Estas leyes, determinadas experimentalmente a partir de las observaciones astronómicas por el astrónomo de este nombre, describen el movimiento de los planetas y satélites a través de sus órbitas, y son anteriores a la Teoría de la Gravitación Universal de Newton. Son tres:

La primera, afirma que las órbitas son elípticas, y no circulares como se creía hasta entonces, y que el astro central ocupa uno de los dos focos.

La segunda, dice que el radio imaginario que une el planeta (o satélite) con el astro central barre áreas iguales en períodos iguales. Como debido a la forma elíptica de la elipse la distancia entre el astro central y el planeta (o satélite) varía periódicamente a lo largo de toda la órbita, siendo máxima en el afelio y mínima en el perihelio, el cumplimiento de la segunda ley implica que la velocidad orbital del astro varía asimismo de forma periódica, siendo máxima en el perihelio y mínima en el afelio.

La tercera, determina que el cuadrado del período de traslación de un astro es proporcional al cubo del semieje mayor de la órbita.

© José Carlos Canalda, 8 de noviembre de 1999


Creado: 12 de noviembre de 1999
Última actualización: 22 de julio de 2007 a las 09:27  Bienvenida  Mapa del Sitio