Corriente de electrones emitidos desde el electrodo negativo (el cátodo) de un tubo en vacío. Los rayos catódicos fueron observados por vez primera a mediados del siglo XIX. Ciertos avances tecnológicos hicieron posible entonces realizar experimentos de descargas eléctricas utilizando tubos de vidrio, en cuyo interior se habían electrodos metálicos en un alto vacío. Durante dichos experimentos se observó la aparición de un resplandor verdoso en la pared opuesta al electrodo negativo, que Faraday había bautizado como cátodo. El alemán Eugen Goldstein sugirió que la radiación verdosa era debida a ciertos rayos que emanaban del cátodo, por lo que los denominó rayos catódicos.

Muy pronto se puso de manifiesto que los rayos catódicos no eran una forma de radiación electromagnética. Crookes demostró que los rayos estaban compuestos por partículas dotadas de carga eléctrica, ya que podían ser desviados por un imán, y poco después Joseph J. Thomson demostró que una carga eléctrica tenía el mismo efecto. Sus experimentos demostraron finalmente que los rayos catódicos estaban compuestos por partículas de masa muy pequeña cargadas negativamente, que fueron bautizadas como electrones.

© Jacobo Cruces Colado, 21 de noviembre de 2000


Creado: 30 de noviembre de 2000
Última actualización: 12 de agosto de 2007 a las 09:02  Bienvenida  Mapa del Sitio