1.- Figuradamente: Transformación de una persona o cosa que pasa de un estado a otro diferente de forma brusca e inesperada.


2.- Zoología: Alteración que experimentan muchos animales durante su ciclo vital que implica cambios en la forma, las funciones y en el género de vida. El grado de variación puede ser muy amplio. En la metamorfosis sencilla se adquieren nuevos órganos, como en el caso de los grillos, que adquieren alas. En la metamorfosis complicada, propia de muchos insectos, el estado larvario es completamente diferente al adulto, como ocurre con las mariposas que surgen de las orugas; en este caso, entre los estados larvario y adulto tiene lugar una etapa intermedia, la de crisálida o pupa, durante la cual el organismo de la larva prácticamente se disuelve creándose nuevos tejidos que formarán el cuerpo del adulto.

Entre los vertebrados el caso más completo de metamorfosis es el de los anfibios, en los cuales la fase inmadura, conocida con el nombre de renacuajo, tiene un sistema respiratorio exclusivamente acuático, siendo su morfología muy similar a la de un pez. Posteriormente desarrolla las patas, pierde en algunos casos la cola y, la transformación más importante, cambia las branquias por pulmones.


3.- Ciencia ficción Con anterioridad al nacimiento de este género, en la literatura existían ya numerosos ejemplos de metamorfosis. El más clásico es el libro de poemas LAS METAMORFOSIS, del escritor romano Ovidio, que recoge todos los relatos de la mitología grecorromana que implican una transformación de cualquiera de los personajes. No obstante, el más conocido probablemente sea LA METAMORFOSIS de Franz Kafka, un inquietante relato donde el protagonista se descubre una mañana transformado en un monstruoso insecto.

Dentro ya del género de la ciencia-ficción, encontramos una curiosa interpretación de las metamorfosis clásicas de los anfibios en el relato EL AJOLOTE, de Robert Abernathy. El título de la obra hace referencia a unas salamandras americanas, los ajolotes, que poseen la capacidad única entre los anfibios de poderse reproducir en el estado larvario, perpetuándose así durante varias generaciones de renacuajos hasta que, cuando las circunstancias ambientales lo permiten, algunos animales llegan a madurar y convertirse en adultos. En el relato los humanos no seríamos sino las larvas inmaduras de una especie cósmica, habitante de las vastas soledades del espacio, ignorantes de nuestra verdadera condición. Sin embargo, cuando el primer astronauta consigue abandonar el seno de la Tierra (el cuento está escrito obviamente con anterioridad a los primeros vuelos espaciales), experimenta la metamorfosis que le convierte en un ser verdaderamente adulto, descubriendo con sorpresa que su mundo no es la pequeña Tierra, sino el vasto universo.

Un caso singular de metamorfosis es el experimentado por David Bowman, el protagonista de 2001, UNA ODISEA ESPACIAL cuando, tras atravesar la Puerta de las Estrellas, es sometido por los Grandes Galácticos a un proceso de evolución acelerada que le convierte en un ser de energía pura en la novela de Arthur C. Clarke y en no se sabe muy bien qué en la críptica película homónima de Stanley Kubrik.

Más allá va la novela EL FIN DE LA INFANCIA, también de Arthur C. Clarke, una metáfora sobre el paso de la niñez a la vida adulta. En ella no es ya un único individuo, sino la totalidad de la raza humana, la que es capaz de trascender hacia un estado superior, una especie de gestalt espiritual muy místico que no todas las razas, por algún motivo, son capaces de alcanzar. De ahí lo del fin de la infancia: las razas adultas trascienden, y el resto no.

© José Joaquín Ramos de Fco., José Carlos Canalda, Jacobo Cruces Colado
8 de octubre de 2001


Creado: 13 de octubre de 2001
Última actualización: 20 de mayo de 2007 a las 09:02  Bienvenida  Mapa del Sitio