Decimoquinta letra del alfabeto griego, equivalente a la o corta. De acuerdo con las normas de catalogación de las estrellas, en orden decreciente de magnitudes, dentro de cada constelación, la ómicron corresponderá a la decimoquinta estrella de la misma por su brillo, lo que quiere decir que ésta no será demasiado importante en ningún caso.

Por esta razón, y con una única excepción, no existe en ninguna constelación una estrella ómicron que posea además nombre propio. El único caso en que esto ocurre es con Mira Ceti, ómicron de la constelación de la Ballena, la cual es conocida no por su brillo sino por tratarse de un caso muy peculiar de estrella variable.

© José Carlos Canalda, 1 de noviembre de 2000


Creado: 04 de noviembre de 2000
Última actualización: 05 de agosto de 2007 a las 08:55  Bienvenida  Mapa del Sitio