Es un termino islandés que denomina a las narraciones en prosa sobre héroes históricos o legendarios. El desarrollo literario de las Sagas se produjo durante la edad media, entre los siglos XII y XIV, de forma principalmente oral, aunque parece ser que no se tardaba mucho en ponerlas por escrito.
Actualmente, la palabra saga ya no hace referencia a un único relato, sino a una secuencia de ellos que, enlazando personajes, sucesos y escenarios, narran la historia de familias, razas o estados durante un periodo de tiempo normalmente bastante extenso, y aunque cada relato suele ser autoconclusivo (esto decir; no es necesario un conocimiento de los acontecimientos pasados para su perfecta comprensión) tiene elementos argumentales propios y otros pertenecientes al arco principal de la saga. Esa es quizá la mayor diferencia con el termino serie (olvidándonos de sus connotaciones televisivas) en las que, por lo general, los episodios sólo comparten personajes y ambiente, sin tener relación unos con otros.