Superhéroes

Personajes de ciencia-ficción, o fantásticos, caracterizados por poseer poderes superiores a los de los humanos normales, algunos de ellos tan disparatados que hacen imposible cualquier esbozo de verosimilitud en los mismos. Aunque existen superhéroes europeos, se trata de un fenómeno fundamentalmente norteamericano surgido en los cómics, principalmente los de las editoriales D.C. y Marvel, aunque posteriormente se extendió a otros medios tales como la radio, el cine, la televisión o los dibujos animados.

Podríamos catalogar a los superhéroes en dos apartados, los que poseen poderes intrínsecos o los que simplemente recurren a medios tecnológicos (o en todo caso ajenos) que se los proporcionan, siendo por lo demás humanos corrientes.

En el primer apartado figura por derecho propio Superman, el superhombre capaz de realizar las más imposibles proezas. Superman no es en realidad humano, sino un alienígena procedente del planeta Krypton, lo que explica sus superpoderes que, entre los miembros de su raza, son algo completamente normal cuando visitan la Tierra. En ocasiones los superpoderes tienen su origen en factores singulares que convierten a los humanos en superhéroes. Estos fenómenos pueden ser de lo más variado, desde mutaciones como en La Patrulla X hasta exposiciones a procesos extraños fuera del alcance del común de los mortales, como ocurre con La Masa, sometido a una radiación gamma, o Spiderman, mordido por una araña radiactiva, sin que falten tampoco algunos dioses mitológicos como Thor, o invidentes poseedores de facultades paranormales como Daredevil, también conocido en España como Dan Defensor. En el segundo apartado de superhéroes podríamos citar a Batman, dotado de los más variados juguetes científicos o Ironman, protegido por un poderoso exoesqueleto de alta tecnología.

Normalmente los superhéroes se enfrentan a supervillanos como Magneto, Loki, Lex Luthor, el Doctor Muerte o Joker entre muchos otros, e incluso se asocian entre sí formando grupos tales como Los Cuatro Fantásticos, Patrulla X o Los Vengadores, cuya composición suele variar con el tiempo debido a la marcha de antiguos miembros y la incorporación de otros nuevos. Algunos superhéroes como Namor, por último, rompen el férreo maniqueísmo reinante en el género mostrándose ambiguos en su comportamiento, que a veces oscila del lado del bien y otras no tanto.

Algunos de los superhéroes europeos más relevantes son Kelly Ojo Mágico o Zarpa de acero, dibujado por el español Jesús Blasco. El primero posee una gema mágica (el ojo de un antiguo ídolo, llamado el Ojo de Zoltec) que lo convierte en invulnerable mientras lo lleve encima, a modo de talismán invencible. En el segundo, una misteriosa prótesis metálica le hace invisible al recibir una corriente eléctrica. Una escuela diferente, la de los mangas japoneses, también ha hecho sus aportaciones al género.

Una contribución interesante al mundo de los superhéroes es la del gaditano Rafael Marín Trechera, guionista de Los Cuatro Fantásticos y autor, junto con Carlos Pacheco como coguionista, de Iberia Inc. (con Rafa Fontériz como dibujante) y de Tríada Vertice (con Merino en el dibujo), un efímero intento (ya que sólo se publicaron seis números del primero y cuatro del segundo), de crear un cómic de superhéroes al estilo Marvel, pero con una idiosincrasia totalmente española. Además de sus colaboraciones en el género de los cómics, Rafael Marín nos ha regalado también con la espléndida novela MUNDO DE DIOSES, donde describe una Tierra imaginaria en la cual una raza de superhombres descendientes de unos antiguos experimentos genéticos coexisten con los humanos, comportándose de forma similar a como lo hacían los antiguos dioses olímpicos.

No han faltado tampoco las parodias, o las versiones humorísticas de los superhéroes, como ocurre con la desenfadada serie televisiva El Gran Héroe Americano, en la cual los poderes sobrehumanos del protagonista (un simpático e inofensivo profesor) provienen del traje de superhéroe que le proporcionan unos benévolos extraterrestres. No obstante, la más descacharrante historia de superhéroes es probablemente EL VENGADOR TÓXICO, una película con varias secuelas perteneciente a la más depurada serie Z salida de la factoría de la productora Troma. Siguiendo un proceso inverso al habitual este superhéroe sería posteriormente trasladado al cómic y a los dibujos animados.

Dentro del apartado de los dibujos animados tenemos la clásica serie de dibujos animados Super Ratón (trasunto ratonil de Superman), creado por la productora Terrytoons a principios de los años 40, y Los Imposibles, un producto más tardío (es de mediados de los años 60) de la factoría Hanna-Barbera, en esta ocasión un famoso grupo de rock (influencia más que probable del éxito de los Beatles) cuyos integrantes se transforman en superhéroes en sus ratos libres. La última contribución por ahora del cine de animación a esta vertiente humorística del tema es el largometraje LOS INCREÍBLES (Brad Bird, 2004), donde una familia de superhéroes jubilados se ve obligada a retomar su antigua vida saliendo de su apacible anonimato.

La contribución española a este apartado es limitada, centrándose en Superlópez, un clásico del cómic español que, a diferencia de su referente americano, apuesta claramente por el humor, y en el serial de Rafael Reig Hazañas del capitán Carpeto, un original y fallido intento de crear un nuevo Quijote identificado esta vez no con un caballero andante, sino con un superhéroe, que fue publicado en el diario 20 Minutos a finales de 2004.

Una característica usual (aunque no universal) de muchos de los superhéroes americanos es su personalidad secreta, de hecho el nudo central de muchos de las historias de estos personajes. Para preservarla éstos se camuflan (es un decir) tras una identidad presuntamente anodina que, de forma sorprendente, resulta ser efectiva sin que nadie de su entorno se percate de ello en una espantosa falta de perspicacia, aunque en algunos casos, tal como ocurre con Superman, el personaje se limite a quitarse las gafas y despojarse de sus ropas, mostrándose con su llamativo traje azul y rojo.