Cabeceo del eje terrestre, producido por las perturbaciones gravitatorias de la Luna. Es diferente de la precesión, que se debe a su vez a la inclinación del eje sobre la eclíptica, y se suma a éste haciendo que en realidad el desplazamiento del eje no sea un círculo perfecto, como ocurriría si sólo existiera la precesión, sino un movimiento ondulatorio más complejo.

© José Carlos Canalda, 10 de noviembre de 1999


Creado: 20 de noviembre de 1999
Última actualización: 29 de julio de 2007 a las 09:15  Bienvenida  Mapa del Sitio