Spacelab

Laboratorio espacial europeo. A diferencia de otros laboratorios orbitales tales como el Skylab, la Mir o la Estación Espacial Internacional, el Spacelab no fue diseñado para permanecer permanentemente en órbita, sino para ser transportado en la bodega de los transbordadores espaciales, estando limitada la realización de sus experimentos a la duración del viaje del transbordador. Mientras se realizaban los experimentos el Spacelab abandonaba la bodega del transbordador espacial, siendo recogido al término de éstos.

El Spacelab estaba constituido por dos componentes: un módulo cilíndrico presurizado con una longitud total de 4 metros y un diámetro de algo menos de tres, una capacidad de carga de más de cuatro toneladas y un volumen superior a los 20 metros cúbicos, y una plataforma abierta al espacio con una capacidad de 9 toneladas de carga. Tanto el módulo como la plataforma contaban con varias secciones que podían ser ensambladas o no en su totalidad dependiendo de las necesidades de cada misión, lo que le dotaba de una gran versatilidad.

El proyecto Spacelab tuvo su inicio en un acuerdo firmado en 1973 entre los Estados Unidos y las naciones pertenecientes a la Agencia Espacial Europea. Europa fue la responsable de la construcción del laboratorio espacial, con una participación mayoritaria de Alemania, mientras Estados Unidos se responsabilizaba de ponerlo en órbita a bordo del transbordador espacial.

El primer vuelo del Spacelab tuvo lugar en noviembre de 1983, al que siguieron otros en abril y julio de 1985; el Spacelab fue llevado al espacio por última vez en noviembre de 1997, cuando tras más de veinticinco misiones el proyecto fue clausurado al iniciarse el desarrollo de la Estación Espacial Internacional. Fruto de los vuelos del Spacelab fueron una nutrida colección de experimentos científicos desarrollados en condiciones de microgravedad.