Cambio heredable en el material genético de los seres vivos. Por lo general, cuando se habla de mutación se piensa en un cambio químico en los genes que provoca un cambio de la función que desarrollan en el organismo, algo completamente correcto si no olvidamos que los cromosomas también pueden perder o ganar genes de otros cromosomas porque se producen errores al intercambiar información con su pareja en el proceso de división. También es posible que la célula hija herede más cromosomas de los que tenía la célula madre como en el Síndrome Down.

En el párrafo anterior hemos mencionado que los cromosomas pueden sufrir errores en el intercambio de información genética. Esta definición no quedaría completa si no dijéramos que existen factores mutágenos que provocan mutaciones. La clasificación es sencilla: sustancias químicas con capacidad para unirse al ADN y radiaciones de todo tipo entre las que se encuentran los rayos ultravioleta.

El resultado de las mutaciones es la aparición de nuevos genes. No todos son genes beneficiosos, los desfavorables a la larga son eliminados por la selección natural. Sin embargo, los que sobreviven dan una oportunidad a la especie para evolucionar en otra dirección. El hombre ha aprovechado desde antiguo las mutaciones naturales para seleccionar nuevas razas de animales y plantas, como ha ocurrido por ejemplo con los perros. Otra precisión que merece la pena tener en cuenta es que no todas las mutaciones se expresan en el individuo porque originan genes recesivos, es decir, genes que no se expresan con igual fuerza que otras copias de ese mismo gen.

No conviene olvidar que cualquier célula de nuestro organismo y no solo las células reproductoras pueden sufrir mutaciones. Este es el origen de muchos cánceres producidos por una mutación en uno de los genes que controlan el ciclo vital de la célula.

La ciencia-ficción ha tratado este tema abundantemente. En algunos casos son mutaciones que dan superhéroes como los integrantes de La Patrulla X (X-MEN), mutantes que poseen capacidades ultrahumanas desde su nacimiento y benefician a la humanidad, o villanos como el Mulo de la Saga de la Fundación de Isaac Asimov que utiliza sus capacidades telepáticas en beneficio propio. Mucho más común es que surjan mutantes a causa de las radiaciones en mundos post-apocalípticos. Esto suele ser motivo para que la humanidad adquiera nuevas capacidades como en MUTANTE de Henry Kuttner que aborda con seriedad y profundidad el tema del surgimiento de una nueva especie de telépatas, los calvos, y los problemas de supervivencia del nuevo grupo minoritario debido a la vida en común con el Homo Sapiens. Van Vogt repite tema en SLAN. Como quiera que de las mutaciones surgen aberraciones monstruosas la ciencia-ficción ha tocado ese palillo. En El SUEÑO DE HIERRO, Norman Spinrad utiliza las aberraciones que surgen tras una guerra nuclear para realizar una alegoría antifascista. En DEUS IRAE de Philip K. Dick y Roger Zelazny tras el holocausto post-apocalíptico, dos iglesias tratan de atraerse a los supervivientes y sus hijos mutantes.

No siempre es un holocausto apocalíptico el que causa aberrantes mutaciones. En MÁS VERDE DE LO QUE CREÉIS de Ward Moore es un nuevo fertilizante químico provoca en el césped una mutación tal que aumenta su fertilidad de forma imparable. En CONTRA EL INFINITO de Gregory Benford es la radiación dura la que estropea todo el trabajo de terraformación que se está llevando a cabo en el planeta. En la película clásica LA HUMANIDAD EN PELIGRO de Gordon Douglas son las pruebas atómicas que realiza el ejército estadounidense en una región desértica de su país lo que provoca una mutación en las hormigas que hace que éstas adquieran un tamaño gigantesco, convirtiéndose en un peligro para la humanidad.

Normalmente no nos fijamos en los efectos perniciosos de la consaguinidad porque no es muy habitual en nuestra civilización. Sin embargo, este fenómeno origina que afloren en nuestros hijos los genes recesivos que llevamos dentro. Si sus efectos son perniciosos, como el gen defectuoso que provoca la hemofilia, causaran enfermedades o deformidades genéticas. En los HIJOS DE MATUSALÉN de Robert A. Heinlein los continuos apareamientos dirigidos a conseguir humanos de elevada longevidad provoca el aumento de seres deformes por acumulación de las distintas mutaciones heredadas de sus padres. Incluso aparece un mutante de dos cabezas.

Por último, es preciso señalar un elemento bastante común en muchas de las obras de ciencia-ficción que abordan el tema de los mutantes: Su condición de parias en una sociedad que los considera extraños, cuando no peligrosos, lo que hace que los humanos normales, temerosos de unos poderes que los convierten en una raza superior, acaben persiguiéndolos sin cuartel. MUTANTE, SLAN y EL SUEÑO DE HIERRO, junto con la película DESAFÍO TOTAL de Paul Verhoeven, comparten este matiz por encima de las diferencias obvias existentes en todas ellas.

© José Joaquín Ramos de Fco., 13 de febrero de 2002


Creado: 16 de febrero de 2002
Última actualización: 10 de junio de 2007 a las 09:08  Bienvenida  Mapa del Sitio