Luna

Satélite natural de la Tierra (aunque por extensión se llama también lunas a los satélites de los otros planetas), uno de los mayores del Sistema Solar ya que, con un diámetro de 3.476 km. tan sólo es superada por Ío, Ganímedes, Calixto y Titán. Orbita a 384.000 km. de la Tierra presentando siempre la misma cara a nuestro planeta, realizando su traslación en poco más de 27 días. La Luna carece de atmósfera, y su superficie está completamente salpicada de cráteres producidos por impactos de meteoritos. Asimismo cuenta con cordilleras y con unas vastas superficies llanas, denominadas mares lunares, a pesar de que lógicamente no existe el menor rastro de agua en ellos.

Como cabe suponer, nuestro satélite ha sido una poderosa fuente de inspiración dentro de la ciencia ficción. Por citar tan sólo dos ejemplos, nos encontramos con la conocida novela de Julio Verne DE LA TIERRA A LA LUNA, y con el también clásico LOS PRIMEROS HOMBRES EN LA LUNA, de H. G. Wells. Durante las primeras décadas del género, ya en nuestro siglo, la Luna es citada frecuentemente por numerosos autores, llegándose a postular incluso teorías tan peregrinas como la que propugnaba la existencia de una civilización en el hemisferio oculto, que sería habitable a diferencia de la yerma cara que mira hacia la Tierra. Asimismo, la Luna es destino frecuente de numerosas expediciones imaginarias de los cohetes imaginados por los escritores de la época.

La Luna aparece también en relatos tales como 2001, UNA ODISEA DEL ESPACIO o el cuento que fue su germen, EL CENTINELA, ambos de Arthur C. Clarke, y en la novela LA LUNA ES UNA CRUEL AMANTE, de Robert Heinlein, donde nuestro satélite es descrito como una colonia penal en la que conviven los condenados con los descendientes, ya libres, de los primeros penados, todos ellos sometidos a la tiránica autoridad terrestre representada por el alcaide... Es decir, algo similar a lo que ocurrió históricamente en Australia. También es preciso recordar su importancia en los cómics no ya de ciencia ficción, sino incluso en otros tan conocidos como los de Tintín; en el episodio que lleva por título OBJETIVO: LA LUNA, se describe con un gran rigor científico, conforme a los conocimientos del momento, el primer vuelo a nuestro satélite a bordo del archifamoso cohete pintado a cuadros blancos y rojos, todo un icono desde hace décadas.

Como es natural, el cine de ciencia ficción tampoco ha sido ajeno a la fascinación ejercida por nuestro satélite. Ya Georges Meliés realizó una película muda, probablemente la primera de ciencia ficción, que relataba ingenuamente un viaje a la Luna directamente inspirado en la obra de Verne. La Luna aparece asimismo en la película 2001, de Stanley Kubrik, y otras películas como MOON TRAP, de Robert Dyke, MOON ZERO TWO, de Roy Ward Baker, o la humorada WAY... WAY OUT, con Jerry Lewis. Por último, en lo que respecta a series de televisión hay que reseñar las conocidas OVNI o ESPACIO 1999, en la última de las cuales, y a consecuencia de un accidente, la Luna es arrancada de su órbita y comienza a viajar libremente por el cosmos, llevándose consigo a la dotación de una base terrestre instalada en su superficie.

El aterrizaje del módulo lunar del Apolo 11 en el verano de 1969, al que siguieron otras cinco misiones tripuladas, supuso un gran paso para la humanidad, como exclamó Neil Armstrong al posar su pie en la superficie de nuestro satélite, pero fue asimismo un golpe mortal para los autores de ciencia ficción, que a partir de entonces se vieron obligados a buscar escenarios más alejados para sus obras.

© José Carlos Canalda, (608 palabras)