y desnitrogenantes para eliminar el oxígeno y el nitrógeno de los metales fundidos.
La ciencia-ficción no podía desaprovechar las propiedades de un metal mítico como es el titanio, y desde las cientos de obras en las que el titanio se convertía en un material prácticamente indestructible, hasta la space-opera española, donde en la novela HOMBRES DE TITANIO, Pascual Enguídanos llegaba a imaginar a los sadritas, unos improbables seres ¡basados en la química del titanio! Resultaría interesante saber de dónde se sacó Enguídanos la idea, porque al contrario que el carbono e incluso el silicio, el titanio no forma cadenas moleculares, condición indispensable para la formación de compuestos orgánicos.
©